Amlodipino

Amlodipino, Principios activos, Hipertensión, Medicamentos contra presión alta

Perteneciente a los medicamentos bloqueadores de los canales del calcio, el amlodipino se utiliza solo o en combinación con otros medicamentos para tratar la hipertensión arterial y la angina (dolor en el pecho), así como para el tratamiento de los ataques cardiacos y reducir el riesgo de enfermedad vascular cerebral.

¿Para qué sirve?

Indicado como tratamiento inicial de primera elección de la hipertensión arterial y puede usarse para el control de la presión arterial sanguínea en la mayoría de casos. También sirve para reducir el riesgo de enfermedad coronaria fatal y de infarto al miocardio no fatal, y para reducir el riesgo de enfermedad vascular cerebral.

Trabaja relajando los vasos sanguíneos para que el corazón bombee de manera más eficiente. Si se toma regularmente, el amlodipino controla el dolor en el tórax al aumentar el suministro de la sangre al corazón, pero no lo detiene una vez comenzado.

Hipertensos que no estén adecuadamente controlados con un solo antihipertensivo pueden beneficiarse al agregar amlodipino.

Está contraindicado en personas con sensibilidad conocida a las dihidropiridinas o a los contenidos de su fórmula, menores de 18 años, en casos de hipotensión severa y angina de pecho inestable.

No se recomienda su uso durante embarazo o lactancia, pues su seguridad no ha sido comprobada en estos casos.

¿Cómo se usa?

Viene envasado en forma de tabletas para tomar por vía oral. Por lo general se toma una vez al día. Es recomendable tomarlo a la misma hora todos los días.

Tanto para la hipertensión como para la angina, la dosis inicial habitual es de 5 mg una vez al día; puede incrementarse hasta una dosis máxima de 10 mg al día, dependiendo de la respuesta individual.

Para pacientes con enfermedad arterial coronaria, el rango recomendado de dosificación es 5-10 mg al día.

Efectos secundarios del amlodipino

Los más comunes son:

  • Inflamación (hinchazón) de manos, pies, tobillos o piernas.
  • Dolor de cabeza.
  • Malestar estomacal.
  • Dolor de estómago
  • Mareos o náuseas.
  • Somnolencia.
  • Fatiga.
  • Rubor.

¿Cuándo llamar al médico?

Algunos efectos secundarios podrían provocar graves consecuencias de salud. Llama a tu médico de inmediato o busca tratamiento médico de emergencia en caso de: aumento de la frecuencia o intensidad del dolor en el tórax, frecuencia cardiaca irregular o latidos fuertes y desmayos.

La información presentada es exclusivamente de carácter informativo. DI NO A LA AUTOPRESCRIPCIÓN. Antes de administrar cualquier medicina, es necesario consultar a un médico, a fin de que determine la dosis adecuada para cada paciente, con base en su cuadro clínico particular. Salud y Medicinas no se hace responsable por daños ocasionados por automedicarse.