Ejercicios de respiración profunda que benefician la salud - SyM
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26 Marzo 2017 | Iniciar Sesión



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El arte de respirar bien

Martes 17 de enero del 2017, 03:16 pm, última actualización.

Cuando aprendemos a respirar correctamente no sólo proporcionamos más oxígeno a nuestro organismo, también mejoramos nuestro estado de salud general, evitamos caer en estados de estrés y contamos con la inigualable oportunidad de conocernos mejor.

Respiración

Detente un momento y observa la forma en que tomas aire. Tal vez descubras que lo haces de forma agitada, apenas llenando sus pulmones y, en dado caso, es muy probable que sientas cansancio y que experimentes algunas dolencias en espalda y articulaciones, sin dejar de mencionar que tu aspecto puede lucir agotado.

Esta relación no es casualidad, a decir de especialistas como Mark Taylor, terapeuta de Movimiento Somático y director del Centro para Body Mind Movement, localizado en Pittsburg, Estados Unidos, y quien asegura que “respiramos mal porque vivimos mal. La forma en que inhalamos y exhalamos es reflejo de quiénes somos y de cómo nos desempeñamos en nuestras ciudades, donde el aire está muy contaminado y existe una estimulación excesiva del sistema nervioso”.

De visita en la capital del país para brindar el curso-taller Respirando el cuerpo, respirando la mente, organizado por el Instituto de Psicología Profunda en México A.C., el experto señala que no somos conscientes de nuestra respiración y de sus cualidades para regular el estado de ánimo y la salud porque “generalmente nuestra cultura nos hace vivir en estado estrés, es decir, en un constante ‘enfrentar, huir o quedarse inmóvil’. Cualquiera de estas tres modalidades distorsiona nuestra forma de vida y la actividad del sistema nervioso, y por desgracia esto ha terminado por ser algo normal”.

En concordancia con prácticas ancestrales como la meditación, el especialista sugiere que los seres humanos deberíamos replantear nuestra idea de respiración. “Casi siempre entendemos a esta actividad como algo externo, como lo que observamos a simple vista, pero sería muy valioso ampliar nuestra perspectiva y comprender que también tenemos una respiración interna, la cual hace posible la vida y nos permite nutrir a cada tejido y célula del cuerpo”.

Por ello, la intención de Mark Taylor y otros especialistas con pensamientos afines consiste en divulgar la idea de que la respiración debe experimentarse como un todo. “No somos conscientes de la forma en que tomamos aire, y no nos damos cuenta de que podemos tener algo ‘atorado’, un recuerdo o una emoción, que impide su flujo en nuestros pulmones y organismo. Es interesante descubrir, una vez que te adentras en esto, que al respirar conscientemente incluso puedes conectar con otros niveles de conciencia”. 

Cambiar conceptos

El instructor y también experto en danza comenta que la respiración como un fenómeno fisiológico comienza con la toma de aire para que, una vez dentro de los pulmones, diversos mecanismos nos permitan separar el oxígeno para que lo tomen los glóbulos rojos.

Dicho gas viaja a través de la sangre a cada región de nuestro cuerpo, cruza a través de la membrana de todas las células y, a continuación, uno de los órganos internos de esta unidad fundamental de la vida, la mitocondria, se encarga de transformar el oxígeno en la energía que nos permite realizar diversas actividades.

Por lo anterior, queda claro que “la falta de oxígeno por no respirar adecuadamente puede afectar a todo nuestro organismo. Así, cuando cualquier parte de nuestro cuerpo deja de respirar es como si ocurriera una pequeña muerte, pues deja de ser funcional. Esto se refleja en movimientos exagerados o rígidos, y termina por afectar la forma en que nos comportamos y expresamos”.

Yendo más a fondo, Mark Taylor comenta: “Hay una cita budista que me gusta mucho y que nos dice que la respiración es el puente entre el cuerpo y la mente. Aún a la distancia no es difícil reconocer que inhalar y exhalar correctamente es el primer paso en la toma de conciencia y que, apoyándonos en lo antes dicho, es evidente que si respiramos bien vamos a vivir bien y saludablemente.

“Creo que parte de la consigna del ser humano es la búsqueda y exploración respecto a cómo mejorar, y pienso que si entendemos nuestra respiramos, la vivimos y practicamos de forma perfecta, no necesitamos estar en esta Tierra y podemos ir al Cielo”, asegura el especialista con una sonrisa en el rostro.

Al preguntarle hasta dónde nos puede llevar el manejo consciente del aire, responde: “No hay límites. La gente puede elegir diferentes formas de meditar o respirar en relación con alguna cultura, creencia, religión o arte determinada, y cada técnica resaltará alguna cualidad o ejercicio; sin embargo, y en cualquier caso, si profundizamos mucho vamos a encontrar inevitablemente experiencias de transformación personal”.

Para redondear este punto, Mark Taylor comenta que es verdad que existen muchas disciplinas y cursos que pueden ayudar a la gente a inhalar y exhalar profundamente, como el yoga, el tai chi o la meditación zen, pero el comienzo y la comprobación respecto a su efectividad puede iniciar con una práctica muy simple.

