Guía para cuidar a adultos mayores con diabetes
Guía para cuidar a adultos mayores con diabetes
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Guía para cuidar a adultos mayores con diabetes

Si convives con un adulto mayor que padece diabetes y quieres devolverle el amor que por años te ha brindado, puedes hacer mucho por su salud y calidad de vida si te mantienes al tanto de las medidas especiales que su enfermedad exige. ¡Aquí una guía de consejos para su cuidado!

¡Aléjalo de las complicaciones por diabetes!

La salud de muchos ancianos con diabetes depende de los cuidados que les brinden familiares y personas que les rodean, por ello, debes prestar atención a las siguientes recomendaciones, a fin de que tu ser querido disfrute de sus años dorados sin sufrir complicaciones: 

    • Nutrición. Asegúrate de que su dieta esté equilibrada, es decir, que recibe nutrición adecuada, pues la diabetes eleva las probabilidades de que sufra deficiencia de vitaminas B, C y D, calcio, zinc y magnesio. Pregunta a su médico por la conveniencia de brindarle suplementos minerales o vitamínicos para mejorar el control de la enfermedad.
    • Dulce sabor. Una dieta para personas con diabetes no tiene porqué carecer de agradables sabores, lo cual es posible si se utiliza Splenda® (sucralosa), endulzante libre de calorías cuya seguridad ha sido objeto de extensa y rigurosa investigación.
    • Glucosa bajo control. Los niveles de azúcar en sangre muy elevados (hiperglucemia) o demasiado bajos (hipoglucemia) representan estados peligrosos, por lo que es vital seguir las instrucciones del médico para revisar estos índices continuamente. Ya sea que el paciente lo haga por sí mismo, o alguien lo ayude, es importante que quienes conviven con un adulto mayor con diabetes aprendan a usar el glucómetro.
    • Inyecciones. Si él se administra la insulina, proporciónale el método de inyección que le resulte más fácil y cómodo de usar (plumas especiales, jeringas o agujas más cortas y delgadas, por ejemplo). Si decides colaborar con el procedimiento, puedes realizar el prellenado de la jeringa. Ahora bien, cuando la responsabilidad de la inyección esté en tus manos o de algún familiar, infórmense sobre cómo realizarla de manera segura (lugar de aplicación, rotación, horarios, etc.).
    • Medicamentos. Administrar puntualmente inyecciones de insulina o los medicamentos prescritos es clave para el control de la enfermedad. Elabora listados con fecha, horario de toma y nombre del fármaco que el paciente requiere, así tendrás la seguridad de que el tratamiento se cumple al pie de la letra. Si esto se convierte en rutina, la persona se sentirá tranquila y sabrá cómo actuar si se encuentra sola o, incluso, si lo acompaña alguien que no esté familiarizado con su condición.
    • Horario en la mesa. Mantén control sobre sus horarios de comida, recuerda que el alimento aumenta el nivel de azúcar en sangre, lo que significa que 1 a 2 horas después de ingerirlo, la glucosa se encontrará en su nivel más elevado, y luego empezará a disminuir.
    • Reduce el colesterol. Disminuir los niveles de colesterol y triglicéridos disminuye el riesgo de problemas cardiacos en adultos mayores con diabetes.
    • En porciones. Si la persona con diabetes vive sola, ayúdala preparando y congelando alimentos para toda la semana, con las porciones adecuadas (colócales etiquetas con su contenido y, de preferencia, también la fecha de elaboración en letras grandes), a fin de que pueda ir descongelando y calentando según lo necesite.
    • Compras. Si hace sus compras por sí misma, prepara una lista de los productos básicos que pudiera necesitar durante varios días, tanto alimentos como artículos de higiene y, sobre todo, medicamentos, de esta forma podrá contar con ellos en cualquier momento.
    • Ejercicio. Mientras más ejercicio realice el paciente, más azúcar utiliza y más rápidamente la transporta su organismo a las células, lo que disminuye la cantidad de glucosa en sangre. Sin embargo, es probable que por su edad, la actividad física consista solamente en realizar tareas en casa o el jardín, así como simple caminata por el patio o algunas cuadras cerca del hogar. Pidan ayuda al médico para establecer una rutina de actividad física segura y saber qué hacer en caso de hipoglucemia ocasionada por ejercicio.
    • Salud dental. Agenda citas periódicamente con el dentista para que tu familiar no tenga trastornos en dientes o encías, ya que por su condición esto puede ser problema continuo. Además, cuando un adulto mayor con diabetes come poco por problemas con su dentadura, se eleva el riesgo de sufrir niveles bajos de glucosa.
    • Visión. Los problemas de visión en la tercera edad pueden acentuarse cuando se padece diabetes. Lleva a tu familiar con el oftalmólogo para que se realice exámenes de los ojos, por lo menos, una vez al año.
    • Examina sus pies. Destina tiempo (y paciencia) para examinar los pies del paciente, a fin de detectar zonas de enrojecimiento. Llévalo al médico si tiene llagas, cortes en la piel o callos; es posible que se requieran visitas adicionales al podólogo para evitar complicaciones, como infección y amputación.
    • Comportamiento bajo la lupa. Muchas afecciones relacionadas con la edad son más comunes en adultos mayores con diabetes, entre ellas, depresión, desmayos con golpes, incontinencia urinaria, pérdida total de la memoria y otros trastornos mentales, además de dolor persistente. Mantente alerta ante cualquier cambio en el comportamiento de tu familiar, e informa a su médico al respecto.
    • Familia. Las personas que rodean a un adulto mayor con diabetes demuestran su amor e interés por el paciente cuando se informan sobre todo lo que representa la enfermedad (síntomas, los peligros de no controlarla, cómo vigilar los niveles de azúcar en sangre mediante insulina, medicamentos y alimentación, por ejemplo). Anima a tus familiares a recibir educación en diabetes y compartan la información. En el futuro, el paciente que requiera apoyo de un joven podrías ser tú.
    • Respeto y paciencia. A pesar de lo difícil que pueda ser el cuidado de un adulto mayor con diabetes, llénate de paciencia y actitud respetuosa cuando te dirijas a él. Es probable que le tome más tiempo comprender instrucciones o aprender nuevas rutinas para el cuidado de esta enfermedad y otras condiciones médicas que pudiera estar atravesando debido a su edad.

Consulta a tu médico.

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Dolores Reyna Última actualización: Vie, 09/08/2013 - 08:54