Sexo entre parientes, ¿hijos con anomalías genéticas?

Relaciones sexuales entre parientes, Enfermedades genéticas
La principal controversia se refiere a los riesgos al tener descendencia cuando la pareja comparte vínculos sanguíneos.

Las relaciones sexuales entre parientes no siempre han sido vistas con tal censura como en la actualidad, sin embargo, nunca han estado libres de discusiones morales, religiosas e incluso, científicas. ¿Cuál es la verdad de lo que se dice?

Incesto, entre el tabú y la realidad

El principal motivo de controversia respecto a las relaciones íntimas entre parientes (ya sea entre padres e hijos, entre hermanos o primos), se refiere a los riesgos al tener descendencia. Existe gran cantidad de mitos, entre los que destacan que los hijos nacerían con deformidades, anomalías (como que los hijos de una relación entre primos "nacen con cola de cerdo") o síndrome de Down, e incluso se ha dicho que alguno de los enamorados se condena a morir joven.

También te puede interesar Compatibilidad sanguínea en la pareja

Fundamentadas o no en bases científicas, estas afirmaciones generan temor en parejas consanguíneas (endogamia) que se atreven a defender el amor que se tienen a pesar del rechazo de su propia familia.

Todo surge a raíz de la definición de incesto que muchos consideran no sólo las relaciones entre padres, hijos y hermanos sino cualquier relación entre personas con parentesco.

Genes y relaciones de consanguinidad

La principal objeción es que implica relaciones de consanguinidad, es decir, que parte del mismo tronco o raíz familiar.

Todo ser humano está formado de trillones de células, y cada una aloja 46 cromosomas, de los cuales 23 son aportados por espermatozoide y 23 por el óvulo. La combinación de genes que da origen a un nuevo ser, es infinita, aunque siempre habrán características de ambos padres.

Dichos genes pueden clasificarse en dominantes y recesivos, cuando una persona nace con algún padecimiento significa que fue trasmitido por un gen dominante, pero si sólo es portador y no presenta síntomas, se trata de uno recesivo.

Actualmente se conocen más de 7 mil 800 anomalías genéticas, por lo que podrían estar en cualquier persona y ser susceptibles a transmitirse a los hijos.

Anomalías genéticas

El riesgo de afecciones en hijos de parientes se multiplica cuando los padres son portadores del mismo gen que produce enfermedades, puesto que ellos lo heredaron de sus antecesores. El problema aumenta con los genes recesivos, ya que el hijo presenta 1 de 4 posibilidades de heredar dos copias de dicho gen, por lo que resultaría en anomalía o enfermedad.

En una pareja de primos, por ejemplo, 1 de cada 12 de sus genes son iguales, mientras que en dos personas sin lazos sanguíneos en común, 1 de cada 3 mil genes son idénticos, por tanto, la procreación entre parientes implica riesgo.

El Dr. Emilio José Yunis Turbay, médico colombiano, considerado pionero en el estudio de la genética humana en América Latina, indica que por tal razón, en una familia endogámica (matrimonio entre personas de ascendencia común) existe la posibilidad de que se presente una forma de retraso mental, sordera, ceguera y otra de carácter genético.

¿Cómo detectar los riesgos?

Mediante un examen genético (o de ADN) al que puede someterse la pareja antes de tomar la decisión de formar una familia. La toma de esta muestra sanguínea debe realizarse en laboratorios especializados que cuenten con la infraestructura necesaria.

descarga este artículo en PDF