Lactancia para mamás que trabajan, ¡sí se puede!

  • SyM - Ingrid Díaz
Lactancia para mamás que trabajan, Lactancia y trabajo
Lactancia y trabajo pueden ir de la mano.
Para mamás que trabajan fuera de casa es todo un reto seguir las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para realizar lactancia materna exclusiva mínimo 6 meses y su combinación con ablactación hasta el segundo año de vida. ¿Es tu caso? ¡No te agobies! Si te preparas y sigues estos tips, ¡será más fácil!

¿Cómo amamantar a mi bebé si trabajo?

Establece desde la gestación un plan en el que preveas qué harás luego del parto cuando estés en casa y cuando tengas que volver al trabajo.

En el embarazo…

Mientras estés embarazada y trabajando, habla con los directores de tu empresa para acordar lugares y momentos apropiados para hacer extracciones de leche.

Es recomendable que para dar a luz tengas un alojamiento conjunto donde tú y tu bebé estén en la misma habitación, para que ambos se sientan cerca y la producción de leche materna sea más sencilla. Si te es posible, pide orientación a especialistas en lactancia.

Adquiere un extractor de leche antes de que nazca tu bebé a fin de que puedas practicar su uso. Los extractores manuales necesitan más tiempo y esfuerzo que los eléctricos; elige un modelo eléctrico doble.

Licencia por maternidad

Una vez que tu bebé nazca, resuelve desde el principio los problemas que puedan surgir de la lactancia: dolor, grietas, inflamación e identificar si tu pequeño está realizando una succión efectiva.

También requerirás aprender técnicas de extracción de leche (manual y con extractor). 

Volver a laborar fuera de casa implica que tarde o temprano tendrás que comenzar a dar biberón a tu bebé. Hazlo después del primer mes de nacido (antes le causará confusión entre pezón y mamila).

Debes hacerlo tú misma para que la persona que cuidará al bebé cuando tú no estés pueda alimentarlo fácilmente. Hay quienes evitan los biberones y optan por utensilios como cucharas o vasos, platícalo con tu médico y/o especialista en lactancia.

Hora de lactancia materna

El momento de la verdad llegará cuando estés de vuelta en el trabajo. Lo ideal es que la persona que esté a cargo de tu bebé lo lleve a tu oficina para que lo amamantes, o bien, puedas salir para amamantarlo en casa, guardería u otro lugar.

Como esto no siempre es posible, algunas mamás prefieren extraerse la leche en casa y/o aprovechar la hora o dos medias horas de lactancia para sacarse la leche, lo cual ayuda a evitar problemas como obstrucciones o mastitis.

En México, el artículo 123 constitucional señala que, en el periodo de lactancia, las madres tendrán dos descansos extraordinarios por día, de media hora cada uno, para alimentar a sus hijos.

Esto lo corrobora también la Ley Federal del Trabajo, que establece las disposiciones relativas al trabajo de las mujeres, entre ellas que el periodo de lactancia es hasta por seis meses, y que la madre debe tener lugar adecuado e higiénico que designe la empresa para este fin, o bien, cuando esto no sea posible, previo acuerdo con el patrón se reducirá en una hora su jornada de trabajo durante el periodo señalado.

"No es para llegar más tarde o irse más temprano, sino que estas 10 horas ¡son un mundo de tiempo para el pecho! y puedo sacarme leche 4 veces de 15 minutos con mi extractor doble (por eso es más fácil si es doble)", explica Claudia Sierra, consultora en lactancia miembro del Proyecto de Apoyo a la Lactancia Materna (PALMA).

Lactancia materna con extractor

Cómo hacer reserva de leche materna

Lactantes que vayan a guarderías pueden recibir leche materna, ya que en estos lugares suelen tener protocolos para recibir la leche dentro de biberones refrigerados y debidamente etiquetados, que posteriormente calientan evitando manipular el líquido lo máximo posible.

Durante los fines de semana, la madre puede amamantar a su hijo directamente, lo cual facilitará el mantenimiento de la producción de leche.

¿Cómo hacer reserva de leche materna?

Calcula la hora en que saldrás y la hora en que volverás, y considera que tu bebé requerirá alimentarse cada tres horas mientras no estés.

Por tanto, debes calcular para tener reservas mínimas iniciales de 150 ml (5 onzas) de leche materna extraída por cada tres horas de ausencia, almacenadas de 50 en 50.

