Ciprofloxacino (ciprofloxacina)

Ciprofloxacino, Ciprofloxacina, Antibiotico, Principios activos

Antibacteriano de amplio espectro perteneciente a una clase de antibióticos llamados fluoroquinolonas. Sirve tratar o prevenir infecciones como:

  • Neumonía.
  • Gonorrea.
  • Fiebre tifoidea.
  • Diarrea infecciosa.
  • Infecciones de piel, huesos y articulaciones.
  • Bronquitis.
  • Infecciones de los senos nasales.
  • Infecciones de riñones y/o tracto urinario.
  • Enfermedad del arañazo del gato.
  • Enfermedad del legionario.
  • Chancro (ampollas en los genitales causadas por bacterias).
  • Granuloma inguinal.
  • Infecciones del oído externo.
  • Tuberculosis.
  • Enfermedad de Crohn.
  • Diarrea del viajero (prevención).
  • En pacientes en alto riesgo de infección debido a que tienen un conteo muy bajo de glóbulos blancos.
  • Infecciones tras un ataque bioterrorista por inhalación de ántrax.

¿Cómo se usa?

La duración del tratamiento con ciprofloxacino depende del tipo de infección y sólo el médico puede prescribir este principio activo.

La mayor parte de las infecciones responden a una dosis de ciprofloxacino de 250 mg cada 12 horas vía oral. En casos de infecciones graves, se emplean dosis de hasta 750 mg cada 12 horas.

Existen presentaciones de ciprofloxacina en suspensión (líquido que, por lo general, se toma dos veces al día) y en tabletas de liberación prolongada (una vez al día). En caso de gonorrea, tabletas y suspensión se pueden administrar como una sola dosis.

En vía intravenosa (para infecciones osteoarticulares, neumonía, infecciones de tejidos blandos y otras), 400 mg dos veces al día.

El tratamiento debe continuarse por lo menos 48 a 72 horas después de la desaparición de los síntomas. Para la mayoría de las infecciones, la duración del tratamiento recomendable es de 7 a 14 días.

Evita tomar ciprofloxacina con productos lácteos o jugos fortificados con calcio por disminución de la absorción del fármaco. Si dejas de tomarla sin haber terminado el tratamiento u omites las dosis, es posible que la infección no se cure por completo y que las bacterias creen resistencia a los antibióticos.

La ciprofloxacina puede aumentar el nerviosismo, insomnio, palpitaciones cardíacas y ansiedad causada por la cafeína contenida en café, té, bebidas energéticas, refrescos de cola o chocolate.

Algunas infecciones del tracto urinario, bronquitis o infecciones de los senos nasales sólo se deben tratar con las tabletas de liberación prolongada de ciprofloxacina si no hay otras opciones de tratamiento disponibles.

Antibióticos como la ciprofloxacina no funcionan para combatir resfriados ni influenza.

Usualmente no se debe administrar ciprofloxacino a menores de 18 años de edad, a menos que tengan ciertas infecciones graves que no se puedan tratar con otros antibióticos o si han estado expuestos a ántrax.

El uso de ciprofloxacino durante el embarazo y lactancia sólo se acepta en caso de ausencia de alternativas terapéuticas más seguras.

Efectos secundarios del ciprofloxacino

  • Náuseas.
  • Vómito.
  • Dolor de estómago.
  • Acidez.
  • Diarrea.
  • Picazón o secreción vaginal.
  • Piel pálida.
  • Cansancio inusual.
  • Somnolencia.

Tomar ciprofloxacina aumenta el riesgo de desarrollar tendinitis o ruptura de un tendón de hombro, mano, tobillo o en otras partes de su cuerpo.

¿Cuándo llamar al médico?

Si experimenta algunos de los siguientes síntomas, deja de tomar la ciprofloxacina y consulta a tu médico lo más pronto posible:

  • Diarrea intensa o heces con sangre (con o sin fiebre y calambres estomacales).
  • Sarpullido.
  • Picazón, descamación o ampollas en la piel.
  • Fiebre.
  • Inflamación de ojos, rostro, labios, lengua, garganta o extremidades.
  • Ronquera.
  • Dificultad para respirar o tragar.
  • Tos continua o que empeora.
  • Ritmo cardiaco rápido o palpitaciones.
  • Desmayos o pérdida del conocimiento.
  • Ictericia.
  • Orina oscura y micción menos frecuente.
  • Heces de color pálido.
  • Sangrado o moretones inusuales.
  • Dolor articular o muscular.
  • Convulsiones.

La información presentada es exclusivamente de carácter informativo. DI NO A LA AUTOPRESCRIPCIÓN. Antes de administrar cualquier medicina, es necesario consultar a un médico, a fin de que determine la dosis adecuada para cada paciente, con base en su cuadro clínico particular. Salud y Medicinas no se hace responsable por daños ocasionados por automedicarse.