Hacer fuente pequeña
Hacer fuente normal
Hacer fuente grande
Imprimir

Virus del Papiloma Humano (VPH)

Miércoles 22 de enero del 2014, 08:55 am, última actualización.

Se denomina virus del papiloma humano (VPH) a cierto agente infeccioso que puede afectar la piel y mucosas, capaz de causar formaciones de tejido anormal, como verrugas, mezquinos, neoplasias, entre otras alteraciones a nivel celular que incluso pueden derivar en cáncer. 

Virus del Papiloma Humano (VPH)

La familia del VPH cuenta con más de 150 variedades o cepas diferentes, de las cuales más de 30 pueden infectar la zona genital y otras pueden infectar cualquier región de la piel del resto del cuerpo. Asimismo, existen tipos de mayor riesgo que causan cáncer como los 16 y 18, así como los de menor riesgo (6 y 11), que son los principales causantes de las verrugas genitales. 

El VPH representa una de las infecciones de transmisión sexual más comunes por lo que suele incluirse dentro del grupo de enfermedades venéreas. Se estima que por lo menos 50% de la población adulta tiene o tendrá contacto con este virus en su vida. 

Se calcula que aproximadamente 630 millones de personas están infectadas con el VPH en todo el planeta, superando las infecciones por virus de inmunodeficiencia adquirida (VIH) y hepatitis C. No obstante, la mayoría de las personas sexualmente activas desconocen que son portadoras y no presentan ningún síntoma, ya que en la mayoría de los casos, el virus puede permanecer en el cuerpo y pueden pasar de seis meses a 14 años antes de que se manifieste a través de verrugas o cáncer. 

En México, de cada 100 parejas, 15 hombres están infectados, pero lo desconocen porque no tienen síntomas, de acuerdo con datos del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), donde solo durante 2008 se detectaron 491 varones y 8 mil 41 mujeres con papilomavirus. 

Causas 

Falta de higiene, deterioro del estado inmunológico, práctica de sexo no responsable y altos niveles de estrés, son en general causas comunes que pueden poner en mayor riesgo de infección por VPH. 

En este sentido, si se está expuesto a uno o más de los siguientes factores de riesgo es posible adquirir infección por papilomavirus: 

  • Falta de aseo personal regular o adecuado.
  • Compartir accesorios para el cuidado personal o juguetes sexuales.
  • Comienzo de vida sexual activa a temprana edad.
  • Tener múltiples parejas sexuales, aún con el uso de preservativo.
  • Tener contacto sexual con pareja infectada por VPH.
  • Contacto directo con verrugas, condilomas y/o mezquinos
  • Sistema inmunológico deprimido.
  • Abuso en el consumo de tabaco y alcohol.
  • Nutrición deficiente y/o que incluye baja o nula cantidad de alimentos de alto contenido en antioxidantes, ácido fólico y vitamina C.
  • Múltiples embarazos y partos.
  • Estar bajo presión constante por situaciones de altos niveles de estrés.
  • Compartir ropa interior.
  • Hombres no circuncidados.
  • Antecedente de otras infecciones de transmisión sexual. 

También en algunos casos el VPH se puede transmitir de madre a hijo durante el parto, al pasar el bebé por el canal vaginal cuando ella tiene condilomas o lesiones producidas por el virus, lo cual provoca afecciones en laringe y vías respiratorias del recién nacido. 

Síntomas 

Generalmente, el VPH no muestra síntomas, ya que puede vivir en el organismo sin provocar mayor signo, hasta que el sistema inmunológico se debilita y entonces pueden aparecer verrugas o lesiones de bajo riesgo de cáncer, llamadas precancerosas, neoplasias o displasias, que son alteraciones en la formación del tejido mucosas, las cuales, usualmente, son detectadas mediante pruebas como la de Papanicolaou y/o colposcopia. 

