Rinitis no alérgica
Rinitis no alérgica
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Conoce la causa de rinitis no alérgica, ¡y cómo controlarla!

Eso de andar por la vida con la nariz congestionada y goteando sin causa aparente, es molesto, sobre todo porque ocurre hasta por… ¡cambios de clima! ¿Quieres saber más sobre este problema? Conoce las causas de rinitis no alérgica y cómo tratarla.   

Causas de rinitis no alérgica

Causas de rinitis no alérgica

En algunas personas, percibir el perfume de su pareja o comer alimentos muy irritantes puede desencadenar un episodio de rinitis no alérgica, pero existen otros factores responsables.

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De acuerdo con la Academia Estadounidense de Alergias, Asma e Inmunología, la rinitis es condición muy frecuente que afecta la calidad de vida de distintas formas.

Cuando los médicos refieren un caso de rinitis alérgica explican que se presenta como reacción del sistema de defensas; por “error”, el cuerpo identifica a determinada sustancia (normalmente inofensiva) como “invasora”, así que responde secretando histamina y mediadores químicos que provocan síntomas en nariz, garganta, ojos, oídos, piel y techo de la boca.

Por el contrario, la rinitis no alérgica se desarrolla sin que el sistema inmunológico esté involucrado; ocurre cuando los vasos sanguíneos en la nariz se expanden y llenan el tejido de sangre y líquido.

Por lo general, esta condición afecta a adultos (a partir de los 20 años) y produce síntomas a lo largo de todo el año, como:

  • Congestión nasal.
  • Estornudos crónicos.
  • Nariz que gotea sin causa aparente.
  • Mucosidad (flemas) en la garganta (goteo nasal posterior).
  • Tos.

A propósito, la rinitis no alérgica no causa picazón en la nariz, ojos ni garganta, síntomas que se asocian regularmente con alergias como la rinitis alérgica o fiebre del heno.

Factores que desencadenan rinitis no alérgica

Rinitis no alérgica

En la mayoría de casos, la rinitis no alérgica es desencadenada por factores como:

  • Irritantes en el aire. Polvo, humo de cigarro, contaminación, vapores de productos químicos e incluso, olores fuertes (perfumes, por ejemplo) pueden provocar rinitis no alérgica.
  • Cambios en el clima. Las alteraciones en la temperatura o humedad del ambiente suelen causar que las membranas dentro de la nariz se inflamen y provoquen goteo y/o congestión nasal.
  • Alimentos y bebidas. Si consumes alimentos irritantes o muy calientes, crece el riesgo de presentar síntomas de rinitis no alérgica; incluso, tomar bebidas alcohólicas pueden provocar que las membranas dentro de la nariz se inflamen y aparezca congestión nasal.
  • Infecciones. A menudo, las infecciones virales (resfriado o gripe, por ejemplo) son acompañadas por síntomas de rinitis no alérgica.
  • Ciertos medicamentos. El uso de algunos fármacos, como ibuprofeno, aspirina y medicamentos para presión arterial elevada pueden causar rinitis no alérgica. De igual forma, el uso excesivo de aerosoles nasales descongestivos puede provocar un tipo de rinitis no alérgica llamada rinitis medicamentosa.
  • Cambios hormonales. En las mujeres, los cambios hormonales suelen causar episodios de rinitis no alérgica, como ocurre a menudo durante el embarazo, menstruación, uso de anticonceptivos orales o condiciones hormonales como hipotiroidismo.
  • Estrés. Vivir bajo estrés emocional o físico constante puede ser la causa de rinitis no alérgica en algunas personas.
  • Dormir boca arriba, apnea del sueño y reflujo ácido.

¿Cómo tratar la rinitis no alérgica?

Descongestionantes nasales

Para comenzar, es necesario que el médico diagnostique correctamente el problema, basándose en los síntomas y descartando, sobre todo, alergias.

El profesional de la salud establece el tratamiento a seguir dependiendo de cuánto molesten los síntomas; si éstos alteran seriamente la calidad de vida del paciente, puede sugerir:

  • Aerosoles nasales salinos. Usar aerosol nasal salino de venta libre o bien, una solución casera de agua salada, puede ayudar a enjuagar los irritantes de la nariz, diluir la mucosidad y aliviar las membranas nasales.
  • Aerosoles nasales antihistamínicos.
  • Aerosoles nasales con corticoesteroides. Los medicamentos con corticoesteroides ayudan a prevenir y tratar la inflamación asociada con algunos tipos de rinitis no alérgica, pero deben usarse siguiendo al pie de la letra las indicaciones del médico, ya que pueden tener efectos secundarios como sequedad y sangrado nasal, dolor de cabeza y sequedad de garganta.
  • Descongestivos. Ayudan a estrechar los vasos sanguíneos, lo que reduce la congestión nasal.
  • Humidificadores. Si el aire de casa u oficina es demasiado seco, las probabilidades de causar rinitis no alérgica aumentan. Se recomienda usar un humidificador con regularidad o bien, inhalar el vapor de la regadera para ayudar a aflojar la mucosidad nasal y aliviar la congestión.

Ante cualquier síntoma de rinitis no alérgica que altere seriamente tus actividades, acude al médico para una revisión y recibir el tratamiento adecuado; siempre hay alternativas que te permiten vivir sin congestión nasal ni la necesidad de limpiar tu nariz a cada rato. ¡Infórmate!

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