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Tos

Martes 28 de enero del 2014, 01:06 pm, última actualización.

Movimiento de aire súbito, ruidoso y violento, que se presenta como respuesta a la irritación de los nervios conocidos como receptores de la tos, los cuales se ubican dentro de la garganta, senos paranasales (cavidades ubicadas en los huesos que están alrededor de ojos y nariz), canales auditivos, esófago, abdomen y revestimiento del corazón y pulmones.

Tos

Dichos receptores se activan al exponerse a contaminantes ambientales (por ejemplo, ozono o dióxido de sulfuro), sustancias tóxicas, alergenos, y cuando se padecen infecciones ocasionadas por virus, bacterias y hongos. Una vez que son estimulados envían un mensaje al centro que regula la tos (ubicado en el cerebro), el que a su vez hace reaccionar a garganta, músculos del pecho, diafragma y pared abdominal para que se contraigan y expulsen aire. Este proceso permite que se eliminen sustancias y microorganismos que pueden deteriorar la salud y que las vías respiratorias se despejen para que podamos respirar, sin embargo, también puede contribuir a la propagación de infecciones y ser muy molesto.

Cabe destacar que la tos es síntoma de alguna enfermedad, y en la mayoría de las personas inicia abruptamente y dura pocos días, no obstante, hay ocasiones en que se prolonga por semanas.

  • Tos aguda. Se caracteriza por durar entre 3 y 7 días y ser manifestación de gripe, resfriado, introducción de un cuerpo extraño al organismo e inhalación de humo y sustancias irritantes.
  • Tos crónica. Se prolonga por varias semanas y, en algunos casos, puede durar meses, lo cual obedece a padecimientos más severos, como asma, sinusitis, tos ferina, bronquitis, bronconeumonía, neumonía, alergias, cáncer de pulmón y enfisema pulmonar, entre otros.
  • Tos con flemas. También se le conoce como tos productiva, y se caracteriza por ocasionar secreciones viscosas color blanco, verde, amarillo o grisáceo, lo cual llega a resultar benéfico en ciertos casos, ya que agiliza la curación del paciente.
  • Tos seca. Mediante ella no se elimina ninguna sustancia nociva para el organismo y sólo ocasiona irritación de garganta.
  • Tos crupal. Principalmente afecta a niños de entre 3 meses y 5 años de edad, y causa dificultad para respirar debido a que garganta, tráquea y cuerdas vocales se inflaman considerablemente.