De esta forma el VPH puede provocar lesiones en: 

Piel. Surgen verrugas comunes o mezquinos en cualquier parte del cuerpo, especialmente en manos, codos, axilas, cuello, rodillas, fosas nasales y en raras ocasiones también alrededor de la boca. Asimismo, aparecen verrugas plantares, conocidas también como ojos de pescado en los pies y con mayor frecuencia como condilomas acuminados en la piel de genitales (en el pene desde tronco, glande y escroto; en la vulva en el exterior de labios mayores), pubis, ingles y alrededor del ano. 

Mucosas de: 

  • Vulva, donde compromete el introito (orificio vaginal), labios menores y mayores, horquilla vulvar, meato uretral, fosa navicular, clítoris y su capuchón con lesiones que se advierten a simple vista, pero en la fase inicial sólo se detectan mediante el uso de técnicas especiales. 
  • Cuello uterino, donde se distingue por alteraciones del tejido del cérvix llamadas neoplasia intraepitelial cervical (NIC), las cuales se han clasificado en tres grados (1, 2 y 3).La NIC 3 en particular se considera lesión precancerosa precursora del cáncer cervicouterino, que causa alrededor de 500,000 muertes al año en todo el mundo. 
  • Ano. Si se tienen lesiones por VPH en vulva es probable que se acompañen de otras más en esta zona, sobre todo si se practica sexo anal sin protección. Sin embargo, la localización de estas alteraciones en la mucosa anal requiere diagnóstico más exhaustivo que implica visualización con endoscopio. 
  • Boca, debido al sexo oral sin protección se pueden llegar a desarrollar lesiones dentro de la boca, aunque inicialmente no se observan a simple vista. 
  • Vías respiratorias. Si la madre presenta infección por VPH en genitales puede contagiar a su hijo durante el parto por vía vaginal, generándole infección en laringe y vías respiratorias, donde posteriormente aparecen las lesiones características, con un cuadro de difícil tratamiento. Se han llegado a presentar papilomas en tráquea, bronquios y cavidad nasal, causando sangrados de difícil control. De ahí que se recomienda hacer diagnóstico a la madre antes del nacimiento, para optar por la cesárea si es necesario. 
  • Tubo digestivo. Comprende lesiones en la cavidad bucal, lengua, esófago, recto y ano, esto debido a las diferentes prácticas sexuales de riesgo. 
  • Ojos. La infección por VPH puede afectar la conjuntiva, membrana mucosa y transparente que sirve de cubierta del globo ocular sobre todo por tocarse los ojos sin previo aseo o desinfección de las manos tras manipular verrugas o genitales con condilomas. 
  • Aparato urinario, particularmente en uretra, vejiga, uréteres 

Diagnóstico

Como se ha mencionado con anterioridad en la mayoría de los casos la infección por VPH no presenta síntomas, por ello es importante acudir a revisiones médicas periódicas, pues se puede portar el virus y no llegar a desarrollar siquiera verrugas, que son la manifestación más evidente de este trastorno. Particularmente, hombres que tengan factores de riesgo, ya que son quienes presentan lesiones con menor frecuencia que las mujeres y, por lo tanto, el diagnóstico se retrasa mientras ellos son portadores y pueden contagiar con facilidad a las personas con las que tienen contacto sexual. 

