Colapso del cuidador
Colapso del cuidador
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Si el estrés del cuidador te afecta, te decimos cómo tratarlo

¿Alguna vez has tenido que acompañar a un familiar enfermo por largo tiempo? Si lo has hecho, probablemente sabes lo difícil que es encontrar que los demás comprendan tu tarea. Por eso, queremos hablarte sobre el estrés del cuidador y cómo tratarlo de manera inteligente.

Estrés del cuidador, ¿qué es?

Un cuidador es una persona que brinda ayuda a otra que lo necesita, ya sea su madre o padre, cónyuge, algún niño discapacitado o un pariente de edad avanzada con alguna enfermedad prolongada o que no desaparece (crónica), por ejemplo, diabetes, artritis, esclerosis múltiple o Alzheimer, entre otras formas de demencia.

Estrés del cuidador

Aunque puede ser experiencia gratificante que brinda enseñanzas a cada instante, también es desafío que genera estrés y puede alterar seriamente la vida.

También llamado síndrome del cuidador, es trastorno que se origina cuando la persona tiene que afrontar de repente una situación para la que no está preparada y que consume todo su tiempo y energía. El estrés constante que esto provoca es la causa principal de la afección.

¿Cómo es la persona que sufre colapso del cuidador?

De acuerdo con datos de la Secretaría de Salud, las personas que desempeñan la función de cuidadores generalmente son familiares que, sin el entrenamiento y las técnicas adecuadas, llegan al agotamiento después de cierto tiempo, condición definida como colapso del cuidador.

Si bien cada caso es distinto, las características que describen al cuidador son:

  • Tiene un vínculo afectivo con el enfermo (puede ser un miembro de la familia, amigo o vecino).
  • Provee apoyo físico, emocional o financiero.
  • En la mayoría de casos, no recibe remuneración económica por sus cuidados.
  • Por lo general, es mujer con 48 años de edad (en promedio) y otras responsabilidades simultáneas (hijos, trabajo, pareja, etc.)

Signos y síntomas del síndrome del cuidador

Los síntomas que hacen sospechar de colapso del cuidador incluyen:

Depresión y dolor de cabeza por colapso del cuidador

  • Ansiedad, tristeza o depresión.
  • Trastornos del sueño.
  • Dolores de cabeza frecuentes.
  • Irritabilidad, ira o enojo.
  • Aislamiento o soledad.
  • Emociones inestables.
  • Cansancio y agotamiento físico.
  • Deterioro físico.
  • Sentimiento de culpa.

Por si fuera poco, la sobrecarga del cuidador también repercute a nivel social causando:

  • Pérdida de interés por otras actividades.
  • Dificultades en la vida laboral.
  • Restricción del tiempo libre.
  • Peleas y discusiones familiares.
  • Aislamiento ante la falta de apoyo familiar.

 

Es importante señalar que, según especialistas, un "cuidador colapsado" presenta mayor riesgo de maltratar al paciente que cuida, de ahí la importancia de detectar sus síntomas y brindarle ayuda.

Paciente invisible que requiere ayuda

Es frecuente que el hecho de encargarse de varias tareas para atender al enfermo supere la energía o la buena disposición por cumplir con su trabajo, por lo que el cuidador sufre estrés y ansiedad que va en aumento.

De ahí que especialistas en el tema lo consideren un "paciente invisible" o bien, "oculto" que, sin saberlo, también está experimenta el deterioro de su salud y recomienden atenderlos a los dos, es decir, tanto al individuo dependiente como al cuidador, de lo contrario, pueden ocurrir desenlaces adversos y una pésima calidad de vida para ambos.

Si crees que los síntomas señalados describen lo que estás viviendo en este momento, ¡no guardes silencio ni te avergüences por tus sentimientos!

Acude al profesional de la salud para que te revise e identifique posibles signos del colapso del cuidador; puede recomendarte métodos para afrontar el problema, terapias e incluso, fármacos en caso de ser necesarios.

Además, considera otras alternativas como:

Ejercicio para reducir estrés

  • Cuida tu salud. Estudios han mostrado que los cuidadores tienen mayores probabilidades de sufrir una serie de problemas de salud; por ello, es útil seguir dieta sana y equilibrada, hacer ejercicio regularmente, evitar el consumo de alcohol y tabaco, y descansar lo suficiente.
  • Habla con el paciente y tus familiares. Expresar lo que sientes te permitirá liberar el estrés del cuidador y llegar a acuerdos para reducir tu carga física y emocional.
  • Grupos de apoyo. Este tipo de agrupaciones te permitirán compartir tus sentimientos y experiencias con otras personas que pasan por situaciones similares. Pide orientación al médico o busca alternativas en Internet.
  • Acude a terapia. Reconocer que necesitas ayuda supone fuerza y coraje; hablar con un terapeuta sobre tus sentimientos no sólo reducirá el estrés del cuidador, también se convertirá en un paso para recuperar tu salud.

Si crees que sufres el síndrome del cuidador, pide ayuda antes de que el problema crezca. ¡Infórmate!

 

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Laura Ruiz Mata

Laura Ruiz Mata Última actualización: Lun, 22/07/2019 - 17:01