RIESGOS Y CUIDADOS DE LAS UÑAS POSTIZAS
Sofía Montoya
Las uñas sintéticas ayudar a lucir manos pulcras
y femeninas en todo momento, y se pueden adquirir en amplia variedad de materiales
que dan aspecto natural. Para que su uso no sea contraproducente, deben llevarse
a cabo una serie de cuidados especiales que eviten problemas tanto estéticos
como de higiene.
Muchas mujeres opinan que las uñas postizas tienen más
beneficios que desventajas, y que los nuevos productos logran un aspecto tan
natural que difícilmente renunciarán a su uso. En efecto, los
nuevos materiales empleados en su fabricación las vuelven cómodas
y seguras, además de que se pueden limar, cambiar de color a diario,
se mantienen en el tamaño que se quiere y no hay problema de que se astillen
o quiebren, ya que se reparan con facilidad.
Sin embargo, cabe señalar que su mal uso puede tener
consecuencias desastrosas que obligarían a esconder las manos en vez
de presumirlas. En efecto, la salud de las uñas naturales puede verse
afectada debido al uso de los adhesivos empleados para fijar a las postizas,
o también debido a limpieza deficiente que favorezca el crecimiento de
hongos, difíciles de erradicar si el problema se encuentra en fase avanzada.
Vamos entonces, paso a paso, a conocer las peculiaridades en
el uso y cuidado de estos productos para realzar las cualidades estéticas.
Tipos
A grandes rasgos, las uñas postizas se dividen en dos tipos: prefabricadas
y las que se moldean de acuerdo con las necesidades de cada mano. Entre las
más conocidas de ambos grupos encontramos:
De gel. Son uñas
de plástico que lucen naturales, aunque no en todos los casos, debido
a que, como son prefabricadas, muchas veces no se ajustan al cien por ciento
a la anatomía de la mano; también pueden ser demasiado curvas
y no adherirse bien. Para colocarlas se utilizan capas de gel, luego se ponen
a secar bajo una lámpara de luz negra, y para terminar se liman y pulen.
Lino o seda. Se forman
a través de capas de tela superpuestas hasta dar la forma deseada, y
se ajustan al limarlas y pulirlas. El inconveniente es que también interviene
una uña de plástico como soporte, así que tienen la desventaja
de que no siempre se adaptan de manera idónea.
Acrílico o porcelana.
Son las más recomendables, ya que se elaboran con un molde para formar
uñas idénticas a las de la persona, y para ajustar sólo
se liman y pulen. Además, es posible definir la forma de la punta, sea
un poco curveada hacia abajo (de "ave") o arriba. Como son transparentes,
es fácil ver el estado de la uña natural y también es posible
cambiarles a diario el color del esmalte.
Acrílico de color. Su elaboración es idéntica
a las anteriores, con la diferencia de que el material con que se fabrican es
de color. Aunque nunca se despintarán, tienen el inconveniente de que
no permiten verificar que la uña natural se encuentre en buen estado.
Mantenimiento y cuidados
En muy importante el control de las uñas sintéticas cada
dos semanas en el salón de belleza, para que éstas luzcan como
recién puestas, y cotidianamente merecen cuidados como los que se dan
a las naturales: no morderlas, no usarlas como si fueran herramientas ("abrelatas"
o "desarmadores"), ni tocarlas permanentemente, entre otras medidas.
Este esfuerzo vale la pena, ya que gracias a las atenciones
se puede contar con manos pulcras, pero también dar una vida de hasta
seis meses a las moldeadas con acrílico.
En caso de que una uña postiza se despegue, es importante
limpiarla con alcohol, lo mismo que a la natural, antes de volver a pegarla.
Siempre que haya dolor, cambios en la coloración o lesiones en la uña
verdadera, debe retirarse la sintética y consultar a un médico.
Asimismo, algunos barnices, quitaesmaltes y pegamentos irritan
la piel o provocan reacciones alérgicas; si esto ocurre debe suspenderse
la aplicación y cubrir la piel que rodea a las uñas con jalea
de petrolato. Se probarán entonces los productos etiquetados como no
irritantes o hipoalergénicos, y si persisten los problemas se debe acudir
a la brevedad al dermatólogo.
Recuerde que no debe empujarse la cutícula hacia atrás,
ya que este hábito puede ser perjudicial debido a que este tejido sirve
como barrera protectora. Mejor consulte a su especialista en belleza.
Problemas graves
La falta de un hábito de higiene adecuado y descuido al usar
uñas sintéticas pueden generar problemas de salud en los dedos,
de modo que siempre hay que vigilar el estado de esta zona corporal.
Hongos. Uno de los problemas
más comunes que surgen con las uñas postizas es la aparición
de hongos debido a la humedad, a los que se reconoce porque en un principio
lucen como "moho" blanco y fino, que con el paso del tiempo puede
adquirir coloración verdosa que se hace más profunda.
La coloración blanquecina es mucho más fácil
de eliminar con medicamentos, ya que después resulta muy difícil
anular a los hongos, e incluso la uña natural puede desprenderse. Por
eso es muy importante recurrir al centro de estética personal cada 15
días no sólo para retocar a las uñas sintéticas,
sino para controlar oportunamente cualquier problema de parásitos.
Alergias. Hay personas
que son alérgicas a los productos que se utilizan para mejorar el aspecto
de sus manos, por lo que es conveniente cerciorarse primero de que no se tendrán
efectos contraproducentes. Esto se puede realizar aplicando muy pequeña
cantidad del adhesivo, barniz o quitaesmalte que se piense utilizar y esperar
unos minutos para conocer la reacción; nunca utilice un producto que
le cause molestias.
Asimismo, siempre deberá vigilar el estado de sus cutículas,
que de inflamarse y enrojecer manifestarán el rechazo del organismo.
Dado que toda alergia es muy difícil de eliminar, se aconseja en estos
casos suspender el uso de uñas postizas.
Siguiendo estos prácticos consejos y contando con la
asesoría de un especialista los resultados serán deslumbrantes.
Las manos también hablan de la personalidad de un individuo y son una
herramienta para realizar nuestras labores, pero también pueden cautivar
y convencer, por eso es tan importante cuidar su buen estado y salud.