Bloqueadores solares para evitar quemaduras y cáncer de piel - SyM
Salud y Medicinas, Sitio líder en salud y prevención de enfermedades, Cuidados de la salud

23 Octubre 2017 | Iniciar Sesión



Hacer fuente pequeña
Hacer fuente normal
Hacer fuente grande
Imprimir

Bloqueadores solares, aliados de la piel

Jueves 20 de abril del 2017, 12:15 pm, última actualización.

La piel se encarga de regular la temperatura corporal, percibir estímulos y protegernos de agresiones ambientales, como contaminación y rayos solares, siendo estos últimos los principales responsables de que se altere su equilibrio natural de grasa y agua si no se usan bloqueadores solares.

Filtros y bloqueadores solares
Bloqueadores solares, aliados de la piel

Además, cuando se tiene exposición frecuente y prolongada al Sol, sus radiaciones pueden ocasionar enrojecimiento, quemaduras, urticaria (hinchazón cutánea con picor o sensación de quemazón), eccema (inflamación superficial de la epidermis con enrojecimiento, comezón y vesículas diminutas) y problemas oculares (lagrimeo, irritación y conjuntivitis, que es la inflamación de la membrana que recubre al ojo y parte del párpado).

Protección desde siempre

De acuerdo con la Dra. Irma Villanueva Cortés, especialista en Dermatología del Centro Médico Nacional Siglo XXI, adscrito al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), en el Distrito Federal, “la piel se defiende de dicho embate gracias a la acción de los melanocitos (células especiales que al ser estimuladas generan pigmento color marrón llamado melanina), los cuales bloquean la luz y son responsables de la coloración típica del bronceado”.

Sin embargo, especifica la entrevistada, “esta barrera tiene resistencia limitada, de modo que parte de las emisiones penetran en los tejidos y los dañan poco a poco. Lo anterior suele derivar en envejecimiento prematuro y aparición de manchas, además de incrementar la posibilidad de padecer cáncer de piel, que es la manifestación extrema de la acción destructiva de la radiación del Sol”.

Por dichas razones es sumamente importante que desde la infancia se proteja al máximo la epidermis mediante la aplicación de protectores solares, cuya función consiste en repeler los rayos ultravioleta (UV).

Escudos perfectos

Dichos productos son emulsiones semisólidas, líquidas o en gel que contienen agentes antisolares, los cuales reducen el riesgo e intensidad de sufrir quemaduras, ya que tienen la propiedad de reflejar o absorber parte de la iluminación solar y pueden dividirse en dos grupos, ambos igualmente efectivos pero que defienden a la piel de acuerdo a distintos principios:

  • Filtros solares. Se considera que ofrecen protección química, es decir, en su fórmula incluyen sustancias orgánicas que atraen a los rayos del Sol y los vuelven inofensivos. Los compuestos más empleados para este fin son mexoryl sx, parsol, octocrileno, cinamatos, tinosorb M y tinosorb S.
  • Bloqueadores solares. Su acción es física, ya que crean una pantalla que genera sombra sobre la superficie cutánea, la cual refleja o dispersa las radiaciones UV e infrarrojas. Las sustancias más utilizadas con dicho objetivo son el dióxido de titanio y óxido de zinc.

Defensa a la medida

Existen infinidad de productos y todos con niveles de factor de protección solar (FPS) desde 2 hasta 45 o más. Dicho factor está determinado por tres aspectos: tipo de piel, intensidad de los rayos solares y cantidad de tiempo bajo éstos; así, nos ayudará a indicar el lapso que le tomará a la epidermis quemarse cuando se usa protección en relación a cuando no la llevamos.

Asimismo, existe un sistema internacional que utilizan los dermatólogos para clasificar los tipos cutáneos y su vulnerabilidad ante la exposición prolongada a los rayos UV, por lo que el FPS se mide de acuerdo al fototipo (capacidad de adaptación al Sol) individual.

En otras palabras, las palabras de piel clara o pelirrojas (tipos I y II) poseen capacidad más reducida de resistencia (aproximadamente 5 minutos), por lo que sólo logran quemarse pero nunca se broncean, mientras aquellas de tez morena clara a oscura (tipos III y IV) sí obtienen bronceado uniforme sin tanto peligro, ya que resisten 20 minutos al Sol sin quemarse.

Es importante destacar que, en todos los casos, el FPS depende de la hora del día y localización geográfica, pues no es lo mismo estar a las 12:00 del día en una playa de Alaska que en una de México, donde los rayos solares son más agresivos por estar cerca de la zona tropical de la Tierra.

Por tanto, si cierta persona puede asolearse el primer día 10 minutos de unas vacaciones, por ejemplo, sin mostrar enrojecimiento ni quemadura, utilizar adecuadamente FPS 15 la protegerá durante 2 horas y media (150 minutos = 150/10 =15).

