Hígado graso causa fatiga y dolor abdominal
Hígado graso causa fatiga y dolor abdominal
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Si tienes hígado graso, conoce sus causas y ¡complicaciones!

¿Te ha pasado que sientes malestar abdominal leve o demasiado cansancio últimamente? A veces, estos síntomas revelan cierto exceso de grasa en el hígado y, de no atenderse, pueden convertirse en problema mayor. Conoce más sobre el hígado graso, sus causas y complicaciones.

Fatiga por hígado graso

 

Cuando las grasas se acumulan

El llamado hígado graso es una acumulación anormal de ciertas grasas (triglicéridos) al interior de las células que dan vida al órgano considerado la "fábrica química del organismo".

Las causas de hígado graso son numerosas y comprenden:

  • Obesidad.
  • Ciertos fármacos.
  • Toxinas.
  • Trastornos metabólicos hereditarios.
  • Anomalías metabólicas. Sobrepeso, resistencia a la insulina (como ocurre en la diabetes) y concentraciones elevadas de colesteroltriglicéridos en la sangre.
  • Consumo de grandes cantidades de alcohol.

Cuando la acumulación de grasa en el hígado se presenta en personas que consumen poco o nada de alcohol, los médicos se refieren a ella como enfermedad del hígado graso no alcohólico.

Datos del Colegio Americano de Gastroenterología explican que aunque tener grasa en el hígado no sea lo normal, es posible que la grasa en sí misma no dañe al órgano.

No obstante, si el problema es más grave, los especialistas hablan de esteatohepatitis no alcohólica, acumulación de grasa que se relaciona con una inflamación de las células hepáticas y diferentes grados de fibrosis (cicatrices).

En este caso puede tratarse de serio trastorno que provoca numerosas fibrosis e incluso, deriva en cirrosis (el hígado sufre bastantes daños y el tejido fibroso reemplaza a las células hepáticas, impidiendo el adecuado funcionamiento del órgano).

Enfermedad del hígado graso no alcohólico

Aunque tu consumo de alcohol sea mínimo, tener diabetes, elevados niveles de colesterol y triglicéridos e hipertensión, así como varios kilos de más, son factores que te ponen en riesgo de sufrir hígado graso.

La mayoría de pacientes no presenta síntomas al realizarse un examen normal, salvo algunas molestias como:

  • Dolor en medio del abdomen o en la parte superior derecha de éste.
  • Cansancio.

Tratamiento del hígado graso

En la actualidad, no existen tratamientos médicos que reviertan la enfermedad por hígado graso y que resuelvan la presencia de grasa dentro del hígado.

Sin embargo, los especialistas han identificado medidas que, además de favorecer la reducción de los niveles de grasa en las células hepáticas, ayudan a cualquier persona a mejorar su ánimo y calidad de vida, como:

Ejercicio para tratar hígado graso

  • Perder peso.
  • Aumentar la práctica de ejercicio.
  • Mantener dieta balanceada.
  • Evitar el consumo de alcohol o medicamentos innecesarios.
  • Vigilar niveles de colesterol y triglicéridos.
  • Mantener la diabetes bajo control. Investigadores calculan que del 40 a 80% de las personas con diabetes tipo 2 tienen enfermedad del hígado graso no alcohólico.

Es importante mencionar que aunque no existe un tiempo fijo para que el hígado graso se recupere (todo depende de cómo evoluciona, el tipo de alteración y tratamiento establecido), las medidas señaladas favorecen una recuperación más rápida del paciente.

Dieta para hígado graso

Protección para el hígado en casa

El cuidado del hígado comienza en casa, dice la Fundación Mexicana para la Salud Hepática, y para ello sugiere, por ejemplo:

  • Cuidarte ante el manejo de sustancias tóxicas. Exponerte a químicos, como insecticidas, pinturas y otras sustancias tóxicas, puede dañar el hígado; para evitarlo, cubre nariz y boca al usar estos productos o bien, hazlo solamente en lugares bien ventilados.
  • Fármacos a la medida. No abuses de medicamentos, vitaminas, infusiones y/o productos naturistas; cualquier consumo exagerado o abuso de estos productos puede dañar seriamente el hígado.
  • Limita el consumo de alcohol. El hígado tiene la capacidad de metabolizar (procesar) el contenido de alcohol de 1 o 2 copas por día, sin causar daño; cualquier cantidad mayor, supone serios peligros para la salud hepática.

El hecho de que puede continuar trabajando teniendo dos terceras partes de su volumen dañadas, parece una "ventaja" para el hígado, aunque en realidad supone un problema, porque las mayoría de personas no se dan cuenta de que algo anda mal en su cuerpo hasta que el daño hepático es avanzado.

Por tanto, si experimentas alguno de los signos de hígado graso no alcohólico descritos, acude al médico para una revisión que te ayude a evitar mayores complicaciones, que incluyen desde cirrosis, insuficiencia hepática (lo que suele hacer necesario un trasplante de hígado para que la persona pueda sobrevivir) hasta cáncer de hígado. ¡Cuida tu salud!

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Pregunta al Médico

Laura Ruiz Mata

Laura Ruiz Mata Última actualización: Mié, 17/07/2019 - 15:30