Causas

  • Irritación debido a exposición a contaminantes ambientales, sustancias químicas y humo.
  • Infección por virus, bacterias y hongos.
  • Cambios bruscos de temperatura.
  • Tabaquismo, ya que la inhalación del humo del cigarro irrita garganta y pulmones.
  • Gripe.
  • Resfriado.
  • Bronquitis. Padecimiento ocasionado por virus o bacterias que se extiende a los bronquios (conductos que transportan el aire hasta los pulmones) y los inflama.
  • Bronconeumonía. Infección de inicio violento y repentino que genera inflamación en pulmones y bronquios, lo que regularmente aparece como complicación de infecciones por virus o bacterias en vías respiratorias, por ejemplo, gripe, resfriados, bronquitis o tos ferina, al tener contacto directo con gotas de saliva de un enfermo y fumar.
  • Tos ferina. Enfermedad respiratoria que puede presentarse a cualquier edad debido a la infestación de cierto tipo de bacterias en nariz y garganta.
  • Neumonía. También se le conoce como pulmonía y es una infección en pulmones que regularmente se presenta como complicación de algunas enfermedades, como resfriado, gripe, tos ferina, bronquitis, bronconeumonía o asma, o bien, cuando el sistema inmunológico (aquel que nos defiende del ataque de microbios) se encuentra debilitado.
  • Asma. Enfermedad crónica que obstruye al aparato respiratorio al inflamar los conductos que llevan aire a los pulmones, lo que puede suceder cuando se sufre alergia o infecciones ocasionadas por virus, si se tiene exposición al clima frío o humedad, al fumar en exceso o presentar estrés.
  • Sinusitis. Padecimiento que ocasiona inflamación en senos paranasales, estructuras que cuando sufren daño evitan que el aire que respiramos se caliente, humedezca y filtre, además de que se manifiesta dificultad para vocalizar ciertos sonidos. Se manifiesta a causa de resfriados mal cuidados y alergias.
  • Tuberculosis. Infección ocasionada por la bacteria Micobacteryum tuberculosis que normalmente afecta a los pulmones, pero puede extenderse a otros órganos. Se contagia al tener contacto con pequeñas gotas de secreciones o saliva de personas afectadas.
  • Alergias. Reacción negativa y exagerada del sistema inmunológico cuando ingresan al organismo sustancias a las que reconoce como peligrosas. Estas se introducen al consumir algunos alimentos o medicamentos, por inhalación o a través de la piel, lo que ocasiona que se produzca una sustancia llamada histamina, principal responsable de la comezón, tos, ojos llorosos, ronchas, obstrucción nasal, mareo y dolor de cabeza.
  • Cáncer de pulmón. Se presenta cuando las células de los pulmones se reproducen sin control (formando tumores) y atacan al tejido que se encuentra cerca de ellas. El principal factor de riesgo para desarrollarlo es el tabaquismo, ya que el humo del cigarro altera las estructuras celulares, aunque también se presenta al exponerse frecuentemente a contaminantes ambientales y sustancias tóxicas (arsénico, berilio, cobalto, selenio, alquitrán, alcohol isopropílico, asbesto, aceite mineral y materiales radiactivos).
  • Enfisema pulmonar. Trastorno que provoca que las estructuras de los pulmones conocidas como alvéolos o sacos aéreos se inflen de manera excesiva, proceso que deriva de la destrucción de las paredes de dichos elementos; lo anterior deteriora la función respiratoria y, por ende, resulta casi imposible transferir oxígeno al torrente sanguíneo. La principal causa de este padecimiento es fumar en exceso y exponerse a sustancias tóxicas.
  • Reflujo gastroesofágico. Paso exagerado de los ácidos del estómago al esófago debido a retraso en el vaciamiento gástrico, embarazo, obesidad, tabaquismo y hernia hiatal (salida parcial del estómago a través de la apertura del diafragma).
  • Goteo postnasal. Secreción proveniente de nariz y senos paranasales que desciende a la garganta, lo cual se origina a causa de sinusitis crónica.
  • Bronquiectasia. Trastorno congénito que afecta a los bronquios, cuyas paredes sufren periódicamente infección que las va destruyendo, misma que puede extenderse al tejido pulmonar.

Síntomas

  • Aunque la tos sea un mecanismo de defensa, su persistencia ocasiona fatiga, interrumpe el sueño, interfiere con la alimentación y puede propiciar vómito.
  • Irritación de la laringe, tráquea y bronquios.
  • Dolor muscular.
  • La tos ocasionada por tabaquismo se presenta de manera brusca y regularmente es seca.
  • Cuando se presenta a causa de gripe va acompañada de escalofríos, malestar general, dolor de cabeza, ojos llorosos, fiebre, ardor de garganta y voz ronca.
  • El resfriado puede ocasionar tos, malestar en nariz y garganta, estornudos, fiebre leve, escurrimiento nasal y cansancio.
  • Si su origen es la bronquitis también se presenta escurrimiento nasal, cansancio, escalofríos, inflamación de la garganta, dolores muscular y de cabeza, fiebre y flemas amarillas o verdes.
  • La bronconeumonía incluye los siguientes síntomas: tos persistente e intensa, fiebre con transpiración y escalofríos por más de tres días, frecuencia respiratoria agitada, palpitaciones y fatiga.
  • Cuando se padece tos ferina las molestias se presentan generalmente después de 6 a 20 días de haberse contagiado, las cuales incluyen secreción nasal, estornudos, fiebre leve y tos; esta última llega a agravarse al grado de ser incontrolable.
  • Si la causa de la tos es la neumonía pueden presentarse otros síntomas, como escalofríos repentinos, fiebre, respiración rápida y corta con pujidos o silbidos, coloración azul (cianosis) en la piel, sudoración, dolores de pecho, cabeza, articular y muscular, presencia de moco de color amarillo, verde o con sangre, debilidad y palidez.
  • Las principales manifestaciones del asma son tos, opresión en el pecho, sensación de ahogo y silbidos al respirar.
  • Cuando se padece sinusitis además de presentarse tos, hay acumulación excesiva de secreciones espesas, fiebre, cansancio, congestión nasal, sensación de hinchazón en rostro, dolores de cabeza y dientes, hemorragia, malestar general, pérdida del olfato y ronquera.
  • La tuberculosis se manifiesta con tos persistente, fiebre alta, cansancio constante, pérdida de peso, sudores nocturnos, pérdida del apetito, sensación de ahogo y, en casos graves, expulsión de sangre por la boca, así como palidez y coloración azulosa en los labios y uñas.
  • En caso de que la tos sea síntoma de alguna alergia, también se llega a presentar urticaria, enrojecimiento de la piel, ojos llorosos, goteo y obstrucción nasal, estornudos, comezón en la nariz y dificultad respiratoria.
  • El cáncer de pulmón se manifiesta con tos, dolor en pecho, falta de aire y expectoración, que en ocasiones suele ser con sangre.
  • El reflujo gastroesofágico trae como consecuencia tos crónica, sensación de quemazón o ardor en garganta, dificultad para deglutir alimentos, sequedad de boca y sangrado oculto debido al desarrollo de úlceras en la mucosa del esófago.
  • Cuando se padece enfisema pulmonar sus síntomas incluyen tos intensa y sensación de ahogo.
  • El goteo postnasal ocasiona tos crónica, así como secreciones nasales que descienden a la garganta.
  • Los síntomas de la bronquiectasia incluyen tos crónica, producción de cantidades copiosas de mucosidad con pus y pérdida de peso.

