QUÉ HACER ANTE UN ATAQUE AL CORAZÓN
Raúl Serrano
En la población adulta de los países industrializados
el ataque al corazón se ha significado como primera causa de muerte -en
México ocupa el segundo lugar-, posiblemente por falta de atención
oportuna. ¿Sabe usted qué hacer en caso de presentarse este accidente?
En primera instancia es importante saber qué es un ataque
al corazón: las arterias coronarias son responsables de enviar sangre
al corazón, a través de las cuales se le suministra oxígeno
y nutrientes que necesita para funcionar. Por el paso del tiempo, estas vías
de circulación pueden verse afectadas por el colesterol (grasa) que se
ha acumulado en sus paredes, llegando a reducir el tamaño en su interior,
por lo que la sangre que corre a través de la arteria se reduce y circula
con más lentitud. En caso extremo se produce un bloqueo, parcial o total,
que hace que el corazón no reciba la cantidad de oxígeno que necesita,
propiciando que las células del órgano sufran daño grave
y mueran, causando una lesión o la muerte de la zona del corazón
afectada. Los primeros indicios de que esto sucede es lo que se denomina un
ataque, y se caracteriza por síntomas que se explicarán más
adelante.
Prácticamente cualquier persona es propensa a un ataque,
pero son mayores los riesgos en quienes:
- Tienen antecedentes familiares de problemas cardiacos (del corazón).
- Sufren presión arterial alta (hipertensión).
- Fuman.
- Consumen sal en exceso.
- Padecen obesidad o sobrepeso.
- Llevan intenso ritmo de vida.
- Descuidan su dieta alimenticia y ésta contiene altos porcentajes de grasas, lo que aumenta los niveles de colesterol.
Calma, mucha calma
Para un ataque cardiaco no hay lugar ni momento, puede suceder cuando menos
lo imagine y sin que usted esté listo para hacerle frente, sobre todo
si se encuentra solo. No obstante, debe saber reconocer los primeros indicios,
como experimentar repentinamente severo dolor en el pecho, el cual se extiende
hacia su brazo izquierdo hasta el mentón (mandíbula).
Es de vital importancia, créalo, que si presenta este
primer síntoma mientras conduce su auto, trate de bajar la velocidad
para buscar un lugar donde pueda detenerse por completo; lo propio deberá
hacer si usted va corriendo o caminando, es decir, busque donde sentarse o acostarse
y llame a su médico o al servicio de emergencias. No pierda la calma
y no piense "ya va a pasar" o "no es nada", pues aunque
tenga sensaciones extrañas no es fácil determinar si se trata
de un ataque al corazón, pues los síntomas son similares a los
que presenta una indigestión. No obstante, es posible que empiece a sudar
y a sentir mareos, lo que quiere decir que su corazón no está
latiendo apropiadamente.
Si no cuenta con auxilio en ese momento y presenta el cuadro
antes descrito, ayúdese a sí mismo tosiendo repetida y en forma
muy fuerte; respire profundamente entre cada tosido, haciéndolo profundo
y prolongado, como cuando quiere desechar las flemas alojadas muy adentro del
pecho. Una respiración y un tosido deben repetirse, aproximadamente,
cada dos segundos, sin dejar de hacerlo, hasta que la ayuda llegue o hasta que
sienta que el corazón recupera su ritmo normal.
Cada respiración profunda lleva oxígeno a los
pulmones, y los movimientos de la tos aprietan al órgano y mantienen
la sangre circulando. En lo posible, haga presión directamente sobre
el corazón, ya que ello puede ayudar a recobrar el ritmo normal.
Quienes son tratados por afecciones cardiacas, posiblemente
tengan prescritas perlas de nitroglicerina, las cuales podrían utilizarse
en momentos como el descrito. Su efecto se dirige a ensanchar los vasos sanguíneos
para que, de esta manera, el corazón pueda recibir el oxígeno
que requiere.
