Retracción de encías
Retracción de encías
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Si tus dientes se ven cada día más largos: ¡cuidado!

Cuando los tejidos que soportan los dientes se dañan pueden aparecer problemas irremediables. Conoce las causas de la retracción de encías, síntomas y cómo evitarla para gozar siempre de buena salud bucal.

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Encías retraídas, ¿cuál es la causa?

También llamada recesión gingival, la retracción de encías es la migración del margen de la encía que deja al descubierto la raíz del diente.

Causas de retracción de encías

Numerosos factores pueden provocar este problema, como:

  • Cepillar los dientes con demasiada fuerza, lo que conduce al desgaste del esmalte dental y a que las encías se retraigan.
  • Mala salud bucodental. Cuando no se tiene el hábito de mantener los dientes limpios ni usar el hilo dental, la placa dentobacteriana se acumula y convierte en sarro que daña las encías de manera progresiva.
  • Rechinar o apretar los dientes. Si esta conducta es repetida y grave, puede someter a presión las encías, haciendo que se retraigan.
  • Fumar. El consumo de tabaco cotidiano aumenta las posibilidades de sufrir enfermedades bucodentales, entre ellas, retracción de encías.
  • Periodontitis. Se trata de grave enfermedad de las encías en la que éstas se encogen y forman bolsas que pueden infectarse, dañando el tejido y hueso que sostiene las piezas dentales; al final, éstas se sueltan, aflojan o hasta parecen verse más grandes.

Síntomas de retracción de encías

Ahora bien, las señales que tu cuerpo envía cuando experimenta retracción de encías comprenden:

Salud de las encías

  • Hipersensibilidad al frío y calor.
  • Los dientes parecen más largos o puede verse con facilidad una marca donde la encía se une al diente.
  • Aparición de caries de raíces.
  • Pérdida progresiva de la encía y del hueso que soporta al diente; en algunos casos, puede resultar en la pérdida del diente.

Tipos de retracción de encías

Muchas personas suponen que se trata de problema bastante común y no requiere mayor atención que el cepillado de dientes habitual, pero están equivocadas.

Para determinar el tratamiento de cada caso, los especialistas comienzan definiendo el tipo de retracción de encías que manifiesta el paciente, y que puede ser:

  • Clase I: la retracción de los tejidos marginales no alcanza la línea mucogingival.
  • Clase II: el problema va más allá de la unión mucogingival sin pérdida de inserción periodontal (hueso o tejidos blandos) en el área interdental.
  • Clase III: la recesión de tejidos se extiende hasta la unión mucogingival y hay pérdida de la inserción periodontal en el área interdental o bien, se presenta mala posición dentaria.
  • Clase IV: la retracción de encías va más allá de la unión mucogingival; además, se identifica pérdida severa de hueso o tejido blando en el área interdental y/o grave posición dental.

¿Cómo atender el problema?

Tratamiento recesión gingival

Lo primero es acudir al dentista para una revisión a fondo a la primera señal del problema.

Quienes presentan esta enfermedad deben saber que la encía no vuelve a crecer, por tanto, para corregir las consecuencias es necesario hacer algo más que lavarse los dientes después de cada comida.

De hecho, es necesario recurrir a alguno de los siguientes procedimientos:

  • Raspado y alisado radicular. Primero se elimina la placa dentobacteriana y luego el dentista realiza el alisado radicular, que consiste en allanar las raíces de los dientes para ayudar a que las encías se fijen nuevamente a las piezas.
  • Cirugía de encías.
  • Injertos de encía.

Las encías que se retraen exponiendo la superficie de las raíces de los dientes es condición común en adultos a partir de 40 años de edad. Aunque algunos consideran que esto es sencillamente señal de envejecimiento, en ocasiones la retracción de encías suele ser indicio de algo más y solamente el médico puede identificar la causa.

Por fortuna, el riesgo de sufrir enfermedades de las encías se reduce adoptando buenos hábitos diarios de higiene oral a cualquier edad.

Particularmente, la recesión gingival se previene cepillando los dientes con un cepillo dental suave, usando presión de leve a moderada y movimientos circulares pequeños o cortos hacia atrás y adelante.

También es útil evitar los cepillos dentales con cerdas duras, así como cepillar horizontalmente con presión excesiva sobre su cepillo dental.

Además, el dentista puede administrar medicación en el consultorio dental o recomendar productos para que uses en casa con el fin de reducir la sensibilidad dental en las áreas de la encía más afectadas.

Ahora que conoces las causas y síntomas de la retracción de encías, comprenderás la importancia de cuidar tu salud bucal en todo momento y acudir periódicamente al dentista.

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Laura Ruiz Mata

Laura Ruiz Mata Última actualización: Mié, 17/06/2020 - 17:37