Fatiga, causa de peligrosos accidentes

  • SyM - Raúl V. León
Fatiga, causa de peligrosos accidentes

Esta señal del organismo tiene la finalidad de indicar la presencia de una enfermedad que requiere tratamiento o la necesidad de descanso para reestablecer capacidades como concentración, coordinación de movimientos y fuerza muscular. Ignorar los síntomas de fatiga puede acarrear consecuencias más graves de lo que imaginas.

“La fatiga suele ser respuesta normal e importante al esfuerzo físico, estrés emocional, aburrimiento o falta de sueño. Sin embargo, también puede ser signo no específico de trastorno psicológico o fisiológico grave. Por lo tanto, aquella que no se alivia con dormir y comer bien o tener ambiente de bajo estrés, debe ser evaluada por un especialista”, afirma el Dr. Leonel Jaramillo Villanueva, adscrito al Servicio de Salud Mental del Hospital de Pediatría del Centro Médico Nacional “Siglo XXI” del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), en la Ciudad de México.

“El patrón de dicho mal puede ayudar a delinear la causa subyacente; así, los individuos que en la mañana se levantan descansados, pero que se cansan fácilmente con la actividad, pueden tener alguna enfermedad en curso, como hipotiroidismo (disminución en el funcionamiento de la glándula tiroides, que coordina numerosos mecanismos en el organismo), en tanto que quienes se despiertan fatigados y mantienen ese nivel constante durante todo el día pueden estar sufriendo depresión”, detalla el especialista.

Asimismo, agrega que existen otras causas de fatiga, siendo algunas de las más comunes “anemia (reducción en el número de glóbulos rojos en la sangre, por lo que hay mala administración de oxígeno), que incluye la de tipo ferropénica (causada por falta de hierro); trastornos del sueño como insomnio, apnea obstructiva (cese de respiración al dormir; se distingue por presencia de ronquidos) o narcolepsia (estado caracterizado por incontrolable deseo de dormir o súbitos y continuos ataques de sueño); dolor corporal; alergias que provocan fiebre del heno (reacción caracterizada por estornudos e inflamación de la mucosa nasal y del ojo) o asma (enfermedad de los bronquios caracterizada por sofocación intermitente, ahogo y accesos de tos); consumo de alcohol o de drogas ilícitas como cocaína, especialmente si se utilizan con frecuencia, además de ansiedad, depresión o aflicción”.

De acuerdo a la información del galeno, la fatiga también puede acompañar a los siguientes padecimientos: infecciones, en particular las de tratamiento prolongado como endocarditis bacteriana (ataca a los músculos o de las válvulas del corazón), las generadas por parásitos, síndrome de inmunodeficiencia adquirida (sida), tuberculosis (afección generada por bacterias y común en los pulmones, aunque puede afectar cualquier parte del cuerpo) y mononucleosis (“enfermedad del beso”, pues se transmite por saliva; genera síntoma como la gripe); insuficiencia cardiaca congestiva (incapacidad del corazón para bombear sangre adecuadamente y que ocasiona acumulación de líquidos en pulmones y sistema circulatorio); diabetes (altos niveles de azúcar por mal aprovechamiento de insulina); daño hepático o renal crónicos; enfermedad de Addison (trastorno que afecta a las glándulas localizadas sobre cada uno de los riñones, las cuales producen hormonas que envían señales a casi todos los órganos del cuerpo); anorexia nerviosa (pérdida de apetito por desorden psiquiátrico que genera la percepción errónea de que se tiene sobrepeso) y otros trastornos alimenticios; artritis, incluyendo aquella de tipo reumatoide juvenil; alteraciones autoinmunes (reacción defensiva del organismo dirigida contra sus propios tejidos) como el lupus (genera inflamación en diversas regiones del cuerpo y articulaciones); desnutrición e, incluso, cáncer.

“Cabe mencionar que algunos medicamentos pueden causar somnolencia o fatiga incluyendo los antihistamínicos (recomendados para tratar alergias), fármacos para controlar la presión sanguínea, pastillas para dormir, esteroides (compuesto hormonal que se utiliza para disminuir inflamación) y diuréticos (que favorecen la expulsión de orina). Los estimulantes (por ejemplo la cafeína) no ofrecen alivio alguno a la fatiga y pueden empeorar el problema cuando se suspenden; los tranquilizantes generalmente intensifican la fatiga después de un tiempo”, concluye el Dr. Jaramillo Villanueva.

Consecuencias fatales

Por otro lado, investigadores del Centro de Experimentación y Seguridad Vial México (Cesvimexico), consideran que “la fatiga o cansancio, como sensación de falta de energía, es una de las causas principales de accidentes con consecuencias fatales para el conductor y demás usuarios de la vía, debido a que manejar cualquier transporte requiere de esfuerzo físico y mental del organismo para responder ante posibles situaciones adversas.

“En este caso, la fatiga puede ser provocada por muchos factores, como exceso de trabajo, demasiado ruido en el interior del vehículo, hambre, sueño o poca tolerancia a conducir de noche. También se le relaciona con aburrimiento, infelicidad o decepción, clasificándose en fatiga física y mental; la primera suele aparecer como resultado de intensa actividad corporal, en tanto que la segunda se asocia con fuerte jornada de tensión emocional o intenso trabajo intelectual.”

Los expertos confirman que “los síntomas de fatiga al conducir se presentan en diversas formas, por ejemplo, adoptando diferentes posturas por tiempo prolongado (brazos flexionados o piernas en una sola posición) y cuando se repite con frecuencia determinado gesto o frase. Otras señales características son parpadeo, sensación de pesadez de la cabeza, cansancio de espalda, dificultad de mantenerse erguido y sobresaltos. Asimismo, por el deterioro de la calidad de movimientos, puede observarse torpeza, falta de atención y concentración, aumento en tiempo de reacción, errores o conducir en zig zag”.

Para concluir, la fisioterapeuta María Graciela López, de la Universidad Autónoma de Chapingo, Estado de México, explica: “Adoptar mala postura al manejar puede lastimar la espalda y provocar cansancio, por ello se aconseja sentarse adecuadamente. Esta posición es aquella que le permite al conductor acceder a cualquiera de los mandos del vehículo y mantener óptima sujeción y equilibrio. También es conveniente abrir las ventanillas para que haya buena ventilación y, al mismo tiempo, se evite el calor excesivo en la cabina que provoque somnolencia”.

Reducir la fatiga

A fin de evitar fatales accidentes, conviene seguir estas recomendaciones:

  • Dormir todas las noches de modo adecuado, regular y la misma cantidad de horas.
  • Mantener dieta balanceada y beber abundante agua a lo largo del día.
  • Practicar ejercicio regularmente.
  • Aprender formas de relajación, como yoga o meditación.
  • Mantener horario de trabajo y de actividades personales en niveles razonables.
  • De ser posible, evitar las situaciones estresantes. Por ejemplo, cambiar de trabajo (si la presión laboral te causa estrés), tomar vacaciones y realizar ajustes (mayor comunicación, tolerancia y confianza) en la relación de pareja.
  • Consumir vitaminas, bajo supervisión del médico (normalmente se recurre a ellas sólo cuando la dieta habitual no proporciona la cantidad necesaria de nutrientes que el organismo necesita).

Cuando estas medidas no ofrezcan resultados favorables, es conveniente acudir con el médico familiar para ser evaluado de manera global, descubrir la causa del problema (trastornos psicológicos, enfermedades no diagnosticadas, uso de medicamentos, dormir de manera inadecuada) y darle el tratamiento que requiere.

descarga este artículo en PDF