Pectina

Pectina, Antidiarreicos, Principios Activos

La pectina es una sustancia hidrocoloide, lo cual significa que cuando se disuelve o dispersa en agua, produce espesamiento o gelificación; esta característica explica su amplio uso en la industria farmacéutica.

En la formulación de medicamentos, la pectina se utiliza principalmente como absorbente intestinal, por lo que se encuentra en fármacos para el tratamiento de diarrea.

Igualmente, investigadores han atribuido a la pectina efectos beneficiosos para la prevención del cáncer, sobre todo colorrectal. Al parecer, contiene ciertos azúcares que se unen y reducen la presencia de una proteína que facilitaría la diseminación de células cancerígenas en el organismo.

¿Cómo se usa la pectina?

Regularmente, se encuentra combinada con otros principios activos (caolín y neomicina, por ejemplo) en medicamentos antidiarreicos cuya acción es recubrir el intestino y retrasar la absorción de sustancias dañinas, además de proteger (sin interferir con ningún proceso digestivo o metabólico) el revestimiento de la mucosa intestinal.

Los fármacos con pectina se utilizan en casos de diarrea con o sin infección en niños mayores de 6 años y adultos, generalmente en presentación de suspensión y tabletas.

Efectos secundarios de la pectina

No hay reportes de efectos adversos asociados con el uso de la pectina. Sin embargo, ocasionalmente puede provocar estreñimiento, náuseas, vómito y dolor abdominal.

¿Cuándo llamar al médico?

En caso de sobredosis, debes llamar al médico o a los servicios de emergencia de tu localidad.

Se recomienda no usar medicamentos con pectina en niños menores de 6 años, ni en caso de obstrucción intestinal, diarrea con sangre, presencia de fiebre elevada y/o si existe alergia a cualquiera de los componentes de la fórmula.

Si los síntomas persisten, acude al médico.

La información presentada es exclusivamente de carácter informativo. DI NO A LA AUTOPRESCRIPCIÓN. Antes de administrar cualquier medicina, es necesario consultar a un médico, a fin de que determine la dosis adecuada para cada paciente, con base en su cuadro clínico particular. Salud y Medicinas no se hace responsable por daños ocasionados por automedicarse.