Hambre de amigos en la cuarentena
Hambre de amigos en la cuarentena
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Coronavirus: aislamiento causa “hambre” de amigos

Si has extrañado como nunca a tus amigos durante la cuarentena por coronavirus, los científicos conocen la razón. Conoce cómo el aislamiento social agudo provoca “ansia social”, muy parecida a la sensación de hambre que te invade cuando te sometes a rigurosa dieta.

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Contacto personal, vital como el alimento

Contacto social, necesidad del ser humano

Cuando la gente se ve obligada a aislarse de amigos, familiares o compañeros de trabajo, ¿extraña la interacción social de la misma forma que una persona hambrienta anhela comida?

Para abordar esta pregunta, científicos del Departamento del Cerebro y Ciencias Cognitivas, del Instituto de Tecnología de Massachusetts (Cambridge) realizaron estudio en el que utilizaron imágenes de resonancia magnética funcional (iMRI) para medir las respuestas neuronales en los participantes (40), las cuales eran “motivadas” por señales alimentarias y sociales luego de haberse sometido a 10 horas de ayuno obligatorio o aislamiento social total.

Los investigadores encontraron que el aislamiento había provocado “hambre” de contacto personal, es decir, identificaron que la soledad activa los mismos mecanismos cerebrales que la falta de alimentos.

En otras palabras, ayuno y aislamiento social “encienden” las mismas señales en el cerebro: así como anhelamos alimentos después de un rato sin comer nada, podemos tener “hambre de amigos”.

Soledad, indeseable como el hambre

Aislamiento y sus efectos emocionales

En sus conclusiones, los científicos establecieron que los resultados “se ajustan a la idea intuitiva de que las interacciones sociales positivas son una necesidad humana básica, y la soledad aguda es un estado indeseable que obliga a las personas a solucionar esa carencia, similar al hambre”.

Ahora bien, aunque todos los participantes experimentaron el hambre por igual, los investigadores observaron que no ocurría lo mismo con la soledad.

Los sujetos del estudio más acostumbrados a la soledad confesaron tener menos ansias de contacto social después del aislamiento, lo cual sugiere, dicen los autores, que las personas solitarias “quieren menos contacto social, un resultado que está en línea con investigaciones previas sobre la soledad crónica, las cuales muestran que individuos que viven durante más tiempo en aislamiento parecen desear menos interacciones sociales”.

Independientemente de la necesidad de continuar investigando sobre el tema, los días de confinamiento que vivimos debido a la pandemia por el nuevo coronavirus nos recuerdan que somos seres sociales por naturaleza, de ahí la dificultad de renunciar al contacto social durante el periodo que recomiendan las autoridades sanitarias.

Aunque sea difícil “quedarse en casa”, considera que esta medida nos ayuda a prevenir el contagio del coronavirus y a proteger la salud de chicos y grandes durante la difícil epidemia de COVID-19.

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