El consumo de arándanos ayuda a controlar la presión arterial en mujeres
El consumo de arándanos ayuda a controlar la presión arterial en mujeres
Artículo

El consumo de arándanos ayuda a bajar la presión arterial en mujeres

Comer arándanos azules a diario reduce la presión arterial elevada en mujeres de mediana edad, según investigación de Estados Unidos.

Este nuevo estudio incluyó a 48 mujeres postmenopáusicas con problemas de presión arterial elevada (prehipertensión e hipertensión de grado 1). Durante ocho semanas, la mitad consumió 22 g/día (1.5 cucharadas) de polvo de arándanos deshidratados (equivalente a 1 taza de arándanos frescos) y el resto tomó un polvo idéntico sin arándanos.

Desarrollada en la Universidad Estatal de Florida, la investigación incluyó varios controles a la presión y rigidez arterial de las participantes en distintos momentos (al inicio del estudio, a las 4 y a las 8 semanas).

Ambos grupos habían comenzado el estudio con 138/79 mm Hg (milímetros de mercurio) de presión arterial, valores que se mantenían a las cuatro semanas. Para la octava semana, el grupo que había consumido arándanos tenía una presión promedio de 131/75 mm Hg, 5 a 6% más baja que al inicio de la prueba.

Asimismo, las mujeres que consumieron arándanos deshidratados mejoraron los niveles de ácido nítrico en sangre (esto favorece el descenso de la presión gracias a que relaja las paredes arteriales), mientras en el grupo control, los valores permanecieron sin cambio.

"Esto nos dice que los arándanos mejoran la salud de los vasos sanguíneos y bajan la presión", dijo la autora principal, Sarah Johnson, especialista en nutrición y ejercicio de la Universidad Estatal de Florida, y cuyo trabajo fue publicado en la versión en línea del Journal of the Academy of Nutrition and Dietetics, uno de los principales periódicos sobre nutrición en Estados Unidos.

Cabe señalar que el equipo de Sarah Johnson no sugiere reemplazar los antihipertensivos con estos frutos, aunque señalan que el consumo de arándanos contrarrestaría aquellos factores que elevan el riesgo cardiaco después de la menopausia, como el aumento de la presión y la rigidez de las paredes de los vasos sanguíneos. 

¿Tienes alguna pregunta sobre este tema?

Pregunta al Médico