Cuando el bebé tenga hambre, se calientan los primeros 50 ml de leche materna; si se los toma, se calientan 50 más y así sucesivamente hasta que esté saciado.

"Saco mi leche y la meto en el refrigerador. Si no cuento con un refrigerador, la puedo poner en una hielera con geles (bloques de plástico que venden en los supermercados); si no lo tengo, en una lonchera con sistema de frío", señala Claudia Sierra.

La consultora explica que lo ideal es tener cuatro recipientes "porque me voy a sacar cuatro veces la leche. De ahí a más o menos 7 u 8 meses que el bebé tenga la edad".

Esa leche se puede guardar en el refrigerador y darse al día siguiente como leche fresca.

La leche humana se puede mezclar siempre que sea del mismo día y a la misma temperatura, es decir:

  • Si acabas de extraerte leche y no la vas a usar en ese momento, ese recipiente 1 se puede colocar en la parte media del refrigerador, nunca en la puerta porque es lo que más cambia de temperatura.
  • Cuando hagas otra extracción, ese recipiente 2 también se guarda en el refrigerador.
  • Y la tercera extracción (recipiente 3) también se refrigera, "pero ahí se deja más o menos dos horas para que los tres recipientes tengan la misma temperatura y así ya puedas juntarlas. Normalmente es más eficiente mezclar en grupos de 3 onzas, si el bebé es más grande, a lo mejor grupos de 4 onzas, pero entre 3 y 2 para que sea un consumo completo", señala la consultora.

Si llevarás leche del trabajo a casa, recuerda siempre ponerla en tu hielera o lonchera con hielo; es recomendable tener dos para que una se vaya a la guardería o la conserve quien cuida al bebé en tu ausencia.

Conservación de la leche materna

Siempre que sea posible es mejor que la leche materna sea fresca. Pero si no, en refrigeración puede durar hasta 7-8 días, y en congelación hasta 6 meses.

Se descongela pasándola del congelador a la parte media o baja del refrigerador (recuerda, no en la puerta). "Lo que sugeriría es hacer la prueba: meter un poquito de mi leche o de cualquier otro líquido y evaluar cuánto tarda en descongelarse y sería más o menos el tiempo que tendría que calcular para descongelar de manera normal".

Puedes dar la leche a temperatura ambiente (2 horas después de sacarla del refrigerador) o 'atemperar':

"Como es un tejido vivo, a las células no les gusta ni el fuego directo, ni el hervor directo, ni el microondas porque se dañan los componentes… Lo que hago es un baño María indirecto: en una cacerolita templar el agua y apagar. Ya no hay fuego directo, pero el agua está caliente; ahí meto mi recipiente más o menos 50 segundos, es rápido porque sólo voy a atemperar".

Trata de evitar el uso de microondas, ya que destruyen componentes vivos de la leche y, como calienta de forma irregular, puede parecer fría, pero quemar al lactante.

Lactancia materna en México

Pese a los beneficios de la leche materna, en México la mayoría de las mujeres la abandona.

10 pasos para la lactancia materna

  1. Cuando compaginar lactancia y trabajo es inviable (como cuando por la labor profesional, la madre debe ausentarse por periodos prolongados), existe la posibilidad de solicitar un permiso por riesgo de lactancia.
  2. Una forma de cumplir con las extracciones de leche requeridas mientras estás en tu trabajo, es programar alarmas en tu celular.
  3. Para facilitar el uso del sacaleche, utiliza brasieres de lactancia, cuyas copas se bajan para exponer el pecho al lactante.
  4. Los protectores de lactancia son unos discos que se colocan en las mamas para evitar mojar la ropa en momentos inesperados.
  5. Considera usar ropa cuya parte superior puedas remover fácilmente sin quitártela.
  6. Para facilitar la extracción de leche mientras estés en tu trabajo, ten pensamientos lindos sobre tu bebé, lleva una foto o una prenda con su aroma.
  7. Guarda la leche en pequeñas cantidades (50 a 100 ml) para poder descongelar sólo la que el bebé requiera.
  8. Etiqueta los recipientes de leche con la fecha de extracción, así descongelarás siempre la leche más antigua.
  9. Desecha la leche que queda en el biberón cuando no ha sido consumida por tu pequeño.
  10. No temas que pudiera cortarse la leche, pues cuando se descongela puede quedar separada en suero y nata. Sólo agítala un poco para homogeneizarla. Una vez descongelada, nunca la vuelvas a meter al congelador.
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