Estornudos, causa de estronudos
Estornudos, causa de estronudos
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Estornudos

Al estornudo se le han dado diversos significados a través del tiempo, se cuenta, por ejemplo, que si ocurría una vez se cumpliría un deseo; dos veces, se recibiría un beso y tres ocasiones, mandarían una carta. Asimismo, si se presentaba antes del desayuno era posible que un extraño o conocido llegara al hogar, y dos veces durante tres noches seguidas, presuntamente presagiaba que pronto moriría un miembro de la familia.

¿Por qué ocurren los estornudos?

Visto en su esencia, el estornudo se refiere a expulsión de aire violenta y sonora a través de fosas nasales y boca, la cual tiene como fin limpiar las vías respiratorias, por ejemplo, cuando una nube de polvo sopla en el rostro, al inhalar sustancias químicas, o bien, al padecer resfriado o gripe común, alergias, rinitis, sinusitis e influenza, ya que las terminales nerviosas de la nariz sufren irritación.

Al suceder lo anterior, se envían impulsos a la base del cerebro, estructura que su vez manda una señal a los músculos del pecho, los cuales presionan el aire en pulmones, cerrándose la faringe; inmediatamente ese aire sale disparado por nariz y boca, generándose con ello el estornudo.

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A continuación se describen las enfermedades que causan estornudos:

  • Catarro. Infección en nariz y garganta causada por diferentes virus y bacterias; se caracteriza por su fácil contagio e inflamación de las mucosas y se manifiesta con síntomas en las vías aéreas: estornudos, escurrimiento y congestión nasal, los cuales disminuyen al administrar analgésicos, antipiréticos y descongestivos nasales.
  • Gripe común.Infección común en vías respiratorias y garganta causada por virus y otros microorganismos; es mucho más intensa que un catarro o resfriado y se caracteriza por ocasionar estornudos, tos, molestias en la garganta y escurrimiento y congestión nasal, además de otros síntomas que involucran a diferentes zonas del cuerpo además de las vías aéreas: dolores de cabeza y articulaciones, malestar general, fiebre, lagrimeo y voz ronca. Para controlar los síntomas se recomienda recurrir a un antigripal, analgésico, antipirético, descongestivo nasal y antitusivo.
  • Alergias. Reacción negativa y exagerada del sistema inmunológico (defiende al organismo de infecciones) cuando ingresan al cuerpo sustancias a las que reconoce como peligrosas. Estas se introducen al consumir algunos alimentos o medicamentos, por inhalación o a través de la piel, lo que ocasiona que se produzca la sustancia histamina, principal responsable de la comezón, estornudos, obstrucción nasal, ojos llorosos, ronchas, mareo y dolor de cabeza, entre otros síntomas. En estos casos lo más recomendable es administrar antihistamínicos y descongestivos nasales, además de evitar el contacto con los elementos a los que se es sensible.
  • Rinitis. Inflamación de las membranas que recubren a la nariz caracterizada por ocasionar estornudos, escurrimiento y congestión nasal; entre sus causas se encuentran las alergias, inhalación de polvo, polen y sustancias irritantes, así como consumir alimentos muy calientes o con picante. Para aliviar los síntomas se puede recurrir a antihistamínicos y descongestivos nasales.
  • Sinusitis. Padecimiento que ocasiona inflamación en senos paranasales (cavidades ubicadas en los huesos que están alrededor de ojos y nariz), los cuales cuando sufren daños evitan que el aire que se respira se caliente, humedezca y filtre, además, se manifiesta dificultad para vocalizar ciertos sonidos. En consecuencia, se presenta acumulación excesiva de secreciones espesas y bacterias, fiebre, tos, cansancio, congestión nasal, sensación de hinchazón en rostro, así como dolores de cabeza y dientes, hemorragia, malestar general, pérdida del olfato y ronquera. Los tratamientos actuales se dirigen a curar la infección y vaciar las secreciones de los senos paranasales, lo cual se logra mediante la administración de diversos medicamentos durante un periodo entre 10 y 14 días, pero en algunos casos puede prolongarse 3 ó 4 semanas.
  • Influenza. Infección transmitida por los subtipos A y B del virus Myxovirus influenzae. Puede presentar los mismos síntomas de la gripe, pero al paso de las horas la fiebre y dolores de cabeza, muscular y de pecho se hacen más intensos, además de que hay debilidad y agotamiento que pueden durar hasta tres semanas. Se recomienda reposo, analgésicos y antipiréticos, los cuales disminuyen el malestar en el paciente. En caso de agravamiento se debe acudir de inmediato a los servicios de salud.

Para prevenir los padecimientos antes citados es necesario evitar exponerse a cambios bruscos de temperatura y elementos causantes de alergias, mantenerse abrigado en época de frío y seguir dieta balanceada, la cual puede apoyarse con suplementos alimenticios y multivitamínicos.

Existen muchas ideas erróneas sobre los estornudos y algunas prácticas que, por costumbre o tradición, se siguen hasta nuestros días, por ejemplo, creer que se puede promover su aparición al exponerse a la luz, apreciación muy subjetiva que no está científicamente comprobada.

Toma en cuenta que, independientemente de la causa, nunca se debe tratar de detener un estornudo, ya que al cerrar los labios o apretar la nariz puede crearse presión en boca y garganta, lo que fuerza a bacterias o polvo a ingresar a cavidades mucosas de los senos paranasales, trompas de Eustaquio u oídos lo que, en consecuencia, puede ocasionar severa infección. 

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