Bacterias intestinales podrían estar relacionadas con ansiedad y depresión
Bacterias intestinales podrían estar relacionadas con ansiedad y depresión
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Bacterias intestinales podrían estar relacionadas con ansiedad y depresión

 

Las bacterias intestinales juegan importante papel en la sensación de ansiedad y depresión, aseguran expertos en Canadá.

Científicos de la Universidad McMaster, en Hamilton, Canadá, llevaron a cabo estudio en ratones de laboratorio con el cual mostraron que la conducta ansiosa y depresiva ocasionada por exposición al estrés en la edad temprana parece ser factor desencadenante únicamente si están presentes microbios en el intestino.

La investigación (publicada en Nature Communications) demuestra clara relación entre la microbiota del intestino (microbios que viven ahí en forma natural) y el desencadenamiento de los signos de estrés.

"Hemos demostrado por primera vez, en un ratón modelo con ansiedad y depresión, que las bacterias tienen papel crucial en inducir esta conducta anormal", señaló Premysl Bercik, catedrático de la Universidad McMaster y principal autor del estudio.

Los investigadores observaron ratones que estuvieron expuestos a experiencias estresantes en la vida temprana (como ser separados de sus madres); cuando los animales crecieron, mostraron conductas semejantes a la ansiedad y depresión, mientras que en su sangre registraron niveles anormales de corticosterona, hormona del estrés, además de sufrir disfunción intestinal, condición basada en la liberación del neurotransmisor acetilcolina.

Ahora bien, cuando ratones libres de gérmenes (sin bacterias intestinales) fueron sometidos de recién nacidos a una experiencia semejante, no mostraron signos de ansiedad y depresión en su vida posterior, aunque tuvieron niveles semejantes de hormonas del estrés en la sangre y marcadores de disfunción en el intestino.

Más tarde, los científicos transfirieron bacterias intestinales de los ratones que habían sido separados de sus madres a los libres de gérmenes, y en unas semanas éstos comenzaron a mostrar la misma conducta depresiva y ansiosa que los primeros.

"Sin embargo, si transferimos las bacterias de los ratones estresados a los no estresados, no se observan anormalidades", añadió el doctor Bercik.

Según los expertos, esto sugiere que se requieren factores tanto del huésped como microbianos para el desarrollo de una conducta similar a la ansiedad y depresión.

Finalmente, los científicos solicitaron mayores investigaciones para confirmar si estas conclusiones son aplicables a humanos, y si terapias dirigidas a los microbios intestinales podrían beneficiar a pacientes de trastornos mentales (psiquiátricos).

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