Así, explica que es suficiente con que una persona tome varias respiraciones, profundas y conscientes, 2 ó 3 veces al día, para darse cuenta de los efectos y alcances. “Claro, ésta no es una tarea que deba tomarse como una obligación y, más bien, hay que comprender que respirar es vivirse y que podemos tomar aire con gusto, como si se tratara de degustar un manjar”.

Nueva percepción

Adoptar a la respiración como un hábito que desencadene un cambio saludable y en la conciencia es uno de los postulados que sostiene la técnica body mind movement (terapia psico-corporal) que enseña Mark Taylor. “Tratamos de que la gente viva distintos procesos del cuerpo, experimente la anatomía del movimiento y tenga un registro de cómo respira y cómo se expresa corporalmente, a la vez que le abrimos nuevas posibilidades para conducirse mejor”.

Respecto a los cambios que tiene la gente que acude a sus cursos u otras disciplinas que mejoran la respiración, comenta que “las personas suelen expresarnos que tienen una forma diferente de relacionarse, se sienten bien con ellos mismos, con su familia y sus amigos, y todo ello es el resultado de su trabajo”.

Curiosamente, ahonda, “un efecto muy común que observa cualquier persona se percibe en su voz, que se escucha diferente y es mucho más sonora. A través del habla de alguien nos podemos dar cuenta de muchas cosas, de cómo respira y de cuál es su estado de salud en general, ya que todos estos factores se encuentran interconectados”.

También describe que ha conocido el caso de muchas personas con dolencias que mejoran gracias a los ejercicios de respiración, e incluso ha sabido de quienes encuentran mejores condiciones para luchar contra enfermedades crónicas o terminales (sin que esto signifique que las cure por completo).

Sin embargo, concluye que “podríamos hablar de casos espectaculares en los que se dan transformaciones dramáticas, pero esto no nos debe alejar del hecho central: respirar bien es muy importante para nuestra salud y para vitalizar al organismo. Realmente, y con sinceridad, opino que si la gente gozara y disfrutara su respiración, tendríamos un mundo mejor”.

Si deseas tener mayor información sobre este tema y deseas aclarar tus dudas, no dudes en comunicarte al Instituto de Psicología Profunda en México A.C., al teléfono 5432-7284, en la Ciudad de México o a través del correo electrónico: correo@psicologiaprofunda.com. También puedes visitar su página (www.psicologiaprofunda.com), donde podrás conocer las actividades que realizan.

Rafael Mejía

Cuando aprendemos a respirar correctamente no sólo proporcionamos más oxígeno a nuestro organismo, sino que también mejoramos nuestro estado de salud general, evitamos caer en estados de estrés y contamos con la inigualable oportunidad de conocernos mejor.

Deténgase un momento y observe la forma en que toma aire. Tal vez descubra que lo hace de forma agitada, apenas llenando sus pulmones y, en dado caso, es muy probable que sienta cansancio y que experimente algunas dolencias en espalda y articulaciones, sin dejar de mencionar que su aspecto puede lucir agotado.

Esta relación no es casualidad, a decir de especialistas como Mark Taylor, terapeuta de Movimiento Somático y director del Centro para Body Mind Movement, localizado en Pittsburg, Estados Unidos, y quien asegura que “respiramos mal porque vivimos mal. La forma en que inhalamos y exhalamos es un reflejo de quiénes somos y de cómo nos desempeñamos en nuestras ciudades, donde el aire está muy contaminado y existe una estimulación excesiva del sistema nervioso”.

De visita en la capital del país para brindar el curso-taller Respirando el cuerpo, respirando la mente, organizado por el Instituto de Psicología Profunda en México A. C., el experto señala que no somos concientes de nuestra respiración y de sus cualidades para regulador el estado de ánimo y la salud porque “generalmente nuestra cultura nos hace vivir en estado estrés, es decir, en un constante ‘enfrentar, huir o quedarse inmóvil’. Cualquiera de estas tres modalidades distorsiona nuestra forma de vida y la actividad del sistema nervioso, y por desgracia esto ha terminado por ser algo normal”.

En concordancia con prácticas ancestrales como la meditación, el especialista sugiere que los seres humanos deberíamos replantear nuestra idea de respiración. “Casi siempre entendemos a esta actividad como algo externo, como lo que observamos a simple vista, pero sería muy valioso ampliar nuestra perspectiva y comprender que también tenemos una respiración interna, la cual hace posible la vida y nos permite nutrir a cada tejido y célula del cuerpo”.

Por ello, la intención de Mark Taylor y otros especialistas con pensamientos afines consiste en divulgar la idea de que la respiración debe experimentarse como un todo. “No somos concientes de la forma en que tomamos aire, y no nos damos cuenta de que podemos tener algo ‘atorado’, un recuerdo o una emoción, que impide su flujo en nuestros pulmones y organismo. Es interesante descubrir, una vez que te adentras en esto, que al respirar concientemente incluso puedes conectar con otros niveles de conciencia”.

