PIEL DE GALLINA, TIENE REMEDIO
Fernando González G.
Puede presentarse a cualquier edad, pero aparece con mayor frecuencia
en la adolescencia. Se trata de la queratosis, padecimiento que se relaciona
con la acumulación de la proteína queratina en la superficie de
la piel, condición que no afecta a la salud pero que brinda aspecto desagradable.
Tal vez usted haya visto, o tocado, a una persona con pequeñas
protuberancias en la piel (aparecen generalmente en hombros, muslos, espalda
y glúteos) o granitos, las cuales poseen diferentes tonalidades de color,
desde el blanco hasta el rojo.
Quizá haya descubierto también que la gente con
estas características procura ocultar las zonas corporales antes descritas
si asiste a una cena de gala, o bien, cuando acude a la playa, ante el temor
de convertirse en blanco de burlas o cuchicheos.
Este tipo de afección se conoce médicamente como
queratosis pilaris (coloquialmente se le llama "piel de gallina"),
la cual se confunde a menudo con espinillas, aunque tal comparación es
incorrecta pues éstas acumulan sebo, mientras que la enfermedad que nos
ocupa se refiere al incremento de la proteína queratina, la cual se almacena
en los folículos de los vellos en forma de pequeñas protuberancias.
La piel de gallina es un desorden dermatológico que empeora
durante el invierno y tiende a desaparecer en el verano, ello porque durante
la temporada en que hace más frío la epidermis tiende a resecarse,
ya que el agua y grasa, componentes que la mantienen lubricada, disminuyen notablemente.
Este trastorno -insistimos-, no es dañino, pero no es nada agradable
a la vista y tacto, por lo que la gran mayoría de quienes la sufren desean
eliminarlo por fines estéticos.
Herencia y queratina
Esta molesta afección es una condición genética, y aunque
se sospecha que algunos alimentos pueden agravarla, entre ellos la leche y sus
derivados, no hay datos concluyentes al respecto. Sin embargo, como ocurre con
otros problemas dermatológicos, cada caso es diferente, por lo que la
atención deberá ser personalizada, pues no toda la gente reacciona
de la misma forma ante los tratamientos existentes.
En ocasiones, estas molestas erupciones desaparecen espontáneamente
al concluir la adolescencia, aunque la mayoría de los pacientes deben
estar bajo tratamiento constante para evitar que reaparezcan.
Consejos prácticos
A final de cuentas, como la queratosis se refiere a la acumulación de
células en las capas superiores de la piel, la solución se basa
en eliminar dichos elementos, para lo cual es común la utilización
de exfoliantes, componentes que tienen la capacidad de eliminar células
muertas, puntos negros, impurezas y grasa, agentes que tienden a obstruir los
poros e impedir que la piel se regenere.
En general, los exfoliantes pueden encontrarse en forma de gel
o crema, y deberán aplicarse en la ducha, durante 30 segundos, mediante
suave masaje en las zonas donde se encuentren las protuberancias.
Es recomendable que quien sufra queratosis prefiera los productos
que contengan alfahidroxiácidos (AHA), mejor conocidos como ácidos
frutales, los cuales han demostrado en su corta existencia (tienen apenas una
década en el campo de la cosmética) ser muy efectivos para este
tipo de problema, aunque también son utilizados para combatir arrugas
y conservar apariencia saludable y juvenil en el rostro, cuello y manos.
Después del baño se recomienda usar una crema
humectante para suavizar y evitar la resequedad, la cual debe contener también
ácido glicólico o AHA. Tenga en cuenta que los resultados se observarán,
en promedio, al transcurrir entre 2 ó 3 meses.
Por otro lado, hay quien recurre a la aplicación de vaselina
con agua o ácido salicílico (que desprende la capa superficial
de la piel) para aplanar los granos, así como a cremas que contienen
tretinoina, químico relacionado con la vitamina A, procedimientos que
dan buenos resultados.
La opinión del dermatólogo
Los tratamientos caseros resultan ser efectivos, pero siempre será recomendable
buscar la opinión calificada de un dermatólogo, especialista que
en casos severos podrá prescribir cremas con contenidos más altos
de AHA o vitamina A y D, jabones suaves que no irriten la piel (porque la sequedad
agrava el problema), así como baños en tina, una vez por semana,
con aceites naturales.
Otras veces será recomendable acudir a una clínica
dermatológica para someterse a un tratamiento intensivo, el cual podrá
incluir un peeling, que es un procedimiento químico o mecánico
mediante el cual se remueven los granitos característicos de este padecimiento.
La materia prima más utilizada en dicho proceso es el ácido glicólico,
aunque en algunos lugares se aplica un compuesto derivado de la calabaza, el
pumpkin-peel, que actúa igual que otros ácidos y que además
es rico en vitamina A.
Por otro lado, existe la técnica micro-peel, que también
se utiliza para tratar problemas de poros dilatados y marcas de acné,
la cual se basa en la remoción de la capa superficial de la piel con
un aparato que posee cristales que giran a gran velocidad al tiempo que succionan
los residuos; la sesión dura, en promedio, 30 minutos.
Finalmente se puede mencionar a la dermabrasión, método
similar al anteriormente descrito, con la pequeña diferencia de que los
cristales son sustituidos por diamantes, lo que hace que el precio se eleve
un poco, aunque bien vale la pena, pues los resultados son notables.
Así las cosas, si usted sufre de esta desagradable condición
considere que la ciencia y la industria cosmética ofrecen soluciones
con resultados palpables, lo cual impedirá que tenga que ocultar alguna
parte de su cuerpo por miedo al "qué dirán"