Métodos de detección del VPH 

  • En el consultorio médico. Al acudir a revisión el médico puede detectar a simple vista la presencia de verrugas en cualquier parte del cuerpo. O bien, si el motivo de la consulta es precisamente la presencia de verrugas, según el caso e historial clínico, el especialista además de indicar el tratamiento apropiado, solicitará otros estudios para un diagnóstico más completo, asimismo, cuando se está expuesto a factores de riesgo, ya que es importante insistir en que no es necesario presentar estos abultamientos en la piel para sospechar de infección por VPH. Es común que el experto sugiera más pruebas para confirmar el papilomavirus cuando se acude por infección vaginal crónica sin respuesta positiva, de difícil tratamiento, o si el resultado de Papanicolaou registra anomalías. 
  • Papanicolaou. Este examen es el más común para la detección de anomalías en las células del tejido que reviste al cuello uterino. Si los resultados advierten de la presencia de células anormales, se puede sospechar de una lesión precancerosa en desarrollo. De ahí que sirva como herramienta inicial para la detección del VPH, ya que la presencia de este virus se relaciona en 90% de los casos de cáncer cervocouterino. Aunque esta prueba solo se solicita de manera periódica a mujeres, debido al aumento en el índice de cáncer anal se recomienda realizar pruebas de células anales cada 6 meses, tanto a hombres como en mujeres, sobre todo si practican o han tenido sexo anal sin protección y/o con parejas que tengan verrugas genitales. 
  • Test con ácido acético. Para identificar lesiones por VPH sin relieve y que no se observan a simple vista, en mucosas como las genitales, se frota la zona mediante gasa o algodón mojado en solución a base de ácido acético, con lo cual es posible percibir el tejido afectado como áreas blanquecinas. Se puede complementar con biopsia para confirmar el diagnóstico. 
  • Colposcopia. Con ayuda de un lente especial llamado colposcopio, que aumenta la imagen 40 veces y una lámpara de luz intensa se examina el cuello uterino y paredes vaginales en busca de lesiones. Se aplican soluciones a base de ácido acético o lugol (yodo) en mucosas del cérvix y vagina para identificar las anomalías. Si se detectan lesiones se procede a tomar muestras del tejido afectado (biopsia) a fin de enviarlo a laboratorio y confirmar si se trata de VPH y en dado caso, en qué nivel de desarrollo se encuentran las displasias. 
  • Anoscopia. Se realiza para explorar ano, conducto anal y la parte baja del recto, mediante aparato llamado anoscopio, cámara diminuta con lámpara que previamente lubricada es introducida para examinar el recto en busca de condilomas o lesiones precancerosas. Puede ser necesario tomar laxante o aplicar enemas (lavativa) antes del procedimiento para desalojar los intestinos al momento del examen. También se debe vaciar previamente la vejiga. De encontrar lesiones es conveniente recurrir a la biopsia para diagnóstico más certero. 
  • Biopsia. Se obtienen muestras de tejido para analizarlas posteriormente en el laboratorio y establecer un diagnóstico de forma precisa. En este caso, si durante la colposcopia el médico observa algunas lesiones o condilomas, puede tomar una biopsia para confirmar si hay infección por VPH. 
  • Prueba de Captura de Híbridos. Mediante análisis de secreciones vaginales se detecta el ADN de los tipos de VPH causantes de la infección, en especial los de alto riesgo oncológico (16 y 18). Su realización se sugiere a partir de los 30 años de edad o antes si se cuenta con factores de riesgo. 
  • Prueba de reacción en cadena de la polimerasa (PCR, por sus siglas en inglés). Técnica in vitro con la cual es posible detectar el tipo de VPH responsable de la infección, mediante análisis de muestra de moco del canal endocervical (mujeres) o de secreciones uretrales (hombres) y, en ocasiones, una pequeña porción de tejido. Este procedimiento no duele y es muy rápido; sirve como complemento del diagnóstico junto con la colposcopia o la penescopia. 
  • Penescopia. Se introduce endoscopio, aparato compuesto por pequeña cámara, a través de la uretra para comprobar si hay lesiones. También se puede tomar pequeña muestra de piel. Se aplica anestesia local mediante inyección o en crema para evitar dolor, debido a las molestias que puede causar al paciente este procedimiento. 

Tratamiento 

Pese a que no existe tratamiento que cure el VPH, según el caso y el diagnóstico determinado por el especialista, se pueden indicar los siguientes procedimientos para el control de las lesiones debidas a este virus: 

  • Fármacos para las verrugas en las siguientes presentaciones: 

-          Cremas o preparados tópicos, es decir de aplicación directa en la piel afectada por verrugas, ojos de pescado o condilomas. 

-          Inyecciones, cuya fórmula impide el crecimiento y hacen desaparecer las verrugas. 

