Llegó la gripe
Regina Reyna
Amenaza cada año en cuanto la temporada invernal se acerca: la gripe hace su aparición y cobra sinnúmero de víctimas, siendo la mayoría de los casos personas que no previeron el posible daño. Lo mejor es saber cómo cuidarse anticipadamente para no ser parte de las estadísticas.
Los virus que inducen la gripe pertenecen a la familia Ortomyxoviridae, que provocan infecciones después de entrar al organismo por nariz o boca, y dañan garganta y pulmones. Se contagia por las secreciones de esas vías o mediante las gotitas expulsadas en tos y estornudos, aunque también puede infectarse por el contacto de mano en mano.
La adaptación del cuerpo humano al ciclo invernal le exige mayor gasto de energía, de forma que mantenga su temperatura dentro de los rangos habituales (entre 36.5 y 37.5°C). El que así suceda implica que ciertas funciones del organismo se descuiden un poco, como las realizadas por el sistema inmunológico, que tiene como objetivo evitar enfermedades. En consecuencia, somos más vulnerables a que virus y bacterias se hospeden en nuestro cuerpo.
Quienes son habitantes de la Ciudad de México deben extremar precauciones, ya que su sistema respiratorio vive permanentemente disminuido por las condiciones de esta gran urbe, nos referimos a altura, humedad y los altos índices de contaminación que afectan notablemente. Es por ello que la gripe manifiesta mayor número de casos en esta población en referencia al resto del país, siendo los principales afectados niños y ancianos, posteriormente adultos.
Todos hemos sufrido gripe, pero no está de más recordar que cuando el virus entra al organismo y empieza a reproducirse (entre 4 y 6 días) se experimentan escalofríos, malestar general, vértigo, dolor de cabeza, ojos llorosos, dolores musculares y fiebre.
Durante la fase de manifestación el enfermo se siente cansado, con ardor en faringe, hay estornudos, tos seca, nauseas, secreción nasal, lagrimeo y voz ronca. Al paso de los días, los síntomas desaparecen poco a poco hasta llegar a la fase de simple resfriado. Es importante hacer hincapié en que si los estornudos referidos se presentan en exceso, pueden derivar en inflamación de oídos (otitis) y de los senos paranasales de la nariz (sinusitis) y que, en general, si la gripe es mal atendida desarrollará neumonía (infección severa en vías respiratorias, principalmente en pulmones), bronquitis (inflamación de los bronquios que dificulta la respiración) e incluso leucemia, si se pierden demasiados glóbulos blancos.
Prevenir para no lamentar
No resulta raro que los caprichos climatológicos se manifiesten desde octubre o noviembre, de forma que haya bajas de temperatura repentinas que ocasionen los primeros casos de gripe. A manera de protección, es importante seguir los siguientes consejos:
- Abríguese antes de exponerse a corrientes frías. Tome en cuenta el uso de una bufanda -además de suéter, chamarra y abrigo-, pues impide el contacto del aire frío con garganta o pulmones.
- Consuma vitamina C, ya que colabora en la formación de nuevas células que restituirán a las que mueren o se ven dañadas por efecto de los virus, además de fortalecer al sistema inmunológico. Está presente en frutas como limón, naranja, guayaba y fresa, entre otras, pero también puede obtenerla de los complementos alimenticios y vitamínicos de venta libre que la contengan.
- Haga ejercicio, ya que fortalece al sistema inmune, pero no lo realice al aire libre, pues se expone al frío y a los compuestos de la contaminación.
- No fume o procure no estar cerca de quienes lo hacen, pues el humo del cigarro reseca las vías respiratorias y las debilita.
- Si tiene que entrar en contacto con más personas, cubra boca y nariz, ya que si usted es portador de algún virus puede contagiar a otros y, por el contrario, si hay alguien que ya esté contaminado puede afectarlo directamente.
- Aunque parezca descabellado, no se coma las uñas, pues hay virus muy peligrosos que se han localizado en esta parte de las manos, que encontrarán en la boca el camino ideal para llegar a las vías respiratorias.
- En época de epidemia se aconseja no asistir a lugares muy concurridos.
- Quienes atienden a los enfermos deben poner especial atención en su higiene personal, procurando lavarse boca y garganta con un antiséptico.
- No abuse de calentadores eléctricos, pues resecan el ambiente y esto afecta las vías respiratorias.
- Dese la oportunidad de respirar aire limpio, de manera que deseche un poco el acumulado en los pulmones por la contaminación
La Organización Mundial de la Salud (OMS) establece que lo mejor para prevenir el embate de los virus es la administración de una vacuna, la cual cambia su fórmula cada año, pues el microorganismo de esta enfermedad tiene cambios constantes.
Nadie puede cantar victoria antes del invierno, pero con los consejos anteriores usted estará muy cerca de hacerlo
SyM
Última actualización: 05-2012
















