TÉCNICAS PARA MEJORAR LA CONCENTRACIÓN
Israel Cortés
Distracciones y falta de atención disminuyen el rendimiento
de una persona y pueden ser motivo de mal desempeño en hogar, trabajo
y labores académicas; reconocer este problema es buen comienzo para modificar
hábitos perjudiciales y ejercitar la capacidad de focalizar los pensamientos
en una sola dirección.
Todo ser humano que desee adquirir algún conocimiento
nuevo, dominar una disciplina o realizar actividades especializadas, requerirá
dedicación y "fuerza de voluntad" para conseguir su objetivo,
pero no basta con ello. Muchas veces nos ocurre que acabamos de leer el capítulo
de un libro y nos percatamos que no hemos retenido nada de su contenido, que
"perdemos el hilo" de una conversación o tenemos que frenar
bruscamente nuestro automóvil porque no nos dimos cuenta que el semáforo
ya tenía la luz roja; en estas y otras circunstancias, solemos decir,
con razón, que estábamos "distraídos".
En efecto, sólo cuando actuamos con atención,
es decir, al unificar propósitos, ideas, sentimientos y acciones logramos
resultados favorables en toda acción que realizamos, sea sencilla o complicada;
además, se concluye en poco tiempo y sin malgastar energía, por
lo que el cansancio es menor. No siempre sabemos cómo conseguir esto,
por lo que suelen presentarse desesperación y frustración, pero
también es verdad que existen algunas técnicas que permiten cultivar
un estado de ánimo ecuánime que permita afrontar al mundo y sus
retos con mayores ventajas. Acompáñenos a conocer algunas de ellas.
Dormir y comer bien
La alimentación es importante para que todo nuestro organismo
funcione adecuadamente, pero en particular el consumo de azúcar (glucosa)
ayuda a que el cerebro pueda concentrarse y dirigir mejor el pensamiento sobre
las labores que se realizan.
Al respecto, gracias a una investigación realizada en
la Universidad de Yale, Estados Unidos, fue posible medir los niveles de azúcar
en el sistema nervioso central de ratas, y se encontró una disminución
significativa de dicha sustancia en roedores exhaustos por la concentración
mental que requirieron para salir de un laberinto. "La glucosa es para
el cerebro lo que el combustible para un motor", comentó el Dr.
Ewan Mc Nay, investigador en Psicología y quien realizó este estudio
junto con el Dr. Paul Gold.
Esta misma situación se observa en el ser humano, de
manera que se confirma científicamente la idea de que para mantenerse
bien concentrado es recomendable una alimentación rica en frutas, cereales,
verduras y miel, aunque también se considera que bien vale la pena comer
algún dulce ante situaciones en las que comience a fallar nuestro rendimiento.
Por otra parte, es ya sabido que dormir mal, sea por desvelos
voluntarios, insomnio u otros factores, repercute en baja productividad, problemas
para pensar con claridad, incremento en el riesgo de accidentes, irritabilidad,
mayor propensión a enfermedades, disminución en la calidad de
vida y hasta muerte prematura, debido a que la falta de descanso afecta al sistema
inmunológico, que es el encargado de combatir virus y bacterias que causan
enfermedades.
A través de distintas investigaciones, los científicos
han determinado que durante el sueño se remueven del cerebro los llamados
radicales libres, que son átomos o moléculas que dañan
a las células, siendo responsables del envejecimiento prematuro de nuestros
tejidos y órganos. De esta manera, vale reflexionar que si los problemas
de concentración se deben a constantes desvelos y alteraciones del ciclo
vigilia/sueño, se modifiquen los hábitos y se haga un esfuerzo
para descansar el tiempo que nuestro organismo requiere, que en un adulto promedia
entre 7 y 8 horas diarias sin interrupciones.
Algunos ejercicios
Además de alimentación y descanso, podemos contribuir
a fijar la atención de la mente en una sola actividad mediante sencillas
prácticas como las que ofrecemos a continuación; quizá
durante los primeros intentos se experimente frustración por la aparente
dispersión con que actuamos, pero el paso constante y decidido dará
resultados antes de lo imaginado.
Imagen. Se debe pensar
en una figura geométrica sencilla (cuadrado, triángulo o círculo)
y se representará mentalmente de la manera más fiel posible; lo
importante es que la idea permanezca y no sea borrada por el flujo de ideas
sobre los acontecimientos del día, responsabilidades o pendientes. Propóngase
un tiempo breve para sostener en la mente la imagen, y cuando lo logre puede
combinarla con otras: un círculo dentro de un cuadrado o un triángulo
que aloja un rectángulo, entre otras.
