Luteína

Luteína, vitamina que favorece la salud ocular

También llamada vitamina carotenoide, la luteína es componente natural de diversos alimentos, como brócoli, espinacas, pimientos, naranjas, kiwi, uvas, mostaza, maíz y yema de huevo.

En el cuerpo humano, la luteína se encuentra como un pigmento de color en los ojos que, al parecer, actúa como filtro de luz, es decir, protege a los tejidos oculares de ser dañados por los rayos solares.

¿Para qué sirve la luteína?

Con frecuencia se le describe como la "vitamina de los ojos", porque se concentra en la mácula, es decir, en la parte central de la retina (nos permite tener visión aguda). Su principal función es evitar la formación de radicales libres y moléculas (oxidativas), que en conjunto causan daño a las membranas de las células en los tejidos oculares.

¿Cómo se usa la luteína?

De manera habitual, encontramos luteína en suplementos alimenticios, combinada (por lo general, en cantidades pequeñas de 0.25 mg) con otras vitaminas y minerales.

Una vez evaluada científicamente, la luteína se considera eficaz para prevenir enfermedades de los ojos, por ejemplo, degeneración macular senil y cataratas.

Asimismo, algunas personas la utilizan para minimizar el riesgo de distintos tipos de cáncer (colon, mama, cuello uterino, pulmón y próstata), diabetes tipo 2 y de enfermedades del corazón; también la consumen para mejorar el habla y la memoria en personas de edad avanzada, o bien, ayudar en el tratamiento de retinitis pigmentosa.

Sin embargo, expertos consideran que la evidencia científica para establecer estos beneficios es insuficiente.

Efectos secundarios de la luteína

La luteína es probablemente segura cuando se ingiere siguiendo las indicaciones del médico.

Durante el embarazo y la lactancia, la luteína es probablemente segura cuando se usa en las cantidades en las que se encuentra en los alimentos.

¿Cuándo llamar al médico?

En algunas personas, tomar cantidades excesivas (mayores a las dosis indicadas en la etiqueta del producto) durante tiempo prolongado, conduce a la aparición de carotenodermia (la piel se vuelve amarilla), condición generalmente inocua que, sin embargo, debe ser informada al médico.

La información presentada es exclusivamente de carácter informativo. DI NO A LA AUTOPRESCRIPCIÓN. Antes de administrar cualquier medicina, es necesario consultar a un médico, a fin de que determine la dosis adecuada para cada paciente, con base en su cuadro clínico particular. Salud y Medicinas no se hace responsable por daños ocasionados por automedicarse.