“Investigaciones recientes han encontrado que los filtros y bloqueadores solares son más efectivos a partir del factor 15, por lo que en puntos cercanos al Ecuador y alta montaña se aconseja que el mínimo sea de 30”, explica la Dra. Villanueva Cortés, quien añade que al adquirir dicho producto es pertinente tomar en cuenta:

  • Tipo de piel. Si ésta es seca, elija presentación en crema, en tanto que si es grasa o con acné, es aconsejable en gel; en piel normal ambos tipos son ideales.
  • Lugar donde se usará. Si piensas visitar la playa o alberca, asegúrate de que sea resistente al agua. Hay productos que se mantienen en la piel durante 80 ó 40 minutos (waterproof y water resistant, respectivamente), aunque la persona se encuentre nadando.
  • Calidad. Use protectores de marcas reconocidas y aprobados por asociaciones dermatológicas.

Uso

Para que el empleo de filtros y bloqueadores solares resulte más efectivo se recomienda lo siguiente:

  • Utiliza el producto diariamente cuando la exposición a rayos solares sea de más de 20 minutos al día, independientemente del lugar en que te encuentres (es decir, ciudad, montaña, playa o bosque).
  • Aplícalo entre 15 y 30 minutos antes de tomar Sol para que la piel lo absorba y desarrolle mejor sus funciones.
  • No olvides proteger zonas como orejas, cuello, manos y pies, y tener cuidado para que la fórmula no entre en contacto con los ojos (muchos protectores generan fuerte irritación).
  • Recurre a lápiz labial con FPS con el fin de proteger esta delicada zona del rostro.
  • En caso de alergia a cosméticos puedes presentar reacción similar ante el filtro solar, por lo que debe usar productos hipoalergénicos (evitan respuestas adversas).
  • No expongas a bebés menores de seis meses al Sol, pues si piel es delgada e incapaz de producir melanina, amén de que el filtro o bloqueador puede irritarle.
  • Evita asolearte entre las 10:00 y la 15:00 horas, ya que durante este periodo la radiación es más intensa.
  • Enseña a los niños a protegerse del Sol y, en caso de salir de paseo con ellos, procura hacerlo en las primeras horas de la mañana o en las últimas de la tarde.
  • Cuídate de permanecer largo tiempo sobre superficies reflejantes como la nieve, ya que la radiación ultravioleta “rebota” en ellas. Recuerda que también en climas fríos se recomienda usar filtro o bloqueador solar.
  • Usa sombrero o gorra, anteojos protectores contra rayos ultravioleta y ropa holgada (ésta resulta más efectiva cuando se encuentra seca que mojada).
  • Independientemente del FPS que hayas decidido utilizar, debes reaplicarse filtro o bloqueador en la epidermis al menos cada dos horas si tienes contacto con el agua, sudas en exceso o te secas con toalla.
  • Bebe agua después de someterte a exposición prolongada al Sol, a fin de evitar deshidratación. Humecta la piel con crema corporal.
  • También se recomienda consumir productos ricos en vitaminas A, C y D (naranja, mandarina, lima, limón, toronja, zanahoria, espinaca, durazno y brócoli, así como hígado y lácteos), pues estos ayudan a evitar envejecimiento cutáneo por la acción de la radiación solar. El uso de protectores solares durante el tratamiento de enfermedades de la piel debe ser supervisado por el médico especialista (dermatólogo).
  • Suspende inmediatamente la aplicación de cualquier producto que le genere irritación cutánea.

Identifica tu tipo de piel

Fototipo I

Tipo de piel: muy clara, con pecas y/o casi albina. Ojos azules. 

Reacción solar: eritrema (enrojecimiento e inflamación cutáneas) intenso. Gran descamación. No se pigmentan.                                                                

Fototipo II              

Tipo de piel: clara. Ojos azules o claros. Pelo rubio o pelirrojo.    

Reacción solar: reacción eritrematosa. Descamación. Ligera pigmentación.

 

Fototipo III             

Tipo de piel: blanca (caucasiana). Ojos y pelo castaños.                

Reacción solar: eritrema moderado. Pigmentación suave.

 

Fototipo IV             

Tipo de piel: mediterránea. Pelo y ojos oscuros.                              

Reacción solar: ligero eritrema. Pigmentación fácil.

 

Fototipo V             

Tipo de piel: morena. Tipo india, sudamericana; indostánicos, gitanos.  

Reacción solar: eritrema imperceptible, pigmentación fácil e intensa.

 

Fototipo VI            

Tipo de piel: negra.                                                                                  

Reacción solar: no hay eritrema, pero sí bronceado.

SyM - Rafael Chagoyán

 

Comenta el tema desde Facebook... Si tienes alguna consulta médica, regístrate gratuitamente en Pregunta al Médico. Nuestros especialistas te responderán en forma privada sólo a través de dicha sección.

Comenta el tema desde Facebook... Si tienes alguna consulta médica, regístrate gratuitamente en Pregunta al Médico. Nuestros especialistas te responderán en forma privada sólo a través de dicha sección.

Hoy en Vitiligo y Otras Psicodermatosis

El vitiligo y sus mitos


Ver más...

Sabías que...

El cáncer de mama es la principal causa de muerte por cánceres en la mujer mexicana. Su detección oportuna posibilita una sobrevida de más de 5 años en la mayoría de pacientes.




Comscore