No permita que el Sol opaque su belleza
Karla Galván
La mayoría de la gente toma baños de Sol para adquirir tonalidad dorada en la piel; sin embargo, éstos suelen dejar huellas indeseables con el tiempo, como las antiestéticas manchas ocasionadas por excesiva radiación. ¿Cómo prevenirlas y qué hacer cuando están presentes?
El Sol es indispensable para la vida y tiene efectos benéficos en el organismo pues, por ejemplo, basta considerar que favorece la producción de vitamina D en la piel. Empero, si se toma en exceso y sin protección adecuada puede convertirse en nuestro peor enemigo, ya que da lugar a envejecimiento prematuro, resequedad, rojeces, pérdida de colágeno (proteína que da firmeza a los tejidos) y manchas.
Estas últimas se producen debido a los efectos acumulativos de los rayos solares sobre las células de la piel. “Mucha gente abusa y no se protege de manera adecuada, por lo que al mantener esta práctica al paso del tiempo, se genera desgaste, destrucción o alteración de los melanocitos (estructuras encargadas de producir el color de la piel) y zonas de escasa o exagerada pigmentación”, explica la Dra. Magdalena Gómez Pineda, dermatóloga egresada de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y especializada en el Hospital General de México de la Secretaría de Salud (Ssa).
¡Cuidado!
En la actualidad existe cierta afición a “tostarse” al Sol, lo que se debe a que se considera que la piel bronceada es más atractiva. Así, las personas que han “comprado” esta idea hacen hasta lo imposible por lograr dicho objetivo, sin tener conciencia del daño que hacen a su piel.
“La exposición prolongada a los rayos ultravioleta (UV) puede ocasionar la destrucción o el crecimiento excesivo de melanocitos; cuando esto último ocurre aparecen las manchas solares oscuras o lentigos, que son manifestación del fotoenvejecimiento”, refiere la entrevistada, quien agrega que también hay casos en los que sólo se produce aumento en la cantidad de melanina y, en consecuencia, se presenta melasma, esto es, coloración extensa que si bien no tiene origen solar (sino hormonal), empeora al exponerse a los rayos del “astro rey”.
Asimismo, es importante saber que las manchas pueden aparecer como síntoma de graves enfermedades (por ejemplo, del hígado), deficiente alimentación, llevar sobre la piel productos cosméticos que contienen alcohol o tomar algún medicamento fotosensibilizante (como antibióticos de los grupos de sulfonamidas-tetraciclinas, antiinflamatorios no esteroideos, diuréticos y algunos fármacos psicoactivos).
“Por tanto, para prevenir las lesiones que nos ocupan es fundamental usar bloqueador con factor de protección solar media hora antes de la exposición, y repetir la aplicación cada tres horas. Esta precaución no sólo debe tomarse al ir a la playa o piscina, sino también en las ciudades, pues en verano estamos expuestos a alta radiación ultravioleta”, recomienda la dermatóloga.
¿Cómo eliminarlas?
Para quienes no pudieron prevenirlas y ya tienen la piel manchada, en primer lugar es necesario que acudan al dermatólogo, especialista que determinará la causa de la lesión y recomendará el tratamiento más adecuado.
“El problema que llega a presentarse es que no hay tratamiento para todos los tipos de manchas solares. Por ejemplo, para aquellas de color blanco causadas por la destrucción o desgaste de los melanocitos no existe alguno que sea efectivo, por lo que el único recurso es disimularlas con cosméticos y, desde luego, mantener protegida la piel, que se ha vuelto más sensible”, advierte la Dra. Gómez Pineda.
En cuanto a las manchas oscuras, uniformes, de bordes bien definidos y con diámetro menor a 1 centímetro, que suelen aparecer en tostro, escote y manos, pueden eliminarse por medio de cremas despigmentantes o rayo láser. Estos tratamientos resultan efectivos; no obstante, el problema puede reaparecer al exponerse al Sol sin protección.
Finalmente, la Dra. Gómez Pineda resalta que tras el verano es común ver gran cantidad de pacientes en el consultorio debido a la aparición de manchas. “Esto puede evitarse mediante adecuada protección, no hay de otra”, acota la especialista.
Recuerde que nuestra piel tiene memoria: los efectos de los rayos solares no se le olvidan, son acumulativos y tarde o temprano aparecen. En el mejor de los casos se producirán las antiestéticas manchas y fotoenvejecimiento, pero también es posible que se desencadene cáncer de piel; por ello, antes de asolearse sin protección adecuada y en exceso, pregúntese si vale la pena sacrificarse sólo por lucir bronceado pasajero.
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Otras causas |
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Si bien la radiación ultravioleta es una de las principales causas de alteraciones en la piel, también se sabe que:
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SyM
Última actualización: 05-2013

















