Niños recién diagnosticados con diabetes
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Niños recién diagnosticados con diabetes

Como cualquier niño, aquel que recibe diagnóstico de diabetes tipo 1 puede llevar vida activa y saludable si cuenta con la orientación adecuada y el apoyo permanente de sus padres. Ayuda a tu hijo a mantener control del azúcar en sangre con la siguiente información.

¡El páncreas no produce insulina!

De las dos variantes de la enfermedad que los médicos reconocen, la diabetes tipo 1 es aquella que suele presentarse en niños y adolescentes (incluso, puede aparecer en adultos menores de 30 años). De ahí que la Organización Mundial de la Salud (OMS) se refiera a ella también como diabetes de inicio en la infancia o juvenil.

La diabetes tipo 1 ocurre cuando el páncreas no produce insulina, hormona que ayuda a que la glucosa penetre en las células para suministrarles energía; sin ella, se registra un exceso de glucosa que permanece en la sangre y ocasiona síntomas como:

  • Sed excesiva.
  • Micción (eliminación de orina) frecuente.
  • Evidente pérdida de peso.
  • Fatiga y debilidad.
  • Aumento del apetito.
  • Irritabilidad.
  • Náuseas y vómito.

La presencia de alguno o varios de estos síntomas en el niño es lo que suele motivar la visita al médico; cuando el diagnóstico de diabetes tipo 1  es positivo, inicialmente la reacción es enojo e incomprensión hasta que tanto el paciente como sus padres aceptan la condición y comienzan el proceso de adaptación a la nueva situación del pequeño.

Es importante señalar que la actitud de los padres hacia la enfermedad influye de manera directa en el niño con diabetes, es decir, si los adultos se muestran excesivamente angustiados, corren el riesgo de adoptar una actitud de sobreprotección que a menudo causa rechazo y rebeldía por parte del menor.

¿Cómo ayudo a mi hijo con diabetes tipo 1? 

  • Fuera culpas. Es importante reconocer que la diabetes tipo 1 no puede ser prevenida y no existe manera práctica de predecir quién la desarrollará, es decir, no hay nada que el progenitor o el niño hubieran hecho para provocar la enfermedad.
  • Aceptación. Una vez que el pequeño presenta diabetes tipo 1, la enfermedad no desaparece y requiere tratamiento de por vida. Esto significa que el paciente depende de inyecciones de insulina diarias para controlar los niveles de glucosa en la sangre.
  • Revisión médica. Por lo general, debes someter a tu hijo a chequeo médico constante, en promedio cada semana, hasta que se consiga buen control del azúcar en sangre. El médico revisará los resultados de este monitoreo, así como la información que registres en su diario de comidas, refrigerios e inyecciones de insulina.
  • Insulina. Dependiendo de las indicaciones del médico, serán las dosis de insulina que tu hijo necesitará a diario. Gracias a las modernas tecnologías, actualmente el uso de las plumas de insulina es sencillo, y cualquier niño puede aprender a inyectarse. Desde luego, lo mejor es supervisarlo siempre, por lo que conviene informar a sus profesores para que ayuden al pequeño si es necesario.
  • Reacciones familiares. Los hermanos de un niño con diabetes pueden tener celos de la atención especial que recibe por parte de sus padres debido a su afección. Para evitarlo, hablar de la enfermedad abiertamente con toda la familia te ayudará a aclarar muchas dudas, además favorece el hecho de que cualquier miembro esté atento al cuidado que requiere el pequeño paciente.
  • Alimentación. La nutrición es parte esencial del tratamiento para la diabetes, así que siguiendo las indicaciones del médico, inculca en tu hijo hábitos para que lleve dieta equilibrada tanto en casa como en la escuela, a fin de mantener adecuado control del azúcar en sangre. A propósito, procura incluir alimentos que se adapten a sus gustos para que los integre a su vida con alegría, no rechazo. 

¿La diabetes de inicio en la infancia obliga a prohibir los dulces?

Afortunadamente, un pequeño con diabetes tipo 1 puede controlar los niveles de glucosa en la sangre y continuar deleitándose con bebidas y/o alimentos dulces si se preparan con Splenda® (sucralosa), endulzante sin calorías cuya seguridad en pacientes con diabetes ha sido probada, el cual permitirá que el pequeño no se sienta restringido.

Estadísticas sobre niños recién diagnosticados con diabetes

Según la Asociación Mexicana de Diabetes, la diabetes tipo 1 está aumentando en todo el mundo en forma alarmante (a un ritmo de 3% anual), de ahí que cada año aproximadamente 70 mil niños de hasta 14 años desarrollen la enfermedad.

Sin duda, escuchar el diagnóstico de diabetes tipo 1 para un hijo es uno de los momentos más difíciles para cualquier padre, sin embargo, ahora la enfermedad puede ser manejada en forma efectiva, permitiéndole un desarrollo saludable. Para ello, tu ayuda es indispensable, ¡recuérdalo! 

Cuando pienses en azúcar, usa Splenda®

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Fuentes:

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