ÍNDIGO, NIÑOS DE LA NUEVA ERA
Raúl Serrano
Poseen cualidades distintas a las del resto de los chicos, a
través de las cuales buscan mejorar al mundo.
Tal vez usted fue un niño índigo y nunca lo supo,
pues aunque el término data de hace miles de años es hasta la
presente década cuando ha habido más interés por conocer
sus características. Lo importante es que hoy se puede saber si sus descendientes
son chicos con cualidades especiales que les permitan ubicarlos en esta categoría,
e igualmente destacable es que usted tiene la oportunidad de recibir orientación
sobre cómo aprovecharlas mejor y logren ubicarse en la sociedad.
Mire usted, los niños índigo tienen un coeficiente
intelectual superior al del grueso de su generación, poseen capacidad
de memoria muy amplia, emplean en todo momento el razonamiento y en base a éste
es como se comunican con el mundo; constantemente encuentran maneras de mejorar
las cosas que hacen (tanto en el hogar como en la escuela), son muy creativos,
se aburren fácilmente con trabajos monótonos, pueden efectuar
varias actividades al mismo tiempo y desarrollan formas de pensamiento más
complejas, las cuales no corresponden a su edad.
Pero, además, son chicos con cualidades psíquicas,
es decir, son intuitivos y tienen percepciones sobre el estado de ánimo
de quien está con ellos, además de que son visionarios y soñadores,
y tienen problemas con la disciplina y autoridad. Son muy compasivos y tienen
muchos miedos, como a la muerte y a la pérdida de sus seres queridos;
y si experimentan fracasos o decepción a edad muy temprana, pueden desistir
y desarrollar un bloqueo permanente.
"No es fácil para los niños índigo
relacionarse con su sociedad", aclara en entrevista para saludymedicinas.com.mx
la Dra. Sarita Maya de Toyber, directora de Conciencia Holística México,
institución que a través de la Medicina Alternativa brinda bienestar
en quien lo requiere. "Las cualidades de estos niños los hacen diferentes
a con quienes conviven cada día -agrega-, de forma que no participan
de igual manera en las actividades comunes y frecuentemente son relegados, tratados
con violencia e incluso etiquetados por algunos psicólogos como niños
hiperactivos, con déficit de atención, esquizofrénicos
o paranoicos, cuando su realidad es otra".
¿Yo seré?
La psico-orientadora señala que hay cuatro tipos diferentes
de niños índigo, cada uno con un propósito definido:
Humanistas. Extremadamente
sociales, son hiperactivos, lectores feroces y destinados a trabajar con las
masas. Son un tanto torpes y algunas veces se estrellarán contra una
pared porque olvidaron poner los frenos; no saben cómo jugar con un juguete,
pero le sacarán todas las partes que contengan y probablemente después
no lo vuelvan a tocar. Son del tipo de persona al que hay que recordarles las
cosas permanentemente, porque a menudo se olvidan de las órdenes simples
y se distraen. Su destino estará en ser médicos, abogados, profesores,
comerciantes, ejecutivos y políticos del mañana.
Conceptuales. Más
interesados en proyectos que en personas, serán ingenieros, arquitectos,
diseñadores, astronautas, pilotos y militares. Son pulcros, ordenados
y cuidan mucho lo que comen (por ningún motivo aceptan carne en su dieta).
No son torpes, por el contrario, son niños con destreza física
y tienen cualidades de liderazgo, tratando de controlar a su madre si son niños,
y a su padre si son niñas. Este tipo de índigo tiene tendencia
a la adicción, especialmente a drogas durante la adolescencia, por lo
cual sus padres deben vigilar estrechamente sus patrones de comportamiento.
Artistas. Mucho más
sensibles y a menudo de cuerpo pequeño, aunque no es una regla general.
Son muy creativos y serán actores, profesores, cirujanos o investigadores.
Entre los 4 y los 10 años de edad pueden involucrarse en hasta 15 actividades
creativas diferentes.
Interdimensionales. De
talla mucho más grande que los demás índigos, razón
por la cual pueden llegar a convertirse en bravucones y jactanciosos. Entre
el primero y segundo años de vida ya no se les podrá decir nada,
pedirán dejarlos solos, ya que dirán "yo ya lo sé"
o "yo puedo hacer eso". Traerán nuevas filosofías y
espiritualidad a este mundo.
