MANCHAS BLANCAS EN LAS UÑAS, ¿POR QUÉ?
Sofía Montoya
Mucha gente suele sentirse apenada o preocupada por la aparición,
a veces inexplicable, de estas imperfecciones, mismas que impiden lucir las
manos con naturalidad porque dan aspecto de descuido. Le invitamos a conocer
las causas y cómo prevenirlas.
Las uñas son laminillas de gran valor para los dedos,
ya que ofrecen soporte y protección ante golpes, además de que
resguardan importante cantidad de terminales nerviosas que permiten detectar
situaciones de riesgo para las manos, como altas o bajas de temperatura y presión
ejercida por un objeto o al realizar un esfuerzo.
Toda persona preocupada por su imagen suele esmerarse en mantenerlas
fuertes y limpias, ya que también son fiel reflejo de la atención
que damos a nuestra higiene, por lo que no es exagerado considerarlas discreta,
pero efectiva tarjeta de presentación personal. Sin embargo, y a pesar
de los cuidados, hay quienes padecen la inexplicable aparición de manchas
blancas en sus uñas, hecho que es causa de angustia no sólo porque
alteran su aspecto, sino porque se piensa que puede ser indicio de una enfermedad
severa.
No se preocupe de más; este problema es generalmente
transitorio y aunque sí es indicio de deficiencias, éstas suelen
ser moderadas y de fácil solución, como a continuación
veremos.
Pequeñas rupturas
Muchas historias falsas suelen difundirse sobre la aparición
espontánea de manchas blancas en las uñas, y como este problema
se presenta con mayor frecuencia en la infancia se llega a decir que el número
de marcas equivale a las mentiras o pecados que el niño comete y que
oculta a sus padres y maestros. Así, un simple vistazo a las manos será
suficiente para hacer tajante sentencia sobre la personalidad de algún
pequeño que seguramente sería inocente de lo que se le acusa.
La explicación científica es muy distinta. El
término médico que define esta condición es leuconiquia
y hoy se sabe que surge como consecuencia de rupturas diminutas que se generan
en la base de la uña (matriz), mismas que favorecen la formación
de pequeñas bolsas de aire. Las manchas, pues, aparecen cuando nos golpeamos
la punta de los dedos, muchas veces sin percatarnos de ello.
Asimismo, hay condiciones que hacen que las uñas se vuelvan
más frágiles y, por tanto, más susceptibles a sufrir este
problema, tales como:
- Contacto frecuente con agua, sobre todo caliente.
- Sumergir las manos durante largo tiempo en sustancias agresivas empleadas en la limpieza del hogar.
- Hacer "palanca" con las uñas (al abrir recipientes, por ejemplo), utilizarlas como "desarmador" (al ajustar tornillos pequeños, como en los anteojos) o al emplearlas para quitar etiquetas adheribles.
- Usar accesorios maltratados o con escaso filo que requieren considerable esfuerzo para cortar las uñas.
Las manchas blancas que surgen debido a golpes no requieren
la asistencia del dermatólogo puesto que, a medida que la uña
crezca, se irán desplazando hacia el extremo hasta desaparecer.
¿Mala alimentación?
Muchos especialistas sostienen que este problema también
puede reflejar una dieta deficiente, ya que se observa con frecuencia en personas
con desórdenes como bulimia (episodios repetidos de excesivo consumo
de alimentos seguidos de vómito o uso de laxantes), anorexia (pérdida
de peso por dejar de comer y someterse a intensas rutinas de ejercicio) o anemia
(mala transportación de oxígeno en la sangre por falta de hierro
y ácido fólico).
Hay algo de verdad en todo esto, ya que la falta de nutrientes,
en particular aquellos que participan en la formación, crecimiento y
desarrollo de las uñas, vuelven más frágiles a estas laminillas
y, por tanto, las hacen susceptibles a tener manchas blancas. Reforzar la alimentación
contribuirá a disminuir la leuconiquia, ante todo cuando se incluyen
los siguientes elementos:
Zinc. Se encuentra en
mariscos, pescados, hígado y carnes en general, así como en lácteos,
huevo, frutos secos, pepitas de calabaza, legumbres y cereales integrales.
Hierro. Aparece principalmente
en alimentos de origen animal como hígado, carne y pescado. Entre las
fuentes de origen vegetal encontramos plantas de hojas verdes (espinaca, acelga,
perejil), uvas y ciruelas pasa, betabel, pistaches, almendras, nueces e higos.
Calcio. Es común
en leche y sus derivados, sobre todo yogurt y queso, además de sardinas,
hortalizas de hoja verde, perejil, durazno, amaranto y ajonjolí.
Vitamina B6. Abunda en
cereales integrales, nueces, frutos secos (almendras, cacahuates, avellanas)
y vísceras (hígado y riñones); en menor cantidad se obtiene
de frutas como plátano y piña. La levadura de cerveza también
es buen complemento de este nutriente.
Retinol o vitamina A.
Está presente en frutas y verduras de color amarillo-anaranjado (zanahoria,
mandarina, durazno, papaya, mango, piña, jitomate, fresa y pimiento rojo),
pescado, grasas lácteas (mantequilla y crema), yema de huevo e hígado.
Por cierto, la presencia de manchas blancas también se
atribuye a excesivo trabajo, agotamiento, fatiga y estrés; esta creencia
tiene algo de cierto, ya que la alta exigencia a que se somete al organismo
cuando se trabaja bajo presión o hay muchas preocupaciones genera pérdida
casi imperceptible de nutrientes y minerales, con lo que se debilitan paulatinamente
las uñas.
Evite su aparición
Usted puede llevar a cabo varias medidas que le ayudarán
a prevenir leuconiquia, entre ellas:
- Emplear instrumentos adecuados para la limpieza de las manos: tijeras, limas y cortaúñas deben estar limpios y en condiciones óptimas.
- No cortar la cutícula ni ejercer demasiada presión al plegarla con un palito de naranjo, ya que pueden generarse rupturas en la matriz de la uña.
- Proteger las manos con guantes cuando se pueda producir una agresión, como al realizar labores de jardinería o limpieza del hogar.
- Prefiera jabones suaves para lavarse las manos.
- Estimular la circulación de la zona a través de suave masaje.
- No exponer las uñas a largos periodos en el agua.
- Evitar morderlas.
- Someterlas a manicure periódicamente para hidratar y nutrirlas. Si desconoce cómo hacerlo, recurra a centros especializados que cuenten con personal calificado e instrumental esterilizado.
- Siga una dieta equilibrada.
- Evite estados de estrés y ansiedad mediante técnicas de relajación.
- Procure no golpear objetos con las uñas o "juguetear" con ellas mientras pasa por un momento de nerviosismo o si espera a alguien.
Finalmente, le recomendamos que si nota que a pesar de
estas medidas el problema no desaparece, o si descubre manchas de otro color
en sus uñas (amarillo, negro, verde o café), visite al dermatólogo
para evaluar su problema y seguir el tratamiento necesario para su erradicación.