Menstruación y actividad física
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Deporte y menstruación, pueden llevarse bien

Si te preocupa que la práctica deportiva pueda afectar el desarrollo de tu menstruación, esta información te ayudará a salir de dudas.

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Trastornos menstruales ¿por ejercitarte?

Según la Asociación de Pediatría de Estados Unidos, los trastornos menstruales son más frecuentes en mujeres que practican deporte intenso o llevan dieta rigurosa, ya que esto altera su producción de hormonas y retrasa la llegada de la primera regla o su desaparición.

Los médicos consideran que en dicha problemática influyen factores como estrés y disminución de porcentaje de tejido graso en el cuerpo, ya que éste es necesario para el metabolismo (conjunto de procesos químicos y físicos que permiten la reparación de sustancias o materiales consumidos por el organismo) de las hormonas femeninas. En consecuencia, los ovarios no producen los estrógenos necesarios para que el recubrimiento del útero o matriz se desarrolle y se genere la hemorragia menstrual.

Asimismo, ejercen notable influencia en este problema dietas severas y pérdida de peso excesiva y acelerada, situación en la que suelen verse envueltas mujeres de cualquier edad, aunque con mayor frecuencia niñas o adolescentes con trastornos en la alimentación (anorexia o bulimia), baja autoestima y presiones familiares, y quienes participan en actividades donde la delgadez es considerada importante, por ejemplo, ballet, gimnasia, patinaje artístico o maratón.

Es fundamental considerar que dichas alteraciones hormonales dan lugar a reducción de la densidad ósea (adelgazamiento de los huesos debido a disminución de calcio y proteína colágena), lo que puede derivar en fracturas irreversibles. Esto se debe a que los estrógenos dejan de producirse o se generan en muy bajas cantidades, y debemos recordar que son los encargados de ayudar a mantener la masa ósea en niveles adecuados.

¿Qué hacer?

Cuando se presentan alteraciones menstruales por práctica excesiva de ejercicio y dieta restrictiva es conveniente que la afectada acuda al ginecólogo y nutriólogo. El primer médico recomendará reducir el nivel de actividad física mientras se regularizan los ciclos menstruales y, si lo considera necesario, prescribirá tratamiento a base de estrógenos; por su parte, el segundo especialista indicará régimen alimenticio adecuado a la edad, peso, estatura y gasto calórico de la deportista, mismo que en términos generales debe cumplir con las siguientes características:

  • Dieta variada, equilibrada y suficiente.
  • 4 ó 5 comidas ligeras al día.
  • Ingesta de alimentos en horarios regulares para asegurar que los niveles de glucosa se mantengan estables.
  • Adecuada hidratación para mantener en equilibrio la cantidad de agua que el organismo necesita para poder funcionar eficientemente.

Básicamente con estas medidas el ciclo menstrual suele regularizarse en algunos meses; no obstante, quienes padecen anorexia o bulimia también requerirán tratamiento por parte del médico internista, endocrinólogo, psiquiatra y psicólogo.

Ejercicio sin exceso

Ejercicio durante la menstruación

Como hemos visto, el entrenamiento de máxima exigencia puede alterar el desarrollo de niñas y adolescentes, amén de retrasar su menstruación o provocar que ésta se suspenda; sin embargo, cuando las actividades deportivas se realizan con medida y se complementa con adecuado aporte alimenticio fomenta el desarrollo físico, psicológico y social, aumenta la capacidad para tomar decisiones y favorece la autoestima.

En este sentido, el ejercicio físico llega a tener efectos benéficos antes y durante la menstruación, ya que induce la producción de endorfinas, que son hormonas encargadas de proporcionar bienestar y disminuir dolencias. Por tanto, reducen los molestos síntomas propios del síndrome premenstrual (retención de líquidos, sensibilidad mamaria, fatiga, náuseas, irritabilidad y nerviosismo) y los cólicos durante la regla.

Ahora bien, hay quienes piensan que no es conveniente realizar ejercicio durante la menstruación debido al dolor abdominal y a la secreción sanguínea; no obstante, pese a estos síntomas no se contraindica, sólo se recomienda que sea ligero (por ejemplo, caminar, trotar o andar en bicicleta) y se practique siempre y cuando el esfuerzo no cause molestias adicionales.

Debido a que en los últimos años se ha incrementado el número de mujeres deportistas, conviene que tanto los padres como los entrenadores pongan límites a las rutinas deportivas y asesoren a las niñas en cuestión nutricional y visión realista del peso ideal, a fin de no provocar afectaciones en su ciclo menstrual.

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Salud y Medicinas

Lorena Rodríguez Última actualización: Sáb, 30/07/2011 - 18:04