Un solo jitomate aporta 40% del requerimiento diario de vitamina C

Jitomates aportan vitamina C

Incluir jitomates en la dieta es excelente forma de proteger la salud, pues aportan casi la mitad del requerimiento diario de vitamina C y otros nutrimentos que reducen el colesterol malo y el riesgo de sufrir enfermedades como el cáncer.

Anna Bach-Faig, profesora de Estudios de Ciencias de la Salud de la Universidat Oberta de Catalunya, España, asegura que el jitomate es alimento clave porque uno solo puede aportar 40% del requerimiento diario de vitamina C (entre 75 y 90 mg para adultos), la cual es esencial para la piel, ya que contribuye a la formación de colágeno, por lo que "mejora su elasticidad".

Por su parte, científicos de las universidades de Bristol, Cambridge y Oxford, en el Reino Unido, confirman el papel de este alimento en la prevención de enfermedades como cáncer, pues aseguran que comer 10 porciones de jitomate a la semana puede reducir hasta 18% el riesgo de cáncer de próstata, en tanto algunos investigadores consideran que puede ser igual de determinante para minimizar el peligro de cáncer de pulmón, vejiga, cérvix y piel.

La sustancia química que aporta estos beneficios es el licopeno, responsable de la pigmentación roja del jitomate. "Este compuesto tiene propiedades biológicas y fisicoquímicas muy interesantes, especialmente relacionadas con los efectos de este alimento como antioxidante natural", explica Anna Bach-Faig.

"Un estudio reciente desarrollado en el Soroka Medical Center de Israel demostró que el licopeno previene la oxidación del colesterol de baja densidad (LDL o colesterol malo) y reduce el riesgo de desarrollar arteriosclerosis y enfermedades coronarias, mientras que otro realizado por la Universidad de Adelaida, en Australia, concluyó que ingiriendo 25 miligramos de licopeno a diario se reducen los niveles de colesterol LDL en un 10%", agrega la especialista.

Por si fuera poco, el jitomate favorece la digestión, ya que contiene sales orgánicas ácidas y fibra, lo que contribuye a la regulación de la función intestinal.

Para aprovechar todos estos beneficios al máximo, la profesora Bach-Faig recomienda comerlo sin pelar, debido a que en la piel del jitomate se concentra más cantidad de licopeno