Diagnóstico

  • Cierta información puede resultar especialmente útil para que el médico efectúe un diagnóstico específico, por ejemplo, las características de la tos: seca, con flemas, sibilante, como ladrido, ahogante o con náuseas.
  • Asimismo, es importante saber si se presenta por temporadas, durante el sueño, al despertar o después de comer.
  • Para el médico es necesario conocer si el inicio de la tos fue brusco (lo que haría pensar en la aspiración de cuerpos extraños), si está acompañada por otros síntomas (fiebre, dolor, sensación de ahogo y cambio en el color de la piel, entre otros) o si se tienen antecedentes familiares de alergia.
  • Dependiendo de los antecedentes y el examen físico, pueden realizarse diversas pruebas diagnósticas para determinar la causa exacta, entre las que se encuentran: análisis de muestra de secreciones, radiografía del pecho, pruebas de sensibilización (se expone al paciente a diversas sustancias para determinar la causa de la alergia) y pruebas de función pulmonar (miden la capacidad respiratoria).
  • Cuando se presenta a causa de gripe el diagnóstico se basa en la observación de los síntomas antes descritos; con el resfriado procede lo mismo.
  • Para establecer si la tos es ocasionada por bronquitis puede recurrirse a análisis de flemas y radiografías del tórax.
  • Puede sospecharse que el síntoma es consecuencia de bronconeumonía al identificar al microorganismo causante de la enfermedad (neumococo), lo cual se apoya con la revisión de pulmones.
  • Si la manifestación de la tos se relaciona son tos ferina se requerirá del análisis de una muestra de secreciones.
  • Si se presenta a causa de neumonía es posible confirmar el diagnóstico al realizar auscultación física, historia clínica, análisis de laboratorio y radiografías.
  • En cuanto al asma, es necesario tomar en cuenta los síntomas, realizar historia clínica, practicar exámenes físicos al paciente y solicitar algunas pruebas de laboratorio, las cuales pueden incluir radiografía de tórax, análisis de sangre y pruebas de la función pulmonar.
  • Para confirmar el diagnóstico de sinusitis se requiere elaborar historia clínica, auscultación física, estudios de laboratorio y pruebas de sensibilización.
  • Cuando se tienen indicios de tuberculosis es necesario asegurarse de ello mediante revisión de radiografía del tórax, cultivos de secreciones y auscultación pulmonar.
  • Si se quiere descartar o confirmar que la tos se presenta debido a alguna alergia, es necesario realizar historia clínica y someter al paciente a pruebas de sensibilización.
  • En caso que la tos se produzca como consecuencia de cáncer de pulmón, se confirmará el diagnóstico mediante radiografía de tórax (en esta es posible detectar cualquier tumor) o biopsia (pequeña muestra de la tumoración).
  • A medida que avanza el enfisema pulmonar se va perdiendo la capacidad para respirar ante esfuerzos mínimos y se manifiesta tos crónica, datos de gran utilidad para el médico, ya que tomando en cuenta lo anterior solicita análisis de sangre, radiografía de tórax y pruebas respiratorias.
  • La valoración del reflujo gastroesofágico requiere auscultación física y posteriormente exploración radiológica, la cual permite observar los movimientos de líquidos entre las cavidades intestinales; asimismo, se recurre a la gastroscopia, que consiste en introducir un tubo (provisto de diminuta cámara) en la boca para observar las lesiones de la mucosa esofágica y el propio reflujo.
  • Para identificar al goteo postnasal será necesario confirmar el diagnóstico de sinusitis.
  • La bronquiectasia se detecta mediante radiografías, en las cuales se observan marcas en los bronquios y pequeños espacios en las bases pulmonares.

