Higiene íntima, goza plenamente tu sexualidad

  • SyM - Tania Morales
Higiene íntima, Limpieza genital, Higiene y sexualidad
La limpieza de la zona genital favorece la salud y la vida sexual.

Usar ropa interior adecuada y procurar limpieza diaria son hábitos que previenen infecciones genitales, enfermedades que además de ser incómodas, pueden evolucionar y ser difíciles de tratar para hombres y mujeres por igual. ¿Te interesa tu vida sexual? ¡La higiene íntima puede favorecerla!

Agua y jabón para la limpieza íntima

Expertos aseguran que desde la infancia conviene procurar adecuado aseo de nuestro cuerpo y genitales. "Las mujeres, por ejemplo, debemos tener el cuidado de limpiar la vulva durante el baño diario, en tanto los varones deben retraer el prepucio para quitar la grasa blanquecina acumulada. En ambos casos, basta usar agua y jabón, y secar perfectamente", sugiere María Sánchez-Cordero, terapeuta sexual y expresidenta de la Asociación Mexicana para la Salud Sexual, A.C. (AMSSAC).

En cuanto a la ropa, la especialista señala que algunas enfermedades son comunes por utilizar prendas que impiden la ventilación de la zona genital, como pantalón muy ajustado en el caso de varones, o pantaletas de nailon o lycra (en vez de algodón) en las damas. "Además, la tanga o 'hilo dental', es sensual y útil para encuentros eróticos, pero complica la higiene, por lo que su uso frecuente puede producir infecciones", agrega Sánchez-Cordero.

La especialista insiste en que la limpieza íntima sólo requiere agua y jabón, "no hace falta usar antisépticos, porque destruyen las bacterias (flora) que nos protegen, en tanto las duchas vaginales deben emplearse únicamente bajo prescripción médica".

¡Conoce tu cuerpo!

Lejos de ser algo simple o breve, la higiene íntima "debe ir acompañada de la autoexploración corporal y reconocimiento de las sensaciones personales, así puede volverse algo placentero", expresa la experta.

"Cuando un joven se masturba, por ejemplo, suele hacerlo en el baño, rápidamente, sin explorar su cuerpo y enfocando la sexualidad sólo en las sensaciones genitales. Al contrario, si elige el tiempo adecuado, prepara el lugar, se acaricia e identifica lo que siente, no sólo obtiene más placer, también aprende a cuidarse mejor".

Pero, ¿qué pasa con las jóvenes? "En general, las mujeres estamos más vetadas para la masturbación, sin embargo, aconsejo que se exploren y observen sus genitales con ayuda de un espejo, para identificar vulva, clítoris, labios mayores y menores, lo cual permite detectar cualquier anormalidad".

Preservativos, baño y limpieza bucal

En cuanto al preservativo, la especialista sugiere dejar de verlo sólo como método para prevenir embarazos, pues cuando el condón es bien empleado, evita el contagio de infecciones de transmisión sexual y se convierte en herramienta para una adecuada higiene íntima, tanto masculina como femenina.

Asimismo, cobra importancia la limpieza bucal dentro de la vida íntima. "El cepillado y uso de hilo dental debe hacerse 2 horas antes del encuentro sexual, porque puede ser que te produzcas alguna herida y, al tener sexo oral, podrías sufrir alguna infección, sobre todo si se trata de una relación improvisada".

Además, la especialista sugiere el aseo después de un encuentro erótico, pero aclara que "aunque no es del todo necesario, tampoco va a prevenir alguna enfermedad si no se utilizó condón. Por cierto, el hecho de que muchas jóvenes sientan necesidad de orinar después del sexo, puede ser útil y posiblemente se deba a que la acidez de la orina constituye una forma de asepsia, pero tiene alcance limitado y no se compara con la protección que brinda el preservativo, ni lo sustituye".

¿Cuándo acudir al médico?

En el caso de las mujeres, deben acudir al ginecólogo cuando detecten secreción con mal olor, granitos o verrugas en los labios vaginales o en alguna parte de la vulva. Para los varones, la recomendación es consultar al urólogo si identifican secreción que no sea el líquido preseminal y con olor extraño, así como al percibir granitos o heridas en la región genital.

Dejar sin atención uno de estos problemas puede traer desagradables consecuencias. Las verrugas, por ejemplo, suelen aparecer debido a infección causada por el virus del papiloma humano, lo cual eleva el riesgo de cáncer cervicouterino.

"En los varones, es posible el contagio de sífilis, afección que, a menudo, no es diagnosticada; cuando la enfermedad avanza (segunda etapa), aparentemente las lesiones en el pene y zona genital se alivian, sin embargo, el padecimiento permanece y llega a complicarse a tal grado que puede ocasionar ceguera, daño al cerebro y terrible deterioro físico capaz de conducir a la muerte".

Es importante, por tanto, conocer y revisar nuestros genitales a diario, además de mantener escrupulosa higiene íntima.

"Todos los días nos vemos la boca frente al espejo y no me van a decir que es ‘padrísimo’, pero lo hacemos. ¿Por qué no tener la misma consideración con el piso pélvico, vulva, testículos y ano? Son partes de nuestro cuerpo, incluso, conforman una de las zonas que mayor placer brinda al ser humano, por tanto, debemos reconocerla para aceptarnos, querernos y disfrutar de una saludable vida íntima", concluye la Dra. María Sánchez-Cordero.

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