Color. De igual manera,
puede visualizar un color previamente establecido; piense en él 30 segundos
e incremente este lapso gradualmente, hasta llegar, por ejemplo, a cinco minutos.
Ya con práctica, puede unir colores y figuras geométricas: "observe"
un triángulo rojo rodeado por un círculo blanco en un fondo verde,
por ejemplo.
Entrecejo. Enfoque toda
su atención en el propio entrecejo, manténgala ahí con
la mayor fidelidad posible y evite tensión y divagaciones. Persevere
hasta unificar su pensamiento.
Punto. Dibuje pequeño
círculo negro en una cartulina u hoja en blanco; fije la mirada en él
durante algunos minutos, luego cierre los ojos y retenga en su mente la imagen
que acaba de observar.
Sonidos. Concéntrese
en un sonido constante, como el canto de algún ave en un parque o el
tic-tac de un reloj; muéstrese muy atento al sonido y a los silencios
que se crean.
Sensación corporal.
Concéntrese en una percepción sensorial (olor, textura al tacto,
aroma) y evite ponerle nombres o describirla; sólo experiméntela.
Este ejercicio es excelente y evita divagaciones.
Habitar en paz
Aunque existen diversas técnicas provenientes de distintas tradiciones
místicas de todo el mundo, la meditación tiene cualidades similares
que combinan posiciones corporales y otras prácticas que evitan la divagación
de la mente, es decir, favorecen la concentración. Mucha gente se ha
beneficiado con disciplinas como yoga, zen y tai-chi chuan (la llamada "meditación
en movimiento"), entre otras, y las recomienda ampliamente porque su práctica
sostenida proporciona relajación necesaria para agilizar memoria y aumentar
las capacidades de observación y organización mental.
En el caso de las prácticas budistas tibetanas, el nombre
con que se designa la meditación es shi-né, que significa "habitar
en la paz" o "no estar atareado"; esto porque una observación
detallada y sincera nos dejará ver que la falta de claridad en nuestros
pensamientos se debe a que la mente nunca se encuentra tranquila: no permanece
con una sola idea y se agita al menor estímulo, lo que le lleva a extraviarse
con facilidad.
Además de esta agitación mental, quien medita
encontrará que también debe luchar contra aquellas costumbres
que le llevan a esforzarse poco, a actuar con apatía y que de hecho también
le impiden desempeño atento en su vida; no obstante, desde tiempos remotos
las técnicas de meditación se han distinguido porque, de manera
gradual, ofrecen resultados visibles para lograr mejor concentración,
paz mental y capacidad de aprendizaje.
Concentrarse es divertido
El juego es, ciertamente, la vía principal a través de
la cual los niños se acercan al mundo, pero también es muy válido
que cualquier otro individuo recurra a él para adquirir nuevas habilidades,
destrezas y conocimientos, incluso en lo que se refiere a incrementar nuestra
capacidad de concentración.
Prácticamente todo juego de mesa, además de que
puede contribuir a la convivencia familiar o con amigos, permite fijar la atención
y ayuda a mejorar memoria e inteligencia; esto porque todos los participantes
deben seguir fielmente una serie de instrucciones y perseguir un objetivo concreto
sin distracciones.
Uno de los más recomendados para iniciar es el llamado
"memoria", que consiste en colocar cartas sobre una mesa, que en su
cara oculta tienen diversos dibujos (personas, animales, objetos, frutas, obras
de arte, etcétera). Todas las tarjetas tienen un par idéntico,
que cada participante tratará de encontrar para acumular puntos; sólo
se tiene oportunidad de voltear dos cartas para localizarlas, y quien se muestre
más atento suele ser el ganador.
Entre otros juegos importantes para estos fines encontramos
al ajedrez, en el cual es necesario incluso cultivar el silencio para centrar
pensamientos y armar estrategias; uno más son los cuestionarios de problemas
de lógica y matemáticas, en los que suelen existir soluciones
asombrosas, chuscas o muy elaboradas. Otro ejercicio más es aquel en
que se buscan diferencias entre dos imágenes que a primera vista parecen
idénticas.
Puede observarse que sólo a través de la práctica
aprenderemos a dominar nuestra mente y a fijar su atención en una sola
línea de pensamiento, y que esto se encuentra al alcance de todo ser
humano que así lo desee. Empero, cuando las dificultades para mantener
la atención son severas y constantes, de modo que éstas alteren
drásticamente la vida social o laboral, es necesario acudir a un especialista
(psicólogo o psiquiatra) a fin de que realice una evaluación sobre
el caso, emita un diagnóstico y brinde el apoyo adecuado.