Pequeñas dosis diarias de felicidad contribuyen a la longevidad
Pequeñas dosis diarias de felicidad contribuyen a la longevidad
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Pequeñas dosis diarias de felicidad contribuyen a la longevidad

"Esa pequeña parte de mi vida se llama felicidad", señalaba "Chris Gardner" (Will Smith) en la cinta En busca de la felicidad. Pues bien, probablemente "Gardner" viva muchos años, pues investigadores de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM), España, analizaron la relación entre satisfacción personal y longevidad, y descubrieron que las pequeñas dosis de felicidad diaria son determinantes para vivir más.

El objetivo de este trabajo publicado en la revista Frontiers in Psychology fue medir la felicidad cuantificando la cantidad de tiempo que las personas pasan sintiéndose bien o mal durante el día, además de lo satisfechas que están con su vida o qué tan felices se sienten. Así, vieron que ambas medidas de bienestar están asociadas con la reducción de la mortalidad, según explicó Natalia Martín, autora principal del estudio.

Los investigadores encontraron que las emociones positivas que experimentamos a lo largo del día, es decir, las dosis diarias de felicidad, están más relacionadas con una mayor longevidad que la satisfacción general con nuestras vidas.

El estudio se basó en 4 mil 753 entrevistas realizadas a habitantes de todas las comunidades autónomas de España; además de contestar una pregunta general de satisfacción con la vida, los participantes completaron un cuestionario donde reconstruyeron las actividades efectuadas a lo largo del día anterior, describiendo también sus emociones mientras las llevaban a cabo.

Luego de tres años, los investigadores identificaron a quienes habían fallecido y observaron que la relación entre sentir emociones positivas y reducir la probabilidad de morir es más fuerte en personas que no padecen depresión.

Si bien estudios previos habían establecido vínculos entre sufrir depresión con bajos niveles de emociones positivas y mayor mortalidad, el trabajo de la UAM muestra que aunque una persona deprimida disfrute momentos alegres o agradables en su vida cotidiana, esto no reduce su probabilidad de morir "como ocurre en el resto de la población", aclaró Martín.

Los resultados del estudio reflejan la importancia de alentar a la gente a realizar ejercicio o participar en actividades sociales que aumenten las emociones positivas para prolongar la longevidad.

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