CONGESTIÓN NASAL, INDESEABLE OBSTRUCCIÓN
Fernando González G.
Síntoma clásico que acompaña a los padecimientos
que surgen en la temporada invernal, la molesta congestión nasal se puede
evitar si, primero, nos protegemos de las enfermedades que aquejan a las vías
respiratorias. La recomendación primordial es para las mujeres, las cuales
tienen mayor peso en el cuidado de la familia.
Como cada año, en esta época somos blanco de virus
que tratarán de anidar en nuestro organismo para provocar resfriado,
gripe, alergias y otras enfermedades del sistema respiratorio, las cuales sufren
considerable incremento en esta temporada y provocan que las ventas de medicamentos
aumenten, en promedio, 35%.
Esta clase de padecimientos son difíciles de combatir,
ya que estamos en contacto permanente con gente enferma, así como expuestos
a ambientes contaminados y cambios bruscos de temperatura, lo cual muchas veces
echa por tierra las medidas preventivas que recomiendan los especialistas en
salud.
Dentro de este panorama se debe reconocer que una de las afecciones
más frecuentes es la congestión nasal, malestar que se refiere
a la inflamación de la membrana que cubre el interior de la nariz, hecho
que produce obstrucción y hace que la respiración se dificulte,
con lo cual se origina sobreproducción de moco transparente y líquido;
es común que dicha molestia se acompañe de estornudos, dolor de
garganta, cabeza y muscular, así como ojos llorosos.
Las causas de congestión nasal son:
- Catarro.
- Gripe.
- Contaminación ambiental.
- Fumar.
- Cambios bruscos de temperatura.
- Inhalación de sustancias irritantes, como thiner, amoniaco, humo y pegamento, entre otros.
- Alergia.
- Sinusitis (inflamación de los senos paranasales, cavidades huecas que tenemos dentro de los huesos de la mejilla y que se encuentran situadas alrededor y detrás de la nariz).
- Bronconeumonía. Infección causada por una bacteria, de inicio violento y repentino, que produce inflamación en pulmones y bronquios (conductos por los que entra el aire).
- Bronquitis. Padecimiento provocado por un virus o bacteria que se extiende a los bronquios y los inflama. Llega a ser muy similar al catarro común, y produce tos con flemas amarillas.
- Laringitis. Inflamación de la laringe, órgano de las vías respiratorias donde se produce la voz, ubicado entre la faringe (tubo muscular que se localiza en la parte posterior de la boca) y la tráquea.
- Faringitis. Infección de garganta o faringe, parte posterior de la boca que conduce los alimentos al esófago, regularmente originada por virus y bacterias.
- Rinitis. Malestar que responde a la acción de cierto tipo de sustancias alérgicas, como polen, polvo o pelo de algunos animales que produce, gradualmente, comezón en nariz, paladar, parte posterior de la garganta y ojos.
Defensa y tratamiento
Debido a que la congestión nasal es un síntoma y no una enfermedad,
debe evaluarse junto con otros malestares que presente el paciente, para de
este modo determinar si se produjo a causa de resfriado, gripe, sinusitis o
infecciones en vías respiratorias más graves.
Así, no nos queda más que tomar medidas preventivas
contra el frío característico de la temporada invernal, para evitar
con ello que el organismo se debilite. Además, considere las siguientes
recomendaciones:
- No fumar, ya que el humo del cigarro irrita las vías respiratorias e impide que se desinflamen las zonas afectadas.
- Lavarse bien las manos, ya que ahí se alojan secreciones contaminadas que contienen muchos virus. Asimismo, se recomienda usar pañuelos desechables y protegerse nariz y boca al toser o estornudar.
- Seguir una dieta que incluya vitamina C es indispensable para prevenir las enfermedades respiratorias. De manera natural se encuentra en naranja, guayaba, limón, coles de Bruselas, coliflor, fresas, kiwi, melón, jitomate, toronja y pimiento verde, por lo que deben consumirse en mayor cantidad en esta época. También se puede recurrir a suplementos vitamínicos y complementos alimenticios.
- Evitar contacto con los elementos que producen alergia, como pelo de animales, polen y polvo, entre otros.
Tabique desviado
Por otra parte, es importante destacar que las personas que padecen desviación
del séptum o tabique nasal sufren frecuentemente infecciones en las vías
respiratorias y, consecuentemente, obstrucción nasal, molestias que suelen
acentuarse durante la temporada invernal.
Poca gente sabe que la mayoría de las personas tiene
el tabique nasal desviado, se cree que hasta 8 de cada 10 individuos, problema
que tiene repercusiones en la salud cuando dicha característica es la
causa de obstrucción respiratoria lo que, afortunadamente, ocurre en
bajo porcentaje de la población.
Quien tiene molestias en el tabique generalmente se queja de
obstrucción nasal recurrente, presencia de moco y sensación de
cuerpo extraño en su garganta. Asimismo, es sumamente fácil que
sangre por la nariz y que ronque al dormir, además de que tiene la necesidad
de respirar por la boca. Evidentemente, una persona con estas características
resiente mucho más los cambios ambientales o el inicio de la temporada
invernal, es el primero en enfermarse y resulta difícil controlar un
cuadro gripal u otros procesos infecciosos respiratorios.
Aminorar las molestias
Recuerde, si a pesar de todo esto usted contrae alguna de las enfermedades descritas,
con seguridad tendrá que sobrellevar a la molesta congestión nasal,
por lo que será necesario que procure mantener la humedad necesaria en
las vías respiratorias mediante la inhalación de vapor, pues ello
ayuda a descongestionar la nariz.
También puede utilizar medicamentos de venta libre que
lubrican y descongestionan (en forma de spray), así como solución
isotónica de cloruro de sodio o agua de mar (humedecen la mucosa nasal
seca, alivian y previenen las sensación de ardor) las cuales reducen
el flujo de sangre hacia la zona afectada facilitando así la ventilación
de la nariz. Considere que al desaparecer la obstrucción se evita que
los fluidos infectados invadan los senos nasales y las trompas de Eustaquio
(comunican al oído medio con la faringe o garganta, lo que permite la
entrada de aire y el equilibrio en la presión a ambos lados del tímpano).
Ahora bien, si la congestión es síntoma de gripe
o resfriado, podrá hacer uso de medicamentos antigripales que se venden
sin receta, pues éstos permiten que el moco fluya al exterior; en cambio,
si es producto de un reacción alérgica es recomendable tomar un
antihistamínico.
Finalmente, tenga en cuenta que la limpieza de la nariz debe
realizarse en forma delicada, procurando no sonarse con fuerza, pues ello puede
provocar sinusitis o daño al oído.