Culebrilla, afección que te puede ocurrir por estrés

Culebrilla por estrés
Estrés genera la aparición de culebrilla. ¿Sabes por qué?

Quien tuvo varicela, está en riesgo de sufrir esta afección, ¿por qué? Te decimos por qué la culebrilla aparece por estrés y quiénes tienen mayor riesgo de padecer la también llamada herpes zóster.

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Culebrilla por estrés: dolor prolongado

Esta afección es causada por el virus de la varicela-zoster, el mismo que provoca la varicela. En otras palabras, una vez que has sufrido varicela, el virus responsable permanecerá en tu cuerpo de por vida y puede ser que no genere problemas, pero a medida que envejeces o bajan tus defensas, el microorganismo puede "despertar" como culebrilla.

Síntomas de culebrilla o herpes zóster

Por lo general, el primer síntoma de culebrilla o herpes zóster es una erupción de sarpullido o ampollas en la piel, así como ardor o dolor punzante (de leve a severo), hormigueo o picazón.

Es común que los signos se manifiesten en un lado del cuerpo o la cara; además, la erupción consiste en ampollas que suelen durar entre 7 a 10 días.

Cualquier persona que haya tenido varicela, corre riesgo de presentar culebrilla, aunque el peligro aumenta conforme cumplimos años, de manera que es más frecuente en adultos mayores de 50 años.

Asimismo, las personas con sistemas inmunitarios débiles (sin importar su edad), también tienen más probabilidades de manifestar signos de culebrilla.

Sin embargo, parece que el estrés también multiplica las oportunidades de que aparezca culebrilla.

Culebrilla y complicaciones

La culebrilla puede generar complicaciones graves relacionadas con los ojos, incluida la ceguera; con escasa frecuencia también se identifica neumonía, problemas de audición, ceguera, inflamación del cerebro (encefalitis) e incluso, muerte.

Si bien no se tiene una cura para la culebrilla, los médicos recurren al uso de medicamentos antivirales para ayudar a que el brote sea más corto y menos severo; igualmente, pueden prevenir la neuralgia postherpética.

Ahora que sabes qué es la culebrilla, tienes más razones para controlar tu estrés; además, puedes preguntar a tu médico por las vacunas para prevenirla o disminuir sus efectos. ¡Infórmate!

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