Cambiar conceptos
El instructor y también experto en danza comenta que la respiración como un fenómeno fisiológico comienza con la toma de aire para que, una vez dentro de los pulmones, diversos mecanismos nos permitan separar el oxígeno para que lo tomen los glóbulos rojos.

Dicho gas viaja a través de la sangre a cada región de nuestro cuerpo, cruza a través de la membrana de todas las células y, a continuación, uno de los órganos internos de esta unidad fundamental de la vida, la mitocondria, se encarga de transformar el oxígeno en la energía que nos permite realizar diversas actividades.

Por lo anterior, queda claro que “la falta de oxígeno que ocurre al no respirar adecuadamente puede afectar a todo nuestro organismo. Así, cuando cualquier parte de nuestro cuerpo deja de respirar es como si ocurriera una pequeña muerte, pues deja de ser funcional. Esto se refleja en movimientos exagerados o rígidos, y termina por afectar la forma en que nos comportamos y expresamos”.

Yendo más a fondo, Mark Taylor comenta: “Hay una cita budista que me gusta mucho y que nos dice que la respiración es el puente entre el cuerpo y la mente. Aún a la distancia no es difícil reconocer que inhalar y exhalar correctamente es el primer paso en la toma de conciencia y que, apoyándonos en lo antes dicho, es evidente que si respiramos bien vamos a vivir bien y saludablemente.

“Creo que parte de la consigna del ser humano es la búsqueda y exploración respecto a cómo mejorar, y pienso que si entendemos nuestra respiramos, la vivimos y practicamos de forma perfecta, no necesitamos estar en esta Tierra y podemos ir al Cielo”, asegura el especialista con una sonrisa en el rostro.

Al preguntarle hasta dónde nos puede llevar el manejo conciente del aire, responde: “No hay límites. La gente puede elegir diferentes formas de meditar o respirar en relación con alguna cultura, creencia, religión o arte determinada, y cada técnica resaltará alguna cualidad o ejercicio; sin embargo, y en cualquier caso, si profundizamos mucho vamos a encontrar inevitablemente experiencias de transformación personal”.

Para redondear este punto, Mark Taylor comenta que es verdad que existen muchas disciplinas y cursos que pueden ayudar a la gente a inhalar y exhalar profundamente, como el yoga, el tai chi o la meditación zen, pero el comienzo y la comprobación respecto a su efectividad puede iniciar con una práctica muy simple.

Así, explica que es suficiente con que una persona tome varias respiraciones, profundas y concientes, 2 ó 3 veces al día, para darse cuenta de los efectos y alcances. “Claro, ésta no es una tarea que deba tomarse como una obligación y, más bien, hay que comprender que respirar es vivirse y que podemos tomar aire con gusto, como si se tratara de degustar un manjar”.

Nueva percepción
Adoptar a la respiración como un hábito que desencadene un cambio saludable y en la conciencia es uno de los postulados que sostiene la técnica body mind movement (terapia psico-corporal) que enseña Mark Taylor. “Tratamos de que la gente viva distintos procesos del cuerpo, experimente la anatomía del movimiento y tenga un registro de cómo respira y cómo se expresa corporalmente, a la vez que le abrimos nuevas posibilidades para conducirse mejor”.

Respecto a los cambios que tiene la gente que acude a sus cursos u otras disciplinas que mejoran la respiración, comenta que “las personas suelen expresarnos que tienen una forma diferente de relacionarse, se sienten bien con ellos mismos, con su familia y sus amigos, y todo ello es el resultado de su trabajo”.

Curiosamente, ahonda, “un efecto muy común que observa cualquier persona se percibe en su voz, que se escucha diferente y es mucho más sonora. A través del habla de alguien nos podemos dar cuenta de muchas cosas, de cómo respira y de cuál es su estado de salud en general, ya que todos estos factores se encuentran interconectados”.

También describe que ha conocido el caso de muchas personas con dolencias que mejoran gracias a los ejercicios de respiración, e incluso ha sabido de quienes encuentran mejores condiciones para luchar contra enfermedades crónicas o terminales (sin que esto signifique que las cure por completo).

Empero, concluye que “podríamos hablar de casos espectaculares en los que se dan transformaciones dramáticas, pero esto no nos debe alejar del hecho central: respirar bien es muy importante para nuestra salud y para vitalizar al organismo. Realmente, y con sinceridad, opino que si la gente gozara y disfrutara su respiración, tendríamos un mundo mejor”.

Si desea tener mayor información sobre este tema y desea aclarar sus dudas, no dude en comunicarse al Instituto de Psicología Profunda en México A. C., al teléfono 5202 7683, en el Distrito Federal, o a través del correo electrónico: correo@psicologiaprofunda.com. También puede visitar su página (http://www.psicologiaprofunda.com/), donde podrá conocer las actividades que realizan.

SyM - Rafael Mejía

 

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