Dermatitis atópica, ¡qué comezón!

  • SyM - Rafael Mejía
Dermatitis atópica
La dermatitis atópica es una reacción alérgica en la piel infantil.

La dermatitis atópica es una enfermedad que afecta principalmente a niños y se caracteriza por intensa comezón en la piel. Al rascarse, el paciente se provoca enrojecimientohinchazónrasguñossecreción de líquido clarocostras escamas.

A menudo, la piel empeora (brotes) y luego mejora o desaparecen los síntomas (remisiones).

Cabe señalar que la dermatitis atópica es el tipo más común de eccema, un término que describe muchos tipos de problemas de la piel.

Aunque puede aparecer en distintas partes de la epidermis, las más comunes (zonas de pliegue) incluyen:

  • Axilas.
  • Ingles.
  • Detrás de las rodillas.
  • Rostro y área del pañal (en niños).

No sólo en niños

La dermatitis atópica se presenta con distintos grados de severidad y no es contagiosa, siendo más frecuente en personas con antecedentes familiares de alergia; incluso, se ha detectado que el porcentaje de casos aumenta a la par de la contaminación ambiental y el estrés.

La mayor incidencia se registra entre el primer y el décimo año de vida, aunque también puede perdurar (o aparecer) en la edad adulta, sobre todo, en pacientes que no han llevado buen control.

Por tanto, desde la infancia se deben tener cuidados especiales con la piel y evaluación médica, pues la dermatitis atópica suele acompañar a la aparición de otros problemas alérgicos, como asma, rinitis o conjuntivitis.

Aunque la enfermedad tiende a incrementarse en temporada fría (la piel de estos pacientes es de tendencia seca, condición que las bajas temperaturas acentúan), también puede exacerbarse con otros estímulos, como:

  • Falta de lubricación.
  • Infecciones cutáneas.
  • Tensión emocional.
  • Consumo de alimentos asociados con alergias (fresas, nueces, pistaches, chocolate y algunos mariscos, por ejemplo).

¿Cómo prevenir la dermatitis atópica?

Es indispensable lubricar la piel con crema grasa o humectante, además de usar ropa (de vestir y de cama) confeccionada en algodón, y evitar aquellos alimentos que acentúan el problema.

Otras medidas de prevención incluyen:

  • Usar jabón neutro (no daña la piel ni la reseca) y agua tibia, no muy caliente, para la higiene personal.
  • No tallar las heridas, sino emplear esponja suave o sólo la mano.
  • Secar la piel con toalla suave, sin friccionar.
  • Mantener las uñas cortas, limadas y limpias, para que al rascarse no se generen heridas o infecciones.
  • Emplear calzado de piel o tela por su buena ventilación.
  • Evitar cambios bruscos de temperatura.
  • Mantener limpia la habitación con ayuda de una aspiradora, sobre todo si se detecta que los brotes surgen a causa de polvo.
  • Usar antiinflamatorios (corticosteroides) o medicamentos para controlar alergias (antihistamínicos), sólo si son prescritos por el especialista.

Detección y tratamiento para dermatitis atópica

El diagnóstico de la enfermedad puede ser orientado por el pediatra o el dermatólogo, pero cualquiera de ellos debe dirigir al paciente con un alergólogo.

Para su tratamiento, se deben evitar pomadas que le sirvieron a alguien más, alcohol o pasta de dientes, de lo contrario, pueden agravarse las lesiones.

La dermatitis atópica es problema que afecta básicamente la piel, pero puede acompañarse de otras alteraciones, por ello, desde los primeros síntomas, se debe acudir al médico.