Claritromicina, ¿para qué se usa?

Infecciones causadas por bacterias pueden ser tratadas con claritromicina.

La claritromicina es un antibiótico (macrólido) que actúa deteniendo el crecimiento de bacterias leves o moderadas y como tal, solo puede ser prescrito por el médico (su venta requiere receta médica).

¿Cómo se usa la claritromicina?

Para el tratamiento de infecciones provocadas por bacterias, el uso de claritromicina es eficaz, sobre todo ante afecciones como:

También te puede interesar Diarrea por uso de antibióticos

  • Infecciones en vías respiratorias altas, como sinusitis, amigdalitis, faringitis, etc.
  • Enfermedades infecciosas en vías respiratorias bajas, por ejemplo, bronquitis y neumonía.
  • Úlcera en el duodeno ocasionada por la bacteria H. pylori.
  • Úlceras gástricas.
  • Infecciones en piel, rostro y tejidos blandos, entre las que destacan celulitis, llagas en la nariz y alrededor de la boca, principalmente.

Las presentaciones de claritromicina incluyen tabletas de 250 o 500 miligramos (mg), tabletas de liberación prolongada y suspensión (gránulos para preparar una fórmula líquida).

Se recomienda tomar las tabletas con o sin alimentos y de preferencia, con un vaso grande de agua regularmente cada 8, 12 o 24 horas dependiendo de la presentación utilizada; debe respetarse la dosis y duración de tratamiento indicados por el médico.

Efectos secundarios de claritromicina

En la mayoría de casos, los efectos secundarios de claritromicina incluyen:

  • Diarrea
  • Náuseas
  • Vómitos
  • Dolor de estómago
  • Acidez
  • Gases
  • Cambios en el sentido del gusto.
  • Dolor de cabeza

¿Cuándo llamar al médico?

En algunos casos, la claritromicina puede causar efectos secundarios graves que requieren contactar al médico, como:

  • Dolor de pecho.
  • Dificultad para respirar.
  • Diarrea intensa con heces líquidas o sangre.
  • Sarpullido.
  • Urticaria.
  • Inflamación del rostro, garganta, lengua, labios, ojos, manos, pies, tobillos o la parte interior de las piernas.
  • Descamación de la piel.
  • Fiebre
  • Ictericia en piel u ojos.

Es importante señalar que cuando se usa un medicamento, especialmente antibiótico, debe tomarse la dosis completa indicada por el profesional de la salud.

Muchas personas suspenden el tratamiento cuando se sienten mejor, lo que puede generar problemas; si el fármaco no ha eliminado todos los gérmenes, estos pueden cambiar y sobrevivir aun cuando el paciente tome todos sus medicamentos o bien, hacer necesaria una combinación de fármacos para combatir la misma enfermedad. 

La información presentada es exclusivamente de carácter informativo. DI NO A LA AUTOPRESCRIPCIÓN. Antes de administrar cualquier medicina, es necesario consultar a un médico, a fin de que determine la dosis adecuada para cada paciente, con base en su cuadro clínico particular. Salud y Medicinas no se hace responsable por daños ocasionados por automedicarse.