En tanto llega ayuda, trate de actuar con calma pero con rapidez,
pues si transcurre mucho tiempo pueden ocurrir daños permanentes en su
corazón o incluso la muerte.
Lo importante, prevenir
La Medicina moderna se rige por esta filosofía, por ello ahora son más
y mejores las campañas de información sobre cómo debe ser
una vida sana. No está por demás recordar algunas de las recomendaciones
más importantes:
Colesterol. Este compuesto graso cumple
con destacadas funciones en el organismo, pero si aparece en altas cantidades
afecta la salud, ya que se transporta por la sangre y se deposita en las arterias
del corazón con las consecuencias que se han descrito. Si quiere dejarlo
fuera de su vida, siga dieta saludable alta en frutas, hortalizas frescas y
fibra, baja en sal y grasas.
Fumar. El tabaco daña
la calidad de oxígeno que circula por las venas, además de que
la nicotina, uno de sus miles de componentes, afecta directamente al corazón
al alterar su ritmo y la presión arterial. Las mismas consecuencias sufre
quien consume drogas, por lo que se aconseja alejarse de ambas adicciones paulatinamente,
pues hacerlo de un día para otro puede tener otro tipo de secuelas, principalmente
emocionales.
Hipertensión. La
presión arterial alta, llamada por los especialistas "asesino silencioso",
mantiene en constante ritmo acelerado al corazón, lo que a largo plazo
causará inevitable agotamiento. Lo indicado es que el médico revise
su presión e indique medicamentos o cambio de hábitos que mantengan
su nivel en el rango normal.
Estrés. El intenso
ritmo de vida moderna propicia que para realizar todas las actividades programadas
el corazón trabaje a ritmo intenso. En la medida de lo posible programe
días, e incluso algunas horas, de descanso; los especialistas recomiendan
dormir seis horas como mínimo para recuperar la energía perdida
y estar listo para la siguiente jornada.
Obesidad. El exceso de
peso está muy relacionado con hipertensión y altos niveles de
colesterol, factores que como se ha señalado contribuyen a aumentar el
riesgo de sufrir ataque cardíaco. Busque la ayuda de un especialista
médico, en este caso el nutriólogo, quien diseñará
para usted la dieta que se ajuste a su estilo de vida, con la cual seguramente
obtendrá los resultados deseados.
Ejercicio. La actividad
física regular fortalece a corazón y pulmones, entre muchos otros
órganos, además de que colabora en la pureza de la sangre. Camine
varios minutos al día y, sin que lo note, su salud mejorará paulatinamente.
Alcohol. Es cierto que
en cantidades bajas ejerce efecto favorable sobre el colesterol y también
protege contra la coagulación. No obstante, las cantidades más
elevadas aumentan la presión arterial, propician latidos irregulares
del corazón y dañan al músculo cardíaco; debido
a que la degradación de este producto es más lenta en la mujer
(por su funcionamiento metabólico), ellas son más susceptibles
de daños por abuso de la bebida.
Estrógenos. Durante
toda su etapa reproductiva, la mujer produce importante hormona llamada estrógeno,
la cual, entre otras muchas funciones, colabora en la protección al corazón.
Al llegar al climaterio, aproximadamente a los 48 años de edad, deja
de producirlo y el vital órgano puede verse debilitado, por lo cual es
común que los ginecólogos (especialista médico en salud
femenina) prescribe la denominada "terapia de reemplazo hormonal",
la cual ayuda a sanar los vasos sanguíneos dañados y a fortalecer
el corazón, por lo que se reduce el riesgo de ataques cardíacos
en casi 50%.
Por supuesto que una vida sana le brindará las
posibilidades de incrementar sus expectativas de vida, de forma que lo más
pertinente es acudir a su médico y que él le indique qué
tan emergente es tomar algunas medidas que beneficien a su organismo. En tanto,
considere que todos podemos estar expuestos a un ataque al corazón y
que es importante saber que hacer ante él.