Prevención

  • Se recomienda abrigarse adecuadamente en días fríos y temporada invernal.
  • Seguir dieta balanceada, la cual puede apoyarse con suplementos alimenticios y multivitamínicos.
  • Tomar medidas de precaución cuando se entre en contacto con alguien enfermo de gripe u otras infecciones, por ejemplo, evitar saludar de mano o de beso, y mantenerse lo más alejado posible para que el paciente no tosa o estornude cerca de nuestro rostro.
  • No fumar, puede recurrirse a deshabituantes del tabaco.
  • Evitar la exposición a sustancias tóxicas e irritantes.
  • Mantener la boca limpia, para lo cual se recomienda usar enjuagues y antisépticos bucales, pues además de desinfectar esta área dejan fresco el aliento.
  • Para evitar episodios de gripe es necesario protegerse del frío sin cubrirse excesivamente para no sudar, incrementar el consumo de alimentos ricos en vitamina C (naranja, toronja, guayaba, tangerina y mandarina, entre otros) e incluir en la dieta suplementos alimenticios que contengan este nutriente.
  • La mejor manera de prevenir el resfriado es evitar exponerse a cambios bruscos de temperatura, alimentarse adecuadamente y practicar ejercicio, pues esto fortalecerá nuestras defensas.
  • Para no desarrollar bronquitis es necesario mantenerse alejado de las personas que la padecen, abrigarse bien en época de frío, atenderse perfectamente cualquier infección en vías respiratorias, dejar de fumar y consumir gran cantidad de alimentos que contengan vitamina C.
  • La bronconeumonía puede prevenirse al atender adecuadamente gripes o resfriados (guardando reposo y aliviando sus síntomas con antigripales y analgésicos de venta libre); asimismo, se debe seguir dieta balanceada y no fumar.
  • En cuanto a la tos ferina, se recomienda vacunar a los niños en edad temprana y no tener contacto con personas enfermas.
  • Es posible prevenir la neumonía al impedir que alguna enfermedad en vías respiratorias se complique, al dejar de fumar, abrigarse en época de frío, seguir dieta equilibrada y con gran cantidad de alimentos que contengan vitamina C, así como practicar ejercicio (incrementa la capacidad respiratoria) y solicitar la vacuna contra el neumococo.
  • Para evitar una crisis de asma se recomienda no tener contacto con sustancias irritantes que puedan obstruir las vías respiratorias ni con animales, mantener limpia la casa y lugares de trabajo o estudio, no colocar alfombras en el dormitorio ni en los espacios en los que se permanezca mucho tiempo, consumir de 2 a 3 litros de agua, no fumar y alejarse de los fumadores.
  • La sinusitis puede prevenirse al evitar que gripes o resfriados se compliquen y al no tener contacto con elementos a los que se es alérgico.
  • En cuanto a la tuberculosis, es indispensable que desde temprana edad se aplique la vacuna denominada BCG, no estar en contacto con enfermos, alimentarse bien y preferir los espacios ventilados.
  • Los brotes alérgicos se previenen al evitar tener contacto con las sustancias a las que se es alérgico, pero cuando esto no es posible se recomienda tomar algún antihistamínico.
  • Prácticamente la única medida eficaz que puede impedir que se padezca cáncer de pulmón es dejar de fumar y mantenerse lejos de quienes sí lo hacen, además de no estar en contacto con sustancias tóxicas.
  • El enfisema pulmonar, al igual que el caso anterior, puede prevenirse al dejar de fumar y reducir la exposición al aire libre cuando se reportan altos niveles de contaminación.
  • Para evitar que se presenten problemas de reflujo gastroesofágico se recomienda seguir dieta baja en grasas y comestibles irritantes (picante y café, por ejemplo), no acostarse inmediatamente después de comer y tomar antiácidos cuando se tengan comidas abundantes.
  • El goteo postnasal puede aliviarse al tener controlada la sinusitis.

