Si no limpias tu cisterna, elevas el riesgo de hepatitis

Limpieza de cisterna para evitar hepatitis.
Además de tinacos y cisternas, la limpieza del hogar favorece el combate a virus y gérmenes.

La protección contra enfermedades no consiste solo en lavarnos las manos constantemente o llevar dieta saludable; la limpieza de ciertos espacios o superficies también ayuda. Por ejemplo, ¿sabías qué puedes sufrir hepatitis por no lavar la cisterna?

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Hepatitis por no lavar la cisterna

La hepatitis es enfermedad en la que el hígado se inflama, por lo que ve afectado su funcionamiento normal. Entre las distintas causas de este trastorno, las más frecuentes incluyen:

  • Infecciones por virus. Se conocen 5 tipos llamados A, B, C, D y E.
  • Infecciones por bacterias u hongos que pueden contaminar agua y alimentos.
  • Sustancias tóxicas.
  • Medicamentos.
  • Alcohol.
  • Autoinmune (por alteración del sistema de defensas, el propio organismo produce anticuerpos que atacan las células del hígado).
  • Acumulación de grasa en el hígado (esteatosis).

De acuerdo con la Fundación Mexicana para la Salud Hepática, la inflamación del hígado puede ser aguda (se resuelve en menos de 6 meses, como sucede con hepatitis A y E, por alcohol, medicamentos o sustancias tóxicas) o crónica, que generalmente conduce a complicaciones serias).

Hepatitis por no lavar la cisterna
La higiene personal minimiza el peligro de sufrir infecciones.

En virtud de que consumir agua o alimentos contaminados constituye un factor de riesgo tanto para hepatitis como otras enfermedades, todos debemos llevar una dieta higiénicamente preparada, así como tomar medidas para limpiar y desinfectar objetos y superficies en casa, en especial aquellos que pueden afectar la calidad del agua que sale de la regadera o de los grifos.

Prevenir la hepatitis está en tus manos

Por fortuna, es posible prevenir ciertos tipos de hepatitis mediante vacunas (hepatitis A y hepatitis B), así como modificando factores de riesgo.

Se sabe, por ejemplo, que el exceso de minerales, polvo y ramas, así como animales pequeños que quedan atrapados o las heces de aves, pueden entrar en contacto con el agua contenida en cisternas y tinacos de las viviendas.

Esto reduce la calidad del líquido que corre a través de los grifos y regaderas; en consecuencia, aparece el riesgo de sufrir enfermedades como hepatitis A y rotavirus, así como la posibilidad de afecciones relacionadas con bacterias y parásitos.

¿Sabes cómo reducir el riesgo de sufrir hepatitis C? 

Por ello, especialistas de la Comisión Nacional del Agua y la Secretaría de Salud, a través de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), aconsejan limpiar los sistemas de almacenamiento cada 6 meses, mínimo.

En la actualidad, los tinacos cuentan con tecnologías o aditamentos que ayudan, por ejemplo, filtros que disminuyen el riesgo de que factores externos dañen el agua en estos contenedores y provoquen enfermedades como hepatitis o infecciones gastrointestinales.

De acuerdo con especialistas, estos sistemas de almacenamiento tienen una capa antibacterial que evita la reproducción de microorganismos patógenos en el interior cuando se lleva a cabo correcta higiene, aunque los contaminantes externos no pueden controlarse y eso degrada la calidad del agua.

Hepatitis por no lavar la cisterna
Limpiar escrupulosamente superficies garantiza una buena salud.

En el caso de las cisternas el problema es mayor debido a que las tapas son de lámina, en la mayoría de casos, y no cuentan con cierre hermético; además, al ubicarse al ras del suelo, existe el riesgo de que se deformen y permitan el ingreso de microorganismos peligrosos.

Recuerda, si quieres alejar cualquier posibilidad de sufrir enfermedades como hepatitis por no lavar la cisterna, toma las medidas necesarias para limpiar este y cualquier contenedor de agua en casa. La salud de toda la familia lo agradecerá.

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