Me duele la garganta al tragar saliva pero no tengo fiebre
Me duele la garganta al tragar saliva pero no tengo fiebre
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Dolor de garganta sin fiebre, ¿por qué pasa?

Algunas mañanas despierto con dolor de garganta. Suelo culpar al frío que hizo en la noche y después del desayuno desapareció, pero ¿por qué me duele la garganta al tragar saliva, pero no tengo fiebre? Estas son las posibles causas.

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Cuando empezamos con malestares en la garganta, las alarmas se encienden. Inmediatamente pensamos en una infección y ahora, en tiempo de coronavirus, la paranoia es mucho más frecuente.

Sin embargo, el dolor de garganta al tragar tiene muchas posibles causas, en especial si no viene acompañada de fiebre (temperatura corporal mayor a 38°C) u otros síntomas fuertes como dolor de cabeza, tos, estornudos o sensación de cuerpo cortado.

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Si es el caso y el dolor de garganta persiste acompañado de otros malestares físicos, es momento de consultar a tu médico. Por ningún motivo tomes un antibiótico para infección de garganta que tu médico te haya prescrito para este caso, pues podría empeorar la situación.

Me duele la garganta al tragar saliva, pero no tengo fiebre

Una garganta irritada siempre va a doler. Esto se debe a que el tejido que recubre la faringe y laringe (órganos que conforman la garganta) es muy delicado y requiere condiciones específicas para estar sana.

La garganta debe estar humectada en todo momento. Esto facilita el paso de alimentos, bebidas y saliva, pero además ayuda a que el sistema inmune proteja de forma correcta de virus y bacterias.

La resequedad en la garganta puede ser causada por:

  • Tabaquismo.
  • Inhalar humo o residuos de la combustión (como en un asado o fogata).
  • Uso de aire acondicionado seco.
  • Climas fríos y/o con viento seco.
  • Contaminación ambiental (en especial si la persona no está acostumbrada).
  • Alergias a sustancias dispersas en el ambiente (como el polen).
  • Tratamientos médicos invasivos, como la quimio y radioterapia.
  • Pacientes recién salidos de cirugía con anestesia general (totalmente dormidos).
  • Respirar por la boca al dormir o hacer ejercicio.
  • Deshidratación severa (en niños es más frecuente cuando tienen diarrea).
  • Sobreesfuerzo en la garganta (como hablar, gritar o cantar en exceso).
  • Reflujo gastroesofágico constante.

Esto puede provocar irritación en la garganta que puede durar entre unas horas hasta pocos días. Sin embargo, un dolor de garganta que no desaparece a los tres días, ya debe ser tratado por un médico.

dolor de garganta al tragar

También hay condiciones crónicas en las que la persona, al no alejarse de las causas de este problema, experimenta dolor de garganta persistente sin fiebre, es el caso de las personas que fuman o que trabajan en la intemperie en climas muy fríos.

En estos casos, es común que los pacientes sientan una molestia en la garganta como si tuviera algo. Esta condición puede deberse a muchas causas. Las más comunes son:

  • Amigdalitis (inflamación de las amígdalas).
  • Tumor en la garganta.
  • Lesiones o heridas mal cicatrizadas en la garganta.

Si aun con tratamiento médico, sientes el dolor de garganta más de un mes, es momento de regresar con tu médico o buscar otra opinión profesional, ya que puede deberse a tu estilo de vida o a una condición médica más seria.

Tipos de infecciones en la garganta

Mucha gente que dice tener dolor de garganta sin gripe puede que sí tenga una infección, pero no haya desarrollado los síntomas. Lo mejor es conocer los tipos de infecciones y sus señales más características.

Infección viral

Gripe, resfriado e influenza son distintos tipos de infecciones respiratorias causadas por virus.

Existen más de 200 virus diferentes que pueden afectar el sistema respiratorio, por lo que cada adulto vive, en promedio, entre 2 y 3 resfriados cada año, mientras que en niños menores de 6 años pueden ser hasta 8, de acuerdo con Centro Nacional de las Enfermedades Infecciosas Emergentes y Zoonóticas (NCEZID) de Estados Unidos.

Aunque cada una tiene una sintomatología propia, estas infecciones tienen características similares como:

  • Fiebre.
  • Dolor muscular (sensación de cuerpo cortado).
  • Fatiga y debilidad muscular.
  • Tos.
  • Dolor de garganta.
  • Escalofríos.

Las infecciones virales nunca deben ser tratadas con antibióticos. Consulta a tu médico para que te indique un tratamiento para aminorar los síntomas y dejar que tu cuerpo logre eliminar el virus.

La mejor forma de evitar el contagio con estas infecciones es la vacunación preventiva una vez al año.

dolor de garganta persistente sin fiebre

Infecciones bacterianas

El dolor de garganta y fiebre puede ser causado por bacterias que llegan hasta tu garganta a través de gotas de saliva diminutas que infectan tu nariz, boca u ojos.

Los síntomas más comunes son:

  • Escurrimiento nasal.
  • Tos con flemas (tos productiva).
  • Inflamación de las amígdalas.
  • Puntos blancos en el fondo de la boca.
  • Fiebre.
  • Dolor de oído.
  • Dolor de garganta de lado derecho o izquierdo.

En estos casos, tu médico sí recurrirá a antibióticos. Pero el tipo de medicación y la dosis es algo que debe determinar un profesional de la salud. No te automediques.

Dolor de garganta, ¡remedios caseros!

Una vez que hayas ido al médico y sigas el tratamiento al pie de la letra, no debes tener mayor problema y el malestar tiende a desaparecer en una semana.

Sin embargo, si quieres reducir el dolor de garganta, adicional a tu tratamiento, puedes optar por estos remedios caseros:

Infusiones: los tés son una excelente opción para mantener una correcta hidratación mientras recibes las bondades de los extractos naturales. Te recomendamos tomar:

  • Té de jengibre.
  • Té de abango.

Una cucharadita de miel: además de matar bacterias, la miel ayuda a reducir la tos. Toma una cucharada de miel de abeja por las mañanas.

Toma mucha agua: recuerda que la hidratación es la clave para una garganta sana. Toma 2 litros de agua sin saborizantes al día.

Productos con propóleos y eucalipto: ambos ayudan a abrir las vías respiratorias para que puedas respirar mejor.

Si tú también has dicho “me duele la garganta al tragar saliva, pero no tengo fiebre”, recuerda que los problemas respiratorios se pueden prevenir con hábitos saludables. ¡Cuida tu garganta!

¿Tienes alguna pregunta sobre este tema?

Pregunta al Médico

Emanuel Ávila

Emanuel Ávila Última actualización: Lun, 04/05/2020 - 13:53