Orgasmo clitoriano vs. vaginal, ¿cuál es más placentero?

  • SyM - Norma Francelia Chávez Chávez
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La zona donde se experimenta, más que el estímulo, marca la diferencia en esta explosión de placer.

Cuando se habla de orgasmo femenino, los expertos reconocen dos tipos que se identifican por la zona en que se experimentan, independientemente de la que se estimula. ¿Sabes cuál es la diferencia entre orgasmo clitoriano y orgasmo vaginal?

No sólo es cuestión de tiempo

Muchas mujeres describen el orgasmo clitoriano como una invasión de calor, pulsaciones y espasmos en el cuerpo (desde el clítoris, vulva y vagina hasta el útero), que les produce sensación de dilatación y urgente deseo de ser penetradas; además, confiesan que logran esta experiencia con mayor rapidez y frecuencia a través de la masturbación.

En cambio, lograr un orgasmo vaginal exige más tiempo, aunque la recompensa es mayor, pues suele ser más prolongado y profundo, sobre todo por el grado de intimidad en pareja que supone la relación sexual (coito); incluso, la satisfacción erótica es superior, ya que la persona siente una onda de espasmos que viaja del sexo al vientre y estalla en la cabeza (algunas mujeres confiesan ver luces brillantes y/o de colores mientras lo disfrutan).

Freud identificó las características

Las diferencias entre estos tipos de orgasmos fue propuesta por el padre del psicoanálisis Sigmund Freud (1856-1939), quien estableció que el clitoriano (se logra a través de la estimulación de la parte externa del clítoris) es característico de la infancia y adolescencia, mientras en la etapa adulta, la mujer suele experimentar orgasmos vaginales (mediante coito o estimulación al interior de la vagina).

Según la hipótesis del psicólogo vienés, cuando una persona continúa teniendo orgasmos clitorianos y dificultad para alcanzar el clímax por estimulación vaginal en la edad adulta, podría ser indicio de inmadurez y problemas emocionales que fijan su sexualidad a la infancia.

Lamentablemente, esta teoría ha afectado la vida y salud de miles de mujeres, a quienes se les ha tachado de "frígidas" por una explicación nacida hace más de un siglo (en 1905).

Persiste el debate

En 2008, un estudio dirigido por Emmanuele Jannini, investigador de la Universidad de Aquila (Italia), abordó nuevamente el tema al señalar que vaginal y clitoriano son dos orgasmos radicalmente distintos; posteriormente, la ginecóloga Odile Buisson, del Hospital Saint Germain en Laye (Francia), señaló que el vaginal es básicamente un orgasmo clitoriano.

Buisson explicó que la pared frontal de la vagina está tan ligada a las partes internas del clítoris que es imposible (o casi) estimularlos por separado, por tanto, existiría sólo un tipo de orgasmo en el que siempre estaría involucrado (con mayor o menor protagonismo) el clítoris.

Esta investigación se relaciona con estudio dirigido por Helen O’Connell, de la Universidad de Melbourne (Australia), el cual descubrió que el tejido que conforma el clítoris continúa hasta 8 cm dentro de la vagina, de manera que durante el coito, también es excitado por la estimulación vaginal.

Por su parte, Beverly Whipple y Barry R. Komisaruk, de la Universidad de Rutgers, en Estados Unidos, encontraron (2002) que estos tipos de orgasmos se transmiten por distintas vías nerviosas, es decir, la ruta del vaginal es directa al cerebro (a través del nervio vago), en tanto la del clímax clitoriano pasa por la médula espinal antes de llegar al cerebro.

Placer nace por factores individuales

Al parecer, la diferencia entre las sensaciones descritas radica en que el orgasmo vaginal es considerado más placentero por mujeres que vinculan el coito con aspectos emocionales y psicológicos; en otras palabras, sentir la presencia de la pareja, sus caricias, el calor de su piel y su sexo dentro del suyo, las lleva a pensar que "comparten" algo muy especial.

Ahora bien, aunque el orgasmo clitoriano es más fácil de alcanzar, el orgasmo clitoriano, no parece proporcionar este nivel de satisfacción, pues obtenerlo (casi siempre con masturbación), supone un acto más individual.

No obstante, ambas experiencias podrían coincidir si la pareja está dispuesta a explorar y conocer las reacciones del cuerpo femenino, a fin de lograr orgasmos satisfactorios, tanto por la estimulación de la parte exterior del clítoris como por penetración, es decir, la estimulación del interior de la vagina.

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