Centro de Tos / Análisis y Estudios de Laboratorio

Antibiograma

Prueba microbiológica que se realiza para determinar la sensibilidad de cierta colonia bacteriana a uno o varios antibióticos. Estos medicamentos pueden ser de amplio o reducido espectro; los primeros exterminan o controlan el crecimiento de varios tipos de bacterias, en tanto que los segundos matan a 1 ó 2 clases de dichos microbios, siendo su potencia mayor.

Dependiendo del origen o localización de la infección en el paciente, se determina qué tipo de antibiótico se utilizará en el antibiograma, el cual se debe realizar siempre que una toma bacteriológica de finalidad diagnóstica (exudado, raspado, toma de líquido de alguna cavidad) permita el aislamiento de algún microorganismo considerado responsable de la enfermedad.

Para qué sirve

Ante diversas infecciones no siempre es posible predecir la susceptibilidad de las bacterias a los antimicrobianos; por ello, se considera necesario el estudio de la sensibilidad de los gérmenes a dichos medicamentos. Lo anterior permite al médico elegir el fármaco adecuado, es decir, el que resulta más activo contra el microorganismo, menos tóxico para el paciente y que proporcione mayor posibilidad de curación.

Una vez realizado el estudio, arroja la siguiente información:

La información descrita permite que el efecto del medicamento sobre la colonia bacteriana se clasifique en resistente (R), intermedio (I) y sensible (S). En el ámbito clínico, el estudio sobre la bacteria causante de la infección y el antibiograma es entregado al médico responsable del paciente.

En qué consiste

En una caja de Petri (recipiente redondo de cristal o plástico provisto de cubierta con la misma forma) se coloca la colonia de bacterias por toda su superficie para que se desarrolle en forma homogénea. Posteriormente, se agregan pequeñas cápsulas que contienen antibiótico, las cuales están provistas de letras que indican el nombre del medicamento y números que señalan su concentración.

Las placas se incuban durante aproximadamente 48 horas (el tiempo puede variar dependiendo de la especie de bacteria a estudiar), a 37º C (Celsius o centígrados) y en posición invertida. Transcurrido este tiempo se observa el cultivo: los microorganismos habrán crecido por toda la superficie, excepto en las zonas impregnadas con el antibiótico al que son sensibles.

Preparación del paciente

Las exigencias son mínimas y dependerán de la zona del cuerpo de donde se obtenga la muestra. Por ejemplo, antes de realizar un exudado faríngeo (de la garganta) o hisopado nasal (de la nariz) se le pide al paciente que no se lave la boca, no use enjuague bucal, no se aplique gotas ni fume al menos 8 horas antes del estudio.

En caso de otro estudio común, como es el raspado de la piel, se solicita que la zona a examinar no se lave ni tenga maquillaje, cremas o lociones, también 8 horas previas a efectuar la toma.

Riesgos

El estudio no representa peligro alguno para el paciente, ya que la muestra se analiza en un laboratorio y se trabaja directamente con los microorganismos en condiciones aisladas.

Resultados

Tras la incubación, toda la superficie de la caja de Petri estará llena de colonias de bacterias, y alrededor de cada cápsula provista con el antibiótico aparecerá o no un halo de inhibición en el crecimiento de los microorganismos, lo que dependerá de la sensibilidad o resistencia de los gérmenes a los distintos medicamentos.

El tamaño de la zona donde se inhibió la reproducción de dichos microbios ayuda a determinar su grado de susceptibilidad, de tal manera que para cierto antibiótico, una cepa bacteriana puede ser:

Es importante tener presente que los resultados del antibiograma deben ser interpretados en forma correcta por el médico tratante, quien prescribirá el tratamiento más adecuado para cada paciente.



Fuentes: