Cefaclor

Cefaclor, Antibióticos de cefalosporina

El cefaclor trata algunas infecciones por bacterias como neumonía, infecciones de la piel, oídos, garganta, amígdalas, y del tracto urinario. Pertenece a una clase de medicamentos llamados antibióticos de cefalosporina. Su función es detener el crecimiento de la bacteria.

¿Para qué sirve el cefaclor?

Indicado para el tratamiento de las siguientes infecciones cuando son causadas por bacterias específicas:

  • Otitis media causada por S. pneumoniae, H. influenzae estafilococos y M. catarrhalis.
  • Sinusitis aguda y crónica provocada por S. pneumoniae, H. influenzae y M. catarrhalis.
  • Infecciones pulmonares incluyendo bronquitis aguda, exacerbaciones agudas de bronquitis crónica y neumonía generadas por S. pneumoniae, H. influenzae, S. pyogenes y M. catarrhalis.
  • Infecciones del aparato respiratorio superior como faringitis y amigdalitis causadas por S. pyogenes.
  • Infecciones del aparato urinario (pielonefritis, cistitis y uretritis) por E. coli o P. mirabilis.
  • Infecciones de la piel y tejido subcutáneo por Staphylococcus aureus y S. pyogenes.

¿Cómo se usa?

La presentación del cefaclor es en cápsulas, tabletas de liberación prolongada o suspensión (líquido) para administración oral.

La dosis de cefaclor debe ser indicada por el médico tratante. En adultos regularmente es de 250 mg cada 8 horas. En caso de infecciones más severas (como neumonía), la dosis puede duplicarse. La dosis total diaria no debe exceder 4 g/día por 28 días.

Para sinusitis, se suele recetar 500 mg cada 8 horas por 10 días. En el tratamiento de la uretritis gonocócica aguda se administra una dosis única de 3 g en combinación con 1 g de probenecid.

En el tratamiento de otitis media y faringitis, la dosis total diaria puede ser fraccionada y administrada cada 12 horas.

Durante el embarazo y lactancia, cefaclor debe ser utilizado sólo si es estrictamente necesario, y el médico debe valorar el riesgo/beneficio.

Efectos secundarios del cefaclor

  • Diarrea.
  • Náuseas.
  • Vómito.
  • Dolor de estómago.
  • Dolor de cabeza.
  • Irritación genital.

¿Cuándo llamar al médico?

Algunos efectos secundarios pueden ser graves y requieren consulta con el médico:

  • Sarpullido.
  • Picazón, hormigueo, ardor o sensación de escozor en la piel.
  • Dificultad para respirar o tragar.
  • Sibilancias.
  • Inflamación de rostro, garganta, lengua, labios, ojos, brazos o piernas.
  • Falta de energía.
  • Sensación de desmayo.
  • Dolor de articulaciones.
  • Heces líquidas o con sangre.
  • Cólicos estomacales.
  • Fiebre o escalofríos durante el tratamiento o hasta dos o más meses después de suspenderlo.

La información presentada es exclusivamente de carácter informativo. DI NO A LA AUTOPRESCRIPCIÓN. Antes de administrar cualquier medicina, es necesario consultar a un médico, a fin de que determine la dosis adecuada para cada paciente, con base en su cuadro clínico particular. Salud y Medicinas no se hace responsable por daños ocasionados por automedicarse.