Muerte de cuna, evite riesgos
Pedro Álvarez
Muchos padres se preguntan con tristeza por qué a las pocas horas de acostar a su bebé lo encontraron muerto sin razón aparente. En efecto, el síndrome de muerte súbita es una trágica crisis que puede sufrir un pequeño, el cual deja de respirar mientras duerme.
También se le conoce como muerte de cuna y se presenta con mayor frecuencia entre los 3 y 6 meses de vida, situación que coincide con el momento en que los bebés comienzan a tener sueño profundo, durante el cual presentan menor respuesta a los efectos que produce el bajo nivel de oxígeno.
Algunas investigaciones sobre pequeños que tienen riesgo de padecer el síndrome, indican que pueden ser víctimas potenciales quienes suelen despertarse menos veces por las noches, ya que son incapaces de controlar su respiración automáticamente mientras duermen.
Es importante saber que para que el organismo pueda funcionar adecuadamente debe haber un balance entre la cantidad de oxígeno y dióxido de carbono en la sangre, el cual es regulado por pequeñas células sensoriales que se localizan a lo largo de algunos vasos sanguíneos; durante el sueño permiten mantener la respiración en curso.
En los primeros meses de vida dichos mecanismos están inmaduros, por lo que es común que los bebés dejen de respirar (apnea del sueño) mientras duermen, y cuando ello ocurre es posible que se despierten inmediatamente, o bien, sufran asfixia.
Diversos estudios revelan que durante el sueño el nivel de oxígeno en la sangre de los infantes se encuentra disminuido, los latidos cardiacos son lentos y su piel adquiere coloración azul, por lo que en estos casos es necesaria la intervención de los padres para que despierten al niño; en ocasiones con solo tocarlo se activa el mecanismo que controla la respiración, pero en otras se requiere darle respiración boca a boca.
¿Cómo disminuir el riesgo?
Aunque no se puede garantizar que un bebé no será víctima de dicho padecimiento, si se pueden disminuir los riesgos, por ejemplo, mediante la llamada crianza nocturna de apego, la cual consiste en compartir el sueño con el niño. Un estudio realizado con madres que duermen junto a sus hijos reveló que cuando alguno de los dos se mueve, tose o cambia de posición, provoca que el otro haga lo mismo.
Por otra parte, también está comprobado que la lactancia materna, al proteger a los pequeños de infecciones respiratorias, contribuye a disminuir el riesgo de sufrir síndrome de muerte súbita. Además, es importante saber que la leche proveniente de la madre incrementa el desarrollo del sistema nervioso central, es decir, hace que el cerebro funcione adecuadamente y con ello se obtenga mejor control respiratorio durante el sueño.
También es importante seguir los consejos que a continuación le presentamos:
- Asegúrese que su bebé duerma sobre un colchón firme, sin colchonetas o muñecos de peluche que puedan bloquear su respiración. Debe procurar acostarlo boca arriba o de lado, taparlo con sábanas y una cobija, y ponerle pijama sin gorro, ya que éste último podría moverse y obstruir su nariz.
- Mantenga la habitación templada.
- Nadie debe fumar cerca del pequeño, pues el humo del cigarro debilita sus vías respiratorias.
- Si le parece que su hijo está enfermo, consulte de inmediato al pediatra.
Debe usted saber que es necesario procurar cuidados especiales desde el embarazo, ya que si fuma en esta etapa se incrementa el riesgo de muerte de cuna. Disfrute a su hijo, recuerde que la mayoría de los pequeños nacen sanos y que sólo se requieren ciertas precauciones para conservar su bienestar.
Última actualización: 05-2012