Cabe mencionar, que estos medicamentos deben ser aplicados solo por personal médico, puesto que son de empleo delicado.

Procedimientos para tratar lesiones por VPH

Si mediante los diferentes métodos de diagnóstico se detectaron verrugas u otros tipos de lesiones a causa del VPH, los especialistas pueden recomendar los siguientes procedimientos: 

  • Quemadura de verrugas o lesiones. Estos procedimientos con rayo láser suelen denominarse electrofulguración, electrocauterización o electrocirugía y tienen la finalidad de retirar las lesiones, ya sea en piel exterior o mucosas. 
  • Congelamiento o criocirugía. Mediante la aplicación de nitrógeno líquido se congelan las verrugas o lesiones para retirarlas; es indoloro. 
  • Cirugía convencional con bisturí. Se recomienda en casos en los que el desarrollo de lesiones es muy avanzado. Mediante escisión quirúrgica se retira el tejido afectado. 

Cabe advertir que solo personal médico capacitado debe llevar a cabo estos procedimientos. Asimismo, por ser de origen sexual y con riesgo de infección por contacto de piel a piel es conveniente que la pareja también acuda al médico para ser tratado y así disminuir el riesgo de mayores complicaciones. 

Prevención

7 hábitos que te protegerán del VPH: 

  • Buena higiene que incluye baño diario y lavado frecuente de manos, especialmente, antes de comer y después de ir al baño o de manipular verrugas, así como no compartir ropa interior, toallas de baño, calzado y juguetes sexuales; mantener limpio y aireado el interior de los zapatos y usar sandalias en albercas o baños públicos. También evitar rascarse las verrugas para no diseminarlas a otras partes del cuerpo o personas. 
  • Sistema inmunológico fortalecido. Mediante alimentación sana con dieta que incluya productos con alto contenido de antioxidantes, ácido fólico y vitamina C. Asimismo evitar el abuso en el consumo de tabaco y alcohol, así como situaciones que provocan altos niveles de estrés y desgaste emocional, ya que pueden bajar las defensas del organismo y hacerlo más vulnerable a enfermedades. 
  • Sexo responsable y seguro, mediante uso de condón en toda relación sexual, vaginal, oral o anal; con una sola pareja sana (libre de VPH), evitando los encuentros sexuales fortuitos y/o con sexoservidoras sin protección. Asimismo, evitando tener múltiples parejas sexuales. 
  • Check up médico frecuente, para la detección y tratamiento oportunos de cualquier enfermedad, incluyendo infección por VPH. 
  • Inmunización contra el VPH. Existen dos vacunas que previenen la infección por VPH en adolescentes y de cáncer cervicouterino en mujeres mayores de 35 años. La vacuna tetravalente protege contra cuatro tipos de VPH (6, 11, 16 y 18), que son los principales causantes del desarrollo de condilomas y lesiones cancerosas. Y la bivalente que sólo protege de los tipos 16 y 18. Se aplican en brazo en 3 inyecciones en un periodo de seis meses. 
  • La circuncisión también disminuye el riesgo de transmisión del VPH, pero no lo elimina del todo porque el virus puede permanecer alojado en el escroto y la región perianal. 
  • NO a la automedicación. Lo más conveniente es evitar tratar las verrugas o condilomas por cuenta propia o con remedios caseros, ya que con ello sólo se puede agravar su condición y propiciar su diseminación, así como otras infecciones. 

Consulta a tu médico.

SyM

 

Comenta el tema o, si tienes alguna consulta médica, da clic aquí y los especialistas de la sección Pregunta al Médico responderán tus dudas.


comments powered by Disqus
Loading
Hoy en Verrugas e Hiperqueratosis

Mezquinos, virus en la piel


Ver más...


Aproximadamente 350 mil personas en la República Mexicana padecen Alzheimer y 1 de cada 3 habitantes conoce esta enfermedad debido a algún ser querido.

Logo Comscore