NIÑOS ZURDOS, EL MUNDO VISTO AL REVÉS
Nizarindani Sopeña
Para los pequeños, ser zurdo casi siempre significa que
los demás los vean raro y que las cosas cotidianas se les hagan más
difíciles, pues todo está diseñado para hacer la vida más
fácil a los diestros; lo peculiar es que al momento de evaluar los resultados
de ambos, se hace con la misma vara.
Si los padres de familia supieran que Leonardo da Vinci, Miguel
Ángel, Albert Einstein o Bill Gates eran, o son, zurdos, tal vez dejarían
que sus hijos en esta condición lo vieran sólo como ligera diferencia
y no los obligarían a usar la mano derecha, como todavía sucede.
Un niño usa indistintamente sus dos manos durante los
dos primeros años de vida, pero hasta los cinco manifiesta su preferencia
por un lado del cuerpo en especial, con lo que se sabrá si es zurdo o
diestro. Es a esa edad que definirán el hemisferio cerebral que regirá
su personalidad, es decir, las personas zurdas usan el costado derecho, que
se define principalmente en lo emocional, intuitivo, donde las cosas concretas
tienen más valor, además de que controla funciones para el conocimiento
del lenguaje; en tanto, los diestros emplean el izquierdo, que regula funciones
racionales, lógicas y analíticas, tienen mejor percepción
espacial y para las matemáticas, y captan símbolos y conceptos
abstractos. Por ello se puede explicar que las personas zurdas, 1 de cada 10
en el mundo, tiendan a desarrollar inclinaciones artísticas más
que los diestros.
Una realidad de todos los días es que los niños
zurdos se enfrentan a un mundo al revés, que comienza con la dificultad
para abrocharse los botones de la ropa en la mañana, continúa
con el uso de útiles escolares como cuadernos, reglas y escuadras, y
a la hora de comer si necesitan abrir una lata, por ejemplo. Al llegar a adultos,
los problemas persisten si se quiere tocar guitarra o saxofón, utilizar
un bastón de golf, una cámara fotográfica o el teclado
de una computadora; todos ellos se adaptan, pero es muy probable que en algún
momento presenten dolores de espalda o lesiones en la columna, así como
afecciones en la mano izquierda, por las malas posturas al realizar sus movimientos
y porque necesitan "torcerse" para maniobrar algunos utensilios.
Investigaciones recientes afirman que existen dos tipos de zurdos:
los que lo son al cien por ciento, quienes tienen su parte cerebral dominante
en el hemisferio cerebral derecho, y los que son regidos por el lado opuesto,
como los diestros, pero en quienes su mano hábil es la izquierda.
Todos estos incómodos capítulos en la vida de
los zurdos serían mucho más llevaderos si el mundo volteara hacia
ellos y se fabricaran artículos exclusivos para su uso, desde escuadras,
tijeras para la etapa escolar, hasta relojes, abrelatas, agendas telefónicas,
teclados y "ratones" de computadora en la edad adulta.
En la Ciudad de México existen tiendas especializadas
en artículos para zurdos, como la tienda Educar y Zurdolandia (donde
también se encuentra el Zurdo Club, para compartir ideas, experiencias
y comentarios, sobre todo de la población infantil, en su dirección
de Internet:
www.zurdolandia.com.mx).
Lo fundamental es que los padres de familia con hijos zurdos,
en primer lugar, no los obliguen a usar la mano derecha, como se hacía
en el pasado, porque pueden causarles alteraciones como dislexia (dificultad
para aprender a leer, escribir y deletrear) o tartamudez, problemas de aprendizaje
o de desarrollo intelectual, sobre todo si el pequeño es completamente
zurdo, y que fomenten esa habilidad para que aprendan a usar ciertos objetos
y no se acomplejen porque les es difícil hacerlo; y al contrario, tal
vez puedan llegar a convertirse en grandes futbolistas como "Pelé",
beisbolistas como "Babe" Ruth o músicos como Wolfgang Amadeus
Mozart.