Es importante destacar que un niño índigo cumplirá
con sólo una de las personalidades que se han descrito y no desarrollará
dos o más.
La Dra. Sarita Maya explica que se le denomina índigo
a estos niños porque ese es el color de su aura (campo de energía
que rodea a cada persona), el cual es imperceptible a simple vista pero mismo
que puede conocerse por métodos que se explicarán adelante. Es
así que el matiz del aura definirá la personalidad de cada individuo,
pudiéndose encontrar en un abanico de tonalidades que van del rojo intenso
(carácter fuerte y personalidad activa), hasta el blanco (espiritual
en extremo). Corresponde al índigo o azul intenso cualidades como intelectualidad,
buena memoria, sensibilidad e intuitición.
"En el lenguaje de la Medicina de la Nueva Era o Alternativa
la frecuencia índigo corresponde al chakra (el punto de contacto entre
el aura y el cuerpo humano; son siete), del tercer ojo (sexto chakra), que se
encuentra al centro de la frente y que controla a ambos hemisferios cerebrales,
es decir, a mente, sistema nervioso, intelecto y desarrollo psíquico",
puntualiza la terapeuta.
Por otra parte, el interés por conocer a fondo las características
de los niños índigo ha llevado a la ciencia a realizar estudios
a nivel de ácido desoxirribonucléico (ADN), el cual tiene 64 códigos
diferentes que proporcionan toda la información genética. Un ser
humano promedio tiene 20 de esos códigos activados, y un chico índigo
nace con cuatro en su ADN, lo cual también se aprecia en un sistema inmunológico
más fuerte.
Incorporarlos a su sociedad
El científico de origen alemán Albert Einstein
(creador de la Teoría de la Relatividad) fue un niño índigo,
quien tenía muchos problemas en la escuela y obtenía malas calificaciones;
era desordenado y se sentía ajeno a la sociedad en la que le tocó
vivir. No obstante, logró sobreponerse a las adversidades, a las burlas
de los demás, y pese a no contar con orientación que le ayudara
a explotar sus cualidades pudo llegar a ser uno de los genios de la humanidad.
"El aumento en la cantidad de niños con déficit
de atención ha hecho a la sociedad en general a voltear hacia los niños
índigo, quienes por tener la cualidad de realizar varias actividades
a la vez son etiquetados de esa forma -acota la psicoterapeuta-. Algunos médicos
prescriben medicamentos a chicos hiperactivos para mantener en niveles controlables
su energía, de manera que puedan incorporarse al ritmo de trabajo de
sus compañeros en la escuela. No obstante, la terapia que nosotros impartimos
se basa en homeopatía o acupuntura y no en sustancias que los harán
adolescentes fármaco-dependientes. Dado que para los padres no es fácil
integrar a su hijo con los demás, se les brinda apoyo mediante terapia
en grupo.
La Dra. Maya de Toyber aclara que pese a los rasgos de personalidad
que presenta un niño de este tipo, para determinar si efectivamente tiene
un aura índigo es esencial que se tome una foto de ésta. "Empleando
un sensor (semejante al mousse de una computadora) que monitorea los puntos
de acupuntura en la mano, se registra en un programa computacional la energía
que el chico emana y que el aparato transforma en una imagen con el color del
aura; no hay forma de alterar esa información, así que es la fuente
más fidedigna para saberlo".
"Por otra parte, para ver las características del
paciente contamos con un sofware muy avanzado que puede mostrarnos a través
de la computadora los rasgos del estado emocional del chico mediante de gráficas,
al igual que su capacidad psíquica y mental. Se emplea un sistema denominado
biofeedbak que usa sensores especialmente ubicados en el cuerpo para mostrar
lo que necesitamos saber".
A decir de la entrevistada, el auge que en fechas recientes
ha tenido el tema de los niños índigo ha hecho proliferar charlatanes
que aprovechándose de las circunstancias engañan a padres y a
chicos con ciertas cualidades. "Hay quienes afirman que los niños
con aura índigo son los salvadores del mundo, y eso les hacen creer,
así como a su padres, lo cual les hace más daño que beneficio,
pues ello les complica aun más relacionarse con el resto de la gente;
hay que tener mucho cuidado con ellos".
Ciertamente los niños de esta época son
distintos a los de generaciones anteriores, ya que, entre otras diferencias,
cuentan con muchos más medios de información que los hacen más
capacitados para enfrentar su futuro; como padres ¿estaremos preparados
para guiarlos?