Tratamiento

  • Tomar líquidos en abundancia.
  • Ante cualquier clase de tos, el paciente debe dejar de fumar.
  • Recurrir a pastillas cuya fórmula contenga anestésicos locales puede ayudar a controlar los accesos de tos.
  • Recurrir a antitusivos y expectorantes.
  • Cuando se presenta a causa de gripe lo más convenientes es guardar reposo absoluto, seguir dieta ligera, beber de 2 a 3 litros de líquidos, tomar algún antigripal, analgésico y antipirético para aliviar los síntomas.
  • Si el resfriado es el responsable de la tos hay que ingerir gran cantidad de líquidos, descansar, abrigarse, tomar un analgésico y usar descongestivos nasales.
  • El control de la bronquitis requiere medicamentos que sólo el otorrinolaringólogo (especialista médico en oídos, nariz y garganta) puede prescribir. No obstante, algunas molestias pueden aliviarse al administrar un antitusivo (indicado para suprimir tos seca) o expectorante (útil para controlar tos con flemas ya que facilita la expulsión de las mismas), descongestivo nasal y algún analgésico, todos ellos de venta libre.
  • Para tratar la bronconeumonía es necesario tomar ciertos medicamentos que deben ser prescritos por el especialista, beber líquidos en abundancia, evitar el consumo de tabaco, descansar, estar en lugares ventilados, seguir dieta a base de frutas, vegetales y carnes blancas (pescado y pollo), administrar un antitusivo o expectorante así como antipiréticos y analgésicos.
  • En cuanto a la tos ferina, están indicados ciertos antibióticos que sólo deben ser recetados por el otorrinolaringólogo.
  • Si resulta positivo el diagnóstico de neumonía el paciente debe ser internado inmediatamente en un hospital, lugar donde le proporcionarán tratamiento que incluye medicamentos para controlar tos, dolor de cabeza, muscular y de pecho y bajar la fiebre, lo cual se llega a complementar con el uso de mascarillas de oxígeno e inhaloterapia (técnica mediante la cual se administran medicamentos en forma de solución).
  • Quienes tienen asma deben evitar el contacto con los elementos que producen alergia, tomar antihistamínicos para aliviar los síntomas, utilizar broncodilatadores para favorecer la respiración, no fumar y mantenerse alejados de los fumadores. En casos graves, la inhaloterapia será un método aconsejable.
  • El tratamiento para la sinusitis se dirige a curar la infección y vaciar las secreciones de los senos paranasales, lo cual se logra mediante la administración de diversos medicamentos durante un periodo entre 10 y 14 días, pero en algunos casos puede prolongarse 3 ó 4 semanas. En muchas ocasiones se requiere cirugía para eliminar la obstrucción nasal.
  • Para curar la tuberculosis se requieren medicamentos que sólo el especialista en enfermedades respiratorias puede prescribir (otorrinolaringólogo o neumólogo).
  • Las alergias se controlan al evitar el contacto con sustancias a las que es sensible el paciente y para aliviar los síntomas se puede recurrir a antihistamínicos de venta libre. En caso que lo anterior no sea suficiente se tendrá que acudir al alergólogo.
  • El tratamiento indicado para el cáncer de pulmón dependerá del tipo de tumor que se haya diagnosticado, el tamaño del mismo y las regiones que haya invadido. Regularmente se recurre a cirugía, radioterapia o quimioterapia, o bien, una combinación de los tres métodos terapéuticos.
  • Para mejorar las condiciones de los pacientes que padecen enfisema pulmonar es indispensable dejar de fumar, utilizar broncodilatadores y antibióticos cuando se presenta alguna infección bacteriana, ejercicios de respiración y, en algunos casos, cirugía (se extirpan las partes más afectadas del pulmón).
  • La forma de controlar el reflujo gastroesofágico consiste en seguir dieta baja en grasas e irritantes, reducir el peso corporal (en caso que se tenga sobrepeso u obesidad), dormir sobre una almohada gruesa, no acostarse inmediatamente después de comer e ingerir medicamentos que inhiben la producción de ácido, los cuales sólo pueden ser prescritos por el gastroenterólogo.
  • El goteo postnasal puede mejorar cuando la sinusitis ha sido tratada.
  • En caso de bronquiectasia se requieren antibióticos, broncodilatadores, drenaje de las secreciones acumuladas y, en ciertos casos, cirugía.

Consulte a su médico

SyM

 

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