El rechazo a probar alimentos nuevos puede tener consecuencias negativas
El rechazo a probar alimentos nuevos puede tener consecuencias negativas
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El rechazo a probar alimentos nuevos puede tener consecuencias negativas

Quien se niega a probar nuevos alimentos (neofobia) en la infancia podría estar llevando una dieta pobre y sufrir ansiedad y baja autoestima en etapas posteriores de su vida, de acuerdo con expertos.

El comportamiento de rechazar nuevos alimentos es típico en el desarrollo infantil, especialmente en pequeños de entre 2 y 3 años, aunque suele desaparecer alrededor de los 5 años; sin embargo, cuando esta conducta permanece, genera signos de angustia y ansiedad en los niños, con el riesgo, incluso, de que se convierta en algo habitual en la edad adulta.

Una revisión de estudios coordinada por la psicóloga Edurne Maiz de la Universidad del País Vasco, en España, señaló que "la neofobia se asocia a un problema alimentario que implica bajo consumo de frutas y verduras durante la infancia", en el cual "el papel de los progenitores es fundamental" para disminuirlo.

Al mismo tiempo, los investigadores que participaron en este trabajo (publicado en la Revista Española de Nutrición Comunitaria) advirtieron que el comportamiento neofóbico puede tener consecuencias dietéticas negativas debido a que reduce la variedad de los nutrimentos ingeridos.

En general, padres y madres tienden a controlar qué, cuánto y cuándo comen sus hijos y a menudo los presionan para que prueben nuevos alimentos; sin embargo, al hacerlo pueden afectar negativamente el estado emocional del infante y, de paso, generar mayores niveles de neofobia.

"En un principio, los padres controlan y estimulan mucho a sus hijos, pero llega un momento en el que se resignan, debido a que el sufrimiento parental (ante el rechazo de los niños) también está presente en todo esto", explicó Edurne Maiz.

Igualmente, los expertos concluyeron que tanto en la infancia como en la adolescencia, los individuos neofóbicos son más ansiosos y presentan menor autoestima que los neofílicos (gustan de probar nuevos alimentos).

Para evitar este problema es importante establecer fuerte vínculo parental con los hijos, y procurar no sólo que exista ambiente agradable a la hora de la comida, también que los pequeños participen en la compra y preparación de los alimentos, además de utilizar refuerzos positivos y ser un buen modelo a seguir", recomendó la psicóloga de la Universidad del País Vasco. 

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