Así cambia tu cuerpo cuando eres vegetariano
Así cambia tu cuerpo cuando eres vegetariano
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Así cambia tu cuerpo cuando eres vegetariano

Las dietas vegetarianas adecuadamente planificadas, incluidas las veganas, son saludables y pueden proporcionar beneficios de salud. No obstante, al modificar tu alimentación puedes experimentar estos cambios en el cuerpo al volverte vegetariano.

Consecuencias de dejar de comer carne

La Academia de Nutrición y Dietética de Estados Unidos señala que las dietas vegetarianas son apropiadas para todas las etapas de la vida como embarazo, lactancia, infancia, adolescencia, incluso para los deportistas.

También asevera que los vegetarianos y veganos tienen un riesgo reducido de afecciones médicas como cardiopatía isquémica, diabetes tipo 2, hipertensión, ciertos tipos de cáncer y obesidad.

Especialistas del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) han destacado que, sin importar las razones para no comer carne roja o cualquier producto de origen animal, es necesario equilibrar la alimentación para cumplir con todas las necesidades que requiere el organismo.

De no controlar bien la dieta, el cuerpo de vegetarianos o veganos puede carecer de elementos nutritivos importantes como calcio, hierro y vitaminas D y B12.

Cambios físicos al ser vegetariano

Las primeras semanas tras eliminar la carne podrías notar que tienes más energía, pues los productos vegetales te ayudarán a eliminar toxinas. Lo más probable es que también bajes de peso y tus niveles de colesterol "malo".

Al cabo de algunas semanas, los cambios en el cuerpo al volverte vegetariano pueden ser más notorios. Probablemente sentirás alteraciones en tu función intestinal: mayor contenido de fibra en tu dieta podría regularizar tu tránsito; pero los carbohidratos podrían fermentarse en tus intestinos y provocar mayor hinchazón (causando el síndrome de intestino irritable).

De tres a seis meses después de practicar el vegetarianismo, habrá cambios físicos en algunas personas, como la reducción del acné.

Sin embargo, también para este punto, los niveles de vitamina D (cuyas fuentes alimenticias principales son carne, pescado y lácteos, y que es esencial para mantener el buen funcionamiento de huesos y músculos) podrían estar reduciéndose.

Carecer de vitamina D puede conducir a pérdida de densidad ósea (osteoporosis) y fracturas, sobre todo varios años después de comenzar este estilo de vida.

Si al cabo de un año de ser vegetariano comienzas a tener dificultad para respirar, agotamiento, mala memoria y hormigueo en manos y pies, es posible que tengas deficiencia de vitamina B12 (nutriente esencial para el funcionamiento de la sangre y las neuronas; sólo se puede encontrar en productos de origen animal).

Conforme pasen los meses y se reduzca la ingesta de nutrientes como vitaminas B12 y D, hierro, zinc y calcio, el organismo aprenderá a absorberlos mejor, pero en algunas personas, esto no será suficiente, por lo que requerirán el consumo suplementos alimenticios para llenar ese déficit.

Cualquier deficiencia anularía los beneficios de una dieta vegetariana y puede causar daños permanentes en el sistema nervioso y el cerebro. De ahí la importancia de que, si tienes razones para no comer carne roja o cualquier producto animal, lo hagas de la mano de un experto en nutrición y bajo supervisión médica.

Como ves, siempre habrá cambios en el cuerpo al volverte vegetariano, pero con la preparación y asesoría adecuada, tu salud te lo agradecerá.

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