depresion navideña en niños
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Depresión navideña en adultos llega a los niños

 Por Susana Salazar Gómora*

 

Las fiestas navideñas y de fin de año se asocian con unión familiar, espiritualidad y ciclos de renovación. No obstante, muchos mexicanos vivirán esta época desde el lado opuesto: con depresión y frustración.

La tristeza navideña se presenta en personas que son incapaces de comunicar sus afectos por varias razones: muerte de personas queridas, malos tiempos económicos, desempleo y una personalidad que tiende a aislarse y a no expresar sus sentimientos, es decir, individuos con depresión crónica y que se agudiza durante esta época.

Es así que este padecimiento tiene varias aristas: en primer lugar las personas con depresión navideña pueden sustituir ese estado de bienestar que no logran alcanzar con conductas compulsivas como comprar objetos materiales, la ingestión desmedida de comida y bebidas embriagantes o drogas: Hay que tomar en cuenta que en diciembre se disparan los índices de suicidio en personas muy vulnerables desde el punto de vista emocional.

Entonces, si el balance es negativo y las personas tienen francas tendencias a la depresión, la situación se puede complicar.

De los casos que han llegado al Centro de Especialización en Estudios Psicológicos de la Infancia (CEEPI), casi la mitad de los pacientes adultos que acuden a consulta padecen algún grado de depresión navideña y esto podría contagiar a los niños. Entonces, la depresión puede extenderse a toda la familia y convertirse en situación a muy complicada.

 

Causas de depresión navideña en niños

  • Al ser el final de un año, se tiende a enumerar los fracasos y no los logros. Esto tiene relación con metas personales no cumplidas, situación económica complicada (deudas), desempleo o pérdida del poder adquisitivo.
  • Basar la alegría navideña en el poder de compra.
  • Compararse con otras personas u otras familias, porque se tiene la percepción de que ellos sí han prosperado.
  • Si una persona tiene conflictos para relacionarse con su familia o con amistades, esta incapacidad suele profundizarse durante esta época.
  • Pensar que los tiempos de antaño siempre fueron mejores, porque no están los hijos, el padre o la madre murió, los hermanos se pelearon, la salud se vio mermada, el país vive crisis de todo tipo, etcétera.

Para evitar la depresión, la recomendación es cambiar los escenarios o las situaciones que de antemano se sabe conducirán a la depresión navideña, es decir, desde cambiar la sede de la cena de Navidad o la rutina de todos los años: eso puede disipar la tristeza.

Finalmente la Navidad y Año Nuevo son periodos para realizar inventarios. El recuento de lo vivido puede ser bueno o malo, pero en la medida en que nos acerquemos a nuestros seres queridos, nos volvemos generosos afectivamente hablando.

En ese instante recobramos la ilusión por la época. Nuestra recomendación es esa precisamente, ser generosos en lo afectivo.

* La Mtra Susana Salazar Gómora es especialista en terapia psicológica con adolescentes, familias y parejas. Es coordinadora general del CEEPI. Búscala en susana.sotelo@ceepi.mx

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Emanuel Ávila

Emanuel Ávila Última actualización: Lun, 23